A veces perturba pensar que no somos capaces de aprender de las lecciones del pasado. En la licitación de 3G en Brasil realizada esta semana, y después de leer las cifras de las mismas, no queda más que concluir que no hemos aprendido nada de los errores cometidos por otros en su camino a desplegar esta tecnología.
La licitación 3G en Brasil, en formato subasta, ha recaudado más de 2.700 millones de dólares para el Estado, más de 400 millones de dólares por encima de lo que se esperaba recaudar.
Anatel se muestra satisfecha por el resultado, tanto por la recaudación como por el hecho de que en dos años los operadores tienen la obligación de invertir para alcanzar ciertos niveles de cobertura que se pueden considerar exigentes sin despeinarme –yo, desafortunadamente, hace años que no me despeino ni en medio de una tormenta tropical-.
En el año 2000, los europeos tiraron la casa por la ventana para conseguir licencias de 3G, especialmente operadores en el Reino Unido y Alemania, donde las cifras superaban los 30.000 y 40.000 millones de dólares respectivamente entre los operadores de esos países.
La magnitud de Brasil no alcanza esos niveles de desproporción –afortunadamente–, pero es que las perspectivas de ingresos en Brasil por estos servicios tampoco son lo que se creía que iban a ser en Europa. Siete años después de su licitación 3G, Europa cuenta con un 10 por ciento de penetración de esta tecnología entre los usuarios. Este número además cuenta los dispositivos 3G que se utilizan, independientemente de si estos acceden a servicios de voz o únicamente se utilizan para servicios de 2G (voz y SMS).
Europa además cuenta con una relación prepago - pospago más favorable que Brasil. En este mercado hay más de 100 millones de usuarios celulares –cautela con los números pues sólo Vivo hizo limpieza y el mercado decreció por primera vez– de los cuales sólo el 20 por ciento está suscrito a la modalidad de pospago.
Teniendo en cuenta que son estos usuarios los primeros en adoptar las nuevas tecnologías, en principio Brasil cuenta con un mercado potencial de 3G de unos 25 millones de usuarios que se deben repartir tres operadores de gran porte y otros tres de menor tamaño.
Europa ha tardado, desde que se otorgaran las primeras licencias, siete años en alcanzar una penetración del 10 por ciento con la 3G. Si Brasil tiene esa suerte, aún con condiciones económicas menos favorables de sus usuarios, estamos hablando de 16 millones de usuarios 3G para 2014 ¿Cierran los números? No somos ni mucho menos científicos. Si de algo estamos cerca es de ser juglares del sector, y aún así nos atrevemos a pronosticar que dentro de dos años, para cuando se deba revisar qué han hecho los operadores por satisfacer las imposiciones de sus licencias, nos encontraremos con peticiones de ampliar el plazo o reclamos por considerar que los términos de las licencias versus sus precios fueron erróneos.
En este caso, el regulador es el mayor responsable y el que debía de haber estudiado mejor que sucedió en otros lugares, pues para los operadores, por más que hayan pagado sumas a veces hasta más de un 50 por ciento de lo que costaba la licencia, les es más caro no tenerla que el desembolso actual, especialmente si sus competidores adquieren licencias.
Feliz Navidad y próspero 2008
Aprovecho para felicitarles las Fiestas de Navidad y espero que empiecen 2008 de la mejor forma posible, y que nos acompañen un año más en nuestro viaje por el sector. No olviden tampoco que aunque duela, va siempre bien mirar hacia atrás para repasar algunos errores para, aunque sea, intentar no repetirlo. Y si los repetimos, que por lo menos nos creamos que estábamos enfrentando un problema jamás visto con anterioridad. Nosotros así lo vamos a hacer para no cometer los mismos de 2007 y ofrecerles un mejor servicio informativo.de esta tetilla. |