Nuevo estudio intenta fortalecer aún más el caso de negocio del NGH Wi-Fi

wi-fiSon pocos los operadores escépticos sobre el uso de la tecnología Wi-Fi como complemento a las redes fijas o móviles. La mayoría ya acepta que deberán crear una arquitectura heterogénea (HetNet) donde otras tecnologías pueden entrar a colaborar con las existentes. La primera y en la que más énfasis se está poniendo es Wi-Fi. Y por ello hay varias asociaciones como Wi-Fi Alliance o Wireless Broadband Alliance (WBA) trabajando en el desarrollo del Next Generation Hotspot (NGH) para que los operadores puedan integrar a Wi-Fi de forma que sus usuarios puedan descubrir los hotspots de acceso de su proveedor de servicio y conectarse sin tener que tocar un solo botón.

Los trabajos para que los usuarios puedan descubrir las redes y se puedan conectar a ellas está en marcha y avanzado. Por ello, cercano el día en que pueda haber una solución estandarizada para realizar ambas tareas, WBA lanza un reporte para acabar de demostrar que el uso de Wi-Fi no es sólo una solución de emergencia para combatir la congestión en las redes móviles, sino que ofrece un caso de negocio que puede ser cuantificado.

Para demostrarlo, se ha apoyado en un estudio de la consultora Senza Fili, que concluye que existe un fuerte incentivo para combinar a las diferentes tecnologías. Es decir, que el HetNet es más que viable y deseable.

Por ejemplo, el estudio asegura que los operadores móviles pueden reducir sus costos per-bit de su red de acceso de radio (RAN) en un 18 por ciento, si el 20 por ciento del total de su tráfico de datos se realiza por sus puntos de acceso Wi-Fi. Si Wi-Fi se combina con smallcells LTE, se pueden reducir los costos per-bit del RAN en un 38 por ciento en relación a los costos de transportar el tráfico únicamente con una red 3G.

El reporte estima que el tráfico NGH Wi-Fi será el nueve por ciento del tráfico global en 2018. Y ofrecerá a los operadores de todo el mundo 150.000 millones de dólares en ingresos asociados al los servicios a través de NGH. Es importante destacar que también habrá tráfico Wi-Fi en redes que aún no serán NGH, por lo que el tráfico Wi-Fi total será superior si se tienen en cuenta los accesos legacy.

Recientemente la consultora Berg Insight estimaba que para 2018, la misma fecha que para las proyecciones del reporte de Senza Fili, habría 15 millones de puntos de acceso Wi-Fi carrier grade desplegados en todo el mundo. Más del doble de los instalados en 2012, cifrados en siete millones.

También es interesante recordar que hay operadores que aseguran que el tráfico de datos Wi-Fi está cayendo entre los usuarios que cuentan con servicio LTE. El último operador en mostrar este tipo de datos fue EE en el Reino Unido, donde un 43 por ciento de los usuarios con LTE emplean menos los puntos de acceso Wi-Fi públicos que cuando se conectaban a través de la 3G. Estos datos venían precedidos de un estudio titulado “Understanding today’s smartphone user: an analysis of data usage patterns in the world’s most advanced 4G LTE markets” que aseguraba haber analizado los patrones de uso de los nuevos usuarios LTE en Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. La conclusión: cuanto más LTE, menos Wi-Fi.

A pesar de estos datos preliminares de algunos operadores que ya han lanzando LTE, el uso de Wi-Fi se intensificará no sólo porque cada vez son más los smartphones con la tecnología, sino porque los Gobiernos de los principales mercados están buscando formas de liberar más espectro para que esta tecnología pueda ser utilizada por los operadores.

Rafael A. Junquera
Cuenta con más de 16 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

Deje su comentario

Recuperar contraseña

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.