
Y es que no ha pasado ni una semana y Samsung anuncia ser el primer fabricante en lanzar un smartphone con WP8, la nueva plataforma de Microsoft, durante el congreso IFA 2012 (una CES Europeo) que se celebra en Berlín, Alemania, esta semana. ¿No debería ser Nokia el primero en lanzar este tipo de dispositivos siendo que es el socio estratégico de la plataforma?
Resulta que el matrimonio de Nokia con Microsoft tiene todos los inconvenientes de ese tipo de relación y pocas de las ventajas. Samsung tiene una mentalidad abierta con lo que respecta a las plataformas a utilizar. En su día ya comentábamos cómo el fabricante coreano, no sólo iba a utilizar plataformas de terceros como Android o Microsoft, sino que iba a desarrollar la suya propia, Bada, que además tiene mayor participación de mercado que WP, precisamente para poder sortear lo que le acaba de pasar con Apple.
¿Por qué Nokia no asimiló una estrategia similar? ¿Por qué se casó con una plataforma cuando ni siquiera puede utilizarla como una ventaja competitiva pues su máximo competidor es quien le saca ese partido?
Fitch decía, no hace mucho, que el liderazgo de Samsung iba en el segmento de smartphones, que es el que ahora mismo cuenta, iba a durar por lo menos 24 meses, proyección que podría haberse visto alterada la semana pasada debido al litigio con Apple. Pero viendo este anuncio, y al rapidez con la que Samsung reacciona —este dispositivo ya estaba planeado, pero aún así la coreana demuestra haber hecho los deberes— no parece dejar opción a una Nokia que aún no sabemos en qué planeta se ha perdido.
Debe estar conectado para enviar un comentario.