La banda ancha enfrenta al Gobierno y los operadores

El Plan Nacional de Banda Ancha (PNBL), impulsado por el Gobierno brasileño, se transformó por estos días en un foco de conflicto entre el Ministério das Comunicações y los operadores locales. La causa tiene que ver con un supuesto retraso por parte de los actores privados en la implementación de las metas de universalización, correspondientes a acceso a Internet, pautadas para el año pasado y para 2011.

Según los medios brasileños, un estudio de la Agência Nacional de Telecomunicações (Anatel) identificó atrasos en la implementación del acceso en las escuelas urbanas. Sin embargo, se trataría de un estudio preliminar y actualmente el regulador brasileño se encuentra realizando un análisis definitivo sobre el tema, por pedido específico del Gobierno. Frente a este escenario, el ministro de Comunicações, Paulo Bernardo, afirmó la semana pasada que la propia presidente Dilma Rousseff ya fue informada de la situación y que espera los resultados de Anatel para presionar a los operadores. Algunos medios brasileños especializados señalan que las únicas empresas que habrían cumplido el 100 por ciento de las metas serían CTBC y Sercomtel.

La meta estipulada para el proyecto estipula que todas las escuelas urbanas debían tener acceso a Internet de 1 Mbps para fines del año pasado, y un mínimo de 2 Mbps a partir del 28 de febrero de este año. Sin embargo, algunas imprecisiones en el censo de las escuelas que debían recibir el acceso sería, según el ministro, parte de los problemas que generaron el atraso. De acuerdo con Bernardo, “en parte, el atraso se justifica porque hubo un aumento. Eran 55.000 escuelas y hoy en día figuran 64.000. El censo que nos fue presentado cuando hicimos la negociación tiene una diferencia de 9.000 escuelas”.

En lo referente a los costos del proyecto, el ministro sostuvo que será necesaria una inversión de 7.000 millones de reales (alrededor de 4.400 millones de dólares) para implementar infraestructura regional que permita la masificación de Internet de alta velocidad en la ciudades brasileñas. Bernardo aseguró que ya conversó con Rousseff y que ella se comprometió a intervenir personalmente para liberar 1.000 millones de reales (unos 635 millones de dólares) para el programa.

Siguiendo este razonamiento, faltarían 3.000 millones de reales (cerca de 1.900 millones de dólares) para completar el monto necesario para implantar las redes en los próximos cuatro años, y si bien el ministro Bernardo no se pronunció sobre este particular, todo indicaría que el dinero faltante saldría de las arcas del sector privado, es decir, los operadores locales. Mientras tanto, la parte estatal de la inversión sería canalizada a través de Telebrás. Sin embargo, el presidente de la compañía, Rogério Santanna, avisó que existe una carencia de recursos para llevar a cabo el proyecto. Santana detalló que la empresa sólo dispone de 280 millones de reales (178 millones de dólares) en caja y otros 50 millones de reales que saldrían del presupuesto de 2011.

La meta inicial del PNBL era llegar a fin de 2011 con 1.163 ciudades atendidas, pero el atraso en la firma de contratos con empresas como Petrobrás y Eletrobrás (para el uso de sus redes de fibra óptica) obligó a modificar el plan original. De acuerdo con Santanna, los contratos con Petrobrás serían firmados durante los primeros días de mayo, en tanto que el contrato con Eletrobrás ya fue firmado y está a la espera de la homologación por parte de Anatel.

Durante su participación en la audiencia de la Comisión de Defensa del Consumidor en la Cámara de los Diputados sobre el PNBL, Santanna aseguró que los operadores de telefonía no tienen interés en ofrecer banda ancha porque eso significaría la pérdida de los servicios de voz. Según Santanna, con accesos de banda ancha, los usuarios de baja renta optarían por usar programas que permiten conversar a través de Internet, como Skype, en vez de hacer llamadas por teléfono fijo o móvil.

Por su parte, el secretario de Telecomunicaciones del Ministério das Comunicações, Nelson Fujimoto, dijo que la cartera está en contacto con el área económica para analizar la posibilidad de que el Gobierno Federal elimine impuestos para reducir el costo del servicio de banda ancha en el país. Según Fujimoto, el objetivo del PNBL apunta a ampliar la cobertura a todo el país, con velocidades de acceso y precios adecuados. Con la oferta de banda ancha a 35 reales (22 dólares), según lo previsto en el Programa, el número de domicilios con acceso a Internet podría triplicarse.

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Lucas Ledesma es un periodista que cubre el sector de telecomunicaciones y tecnologías de la información desde 2004. Ha trabajado y colaborado en diversos medios digitales e impresos relacionados con estos sectores. En abril de 2007, se unió a Tele-Medios como editor de TeleSemana.com. Su formación académica incluye la licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Quilmes (Buenos Aires, Argentina) y un posgrado en Gestión Estratégica de las Comunicaciones en la Universidad de Belgrano (Ciudad de Buenos Aires, Argentina).

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