TIM también recibe luz verde del regulador para cambiar multas por inversiones en Brasil

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) aprobó los pormenores del acuerdo para que TIM cambie multas por inversiones en Brasil. El valor de referencia es de 627 millones de reales (155 millones de dólares), monto más de siete veces superior que los Términos de Ajuste de Conducta (TAC) que el regulador definió para Algar Telecom hace algunas semanas. El caso pasó a revisión del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU).

El operador brasileño deberá cumplir condiciones en cuatro aspectos: calidad del servicio móvil, ampliación del acceso, derechos y garantías de los usuarios y fiscalización. De cumplirse, sería el primer caso de éxito en un acuerdo de este tipo entre Anatel y una empresa que presta servicios en todo el país, pues antes fallaron los intentos de ejecutarlo con Oi, por sus problemas financieros, y con Telefónica, por falta de acuerdo entre las partes.

Se determina que TIM debe cumplir el compromiso de llevar banda ancha móvil 4G a 366 municipios con menos de 30.000 habitantes que se encuentren, al momento de iniciado el TAC, desprovistos de esta tecnología. Del total, 268 de esas ciudades atendidas deben estar ubicadas al Norte o Nordeste de Brasil. Esta nueva infraestructura, que tiene que ser instalada en un máximo de tres años, tendrá el potencial de beneficiar a unos tres millones de habitantes.

Sobre la calidad del servicio, la empresa deberá atender de forma progresiva todos los indicadores que corresponden al segmento móvil. Tendrá que pasar de un cumplimiento de 79,7 por ciento en 2018 a 83 por ciento en 2019, 87 por ciento un año más tarde, 93 por ciento en 2021 y alcanzar el 100 por ciento en 2022. En cuanto a acceso, tendrá que cumplir con todos los compromisos pendientes adquiridos en las licitaciones de 2007 (3G), 2011 (sobras de banda H) y 2012 (4G).

Respecto de la fiscalización, TIM tendrá que cumplir sin fallas con las obligaciones a las que están sujetos los proveedores de servicio en Brasil. Por ejemplo, deberá limitarse a un máximo de cinco por ciento los casos en que tiene que solicitarse por segunda vez a la empresa determinada información habitualmente requerida para evaluar sus operaciones. También tendrá que, como resulta habitual en estos casos, resarcir a los clientes que fueron afectados por infracciones que terminaron en multas.

Deberá, en paralelo, mejorar la atención presencial con acciones concretas en un máximo de dos años y presentar mejoras en la aplicación “Meu TIM”, con el desarrollo de herramientas que permita la gestión de servicios de valor agregado y la generación de quejas por ese medio. También se insta a cambios en controles internos para una mejor atención telefónica, agregó el regulador en un comunicado.

Brasil trabaja en distintas alternativas para corregir las infracciones de los operadores que prestan servicios en el país, pues habrá tomado nota de que distintos casos en la región demuestran que las multas no han servido como herramienta para lograrlo. De cuatro intentos de TAC por ahora se mantienen en carrera dos, quedando la otra mitad cancelados por los motivos antes expuestos. Si funcionan, Latinoamérica tendrá un caso de éxito para tomar como referencia en acciones futuras.

Nicolás Larocca
Nicolás Larocca es Técnico Superior en Periodismo (TEA) y Locutor Integral (ISER). Durante su carrera profesional se desempeñó en diferentes medios radiales, digitales y en gráfica como productor de contenidos, redactor y analista. Tiene conocimientos en comunicación interna, deportes, bancos y seguros, y desde 2013 se especializa en el mercado de las telecomunicaciones a escala regional.

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