Apple vuelve a poner una marca en la historia, esta vez en los servicios de voz

Hay productos y servicios que son utilizados en nichos hasta que alguna empresa consigue de alguna forma transportarlos al mercado de masas. Es esa empresa la que acaba llevándose el mérito de algunos avances.

Apple es una empresa que sabe subirse en la cresta de la ola para quedar retratada como la impulsora de ciertas tecnologías. Su iPhone es un claro reflejo, no inventó la pantalla táctil, ni el buzón de voz visual, ni la música digital, ni una tienda de aplicaciones y ni un sistema operativo para dispositivos portátiles, todos ellos ya existían antes. Simplemente lo conjugó todo de forma que el usuario pudiera adoptarlo con la misma facilidad con la que adopta unos nuevos zapatos.

Con la llegada del iPhone 6, del cual ya deberían saber todas sus novedades, parece que sucederá algo parecido, aunque esta vez será con los servicios de voz —me temo—. Su nuevo juguete viene provisto de dos capacidades de voz importantes: voz sobre LTE (VoLTE) y voz sobre Wi-Fi (VoWi-Fi). Evidentemente en ninguno de los dos casos estamos hablando de innovación por parte de Apple, sino del timing por el cual su lanzamiento nos hará creer que estas dos tecnologías jamás habrían despegado de no ser por Apple.

VoLTE es un servicio que lleva años en proceso de desarrollo y que, justo ahora, parece que está en el punto critico por el cual todos los fabricantes de dispositivos LTE empezarán a incluir su soporte. Queda mucho trabajo por hacer con VoLTE —por ejemplo para poder realizar la interconexión entre operadores en un entorno IP— pero no cabe duda que los usuarios del nuevo iPhone serán de los primeros en experimentarla.

Lo mismo sucederá con VoWi-Fi, una solución que hace años que existe bajo el paraguas de tecnologías como Unlicensed Mobile Access (UMA) y que empresas como Kineto Wireless, recientemente adquirida por Taqua, ofrecía a los operadores como T-Mobile en Estados Unidos u Orange en Francia. UMA nunca llegó a ser una tecnología imprescindible, entre otras cosas, porque los operadores no parecían tener muy claro como monetizarla en tiempos donde las tarifas de voz no eran planas —ahora al ofrecer en mercados maduros llamadas ilimitadas, su comercialización es más sencilla, suponemos—.

Después de años renegando de la tecnología Wi-Fi, los operadores tienen claro que es imposible avanzar con sus planes de expansión de red, especialmente en interiores, sin tenerla en cuenta. Y si la tienen en cuenta y la integran a su red, todos los servicios ofrecidos a través de tecnologías de la familia 3GPP deben poder accederse por Wi-Fi de forma transparente.

Organismos como Wireless Broadband Alliance (WBA), compuesto por muchos operadores y empresas, llevan años trabajando en esta integración, y mucho nos tememos que dentro de unos años, la gente asociará el uso de los servicios VoWi-Fi al lanzamiento del iPhone 6 como punto clave donde la curva de adopción tomó su giro importante.

Y no es cuestión de quitarle mérito a Apple, que además de integrar diferentes tecnologías, tiene el concepto del “time to market” perfectamente confeccionado en sus costuras. Sólo cabe esperar que cuando repasemos la historia, no caigamos en la simplificación que todo sucedió gracias a la manzana.

Rafael A. Junquera
Cuenta con más de 16 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

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