GSMA Intelligence publicó una previsión sobre la evolución de las conexiones móviles hasta 2035 que sitúa el comienzo de la adopción comercial de 6G en 2030 y proyecta 2.400 millones de conexiones con esa tecnología al final del período. La estimación representa un 23 por ciento de la base móvil mundial, frente al 60 por ciento que todavía correspondería a 5G y al 17 por ciento de 4G.
Se trata de una proyección y no de un anuncio de despliegue comercial. La firma indicó que esta edición de sus previsiones incorpora por primera vez un seguimiento de 6G por país y operador, además de las conexiones 2G, 3G, 4G y 5G. El escenario describe una transición gradual en la que la nueva generación convivirá con 5G durante, al menos, la primera mitad de la década de 2030.
Como punto de partida, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) estableció en 2023 el marco IMT-2030 para el desarrollo de 6G. En febrero de 2026 se acordaron requisitos técnicos preliminares que abarcan seis escenarios de uso, entre ellos la conectividad ubicua, la integración entre inteligencia artificial (IA) y comunicaciones y la detección y comunicación integradas, conocida como ISAC.
A partir de ese marco, GSMA Intelligence calcula que el mundo cerrará 2030 con alrededor de 50 millones de conexiones 6G, equivalentes a apenas el 0,5 por ciento de la base móvil. La cifra aumentaría a 275 millones en 2031 y a casi 740 millones en 2032. En 2033 superaría los 1.000 millones y terminaría el año cerca de 1.300 millones, antes de alcanzar 1.900 millones en 2034 y 2.400 millones en 2035.
Ese ritmo divide el ciclo inicial en dos etapas. De acuerdo con la asociación, entre 2030 y 2032 predominarán los primeros lanzamientos y el desarrollo de dispositivos, redes y aplicaciones compatibles, mientras que desde 2033 comenzaría una expansión a escala mundial. Para los operadores, este calendario supone que el resto de la década actual seguirá concentrado en ampliar la cobertura 5G, desplegar core 5G Standalone (SA) e incorporar funciones de 5G-Advanced, sobre cuya arquitectura se apoyaría parte de la evolución posterior.
Sin embargo, la adopción no avanzaría de manera uniforme. GSMA Intelligence prevé que los primeros despliegues se concentren en mercados de Asia oriental, América del Norte y algunas zonas de Europa con alta penetración de 5G, disponibilidad de dispositivos y mayor demanda de capacidad. China tendría más de la mitad de sus conexiones sobre 6G en 2035, según la firma, aunque otros mercados también se acercarían a esa proporción.
En términos regionales, la proyección coloca a América del Norte con alrededor de la mitad de sus conexiones en 6G al finalizar 2035 y anticipa una proporción similar en los mercados más avanzados de Asia oriental. Europa llegaría aproximadamente a una cuarta parte. En varias regiones de mercados emergentes, en cambio, la adopción permanecería por debajo del 10 por ciento porque parte de los operadores todavía estaría completando la migración de 4G a 5G durante los primeros años de la década de 2030.
Además de la maduración tecnológica, el aumento del tráfico aparece como uno de los factores que determinarán las inversiones. GSMA Intelligence estima que el volumen transportado por las redes móviles pasará de unos 144 exabytes (EB) mensuales en 2025 a 604 EB mensuales en 2035, con un crecimiento anual cercano al 15 por ciento. El video seguiría siendo la principal fuente de tráfico, pero ganarían peso las aplicaciones de IA, la realidad extendida y el acceso fijo inalámbrico 5G.
Al mismo tiempo, la incorporación de cámaras, sensores, equipos con IA y aplicaciones de realidad extendida modificaría el perfil del tráfico, según la consultora. Estos dispositivos no solo consumen contenidos, sino que también los generan y transmiten, lo que incrementa las exigencias sobre la capacidad de subida, la latencia y la fiabilidad. La IA ya forma parte de la evolución operativa del sector: un informe anterior de la GSMA examinó usos de core AI e IA generativa en las operadoras.
Frente a ese crecimiento, la GSMA estima en su análisis Vision 2040 que las zonas de alta densidad de población podrían necesitar entre 2 y 2,5 GHz de espectro en bandas medias entre 2035 y 2040, y entre 2,4 y 3,3 GHz en países con una demanda superior. La organización compara esas necesidades con aproximadamente 1 GHz identificado actualmente para servicios móviles en la mayoría de los países, por lo que calcula un requerimiento adicional de entre 1 y 2 GHz. Esa capacidad tendría que combinarse con mejoras de eficiencia espectral y una mayor densificación de las redes.
Por otra parte, el alcance previsto para 6G no se limita a transportar más datos. El marco IMT-2030 contempla redes con mayor automatización y una integración más estrecha entre comunicaciones, computación e IA. Esta última podría utilizarse tanto para atender aplicaciones y dispositivos como para asignar recursos de radio, optimizar la red y gestionar el consumo energético. La Next G Alliance también incluye las redes nativas de IA dentro de su hoja de ruta para 6G.
En paralelo, ISAC permitiría utilizar las señales de radio no solo para comunicarse con dispositivos, sino también para detectar ubicación, movimiento u objetos en el entorno físico. Entre las aplicaciones consideradas figuran la supervisión de infraestructura, los sistemas industriales y las operaciones autónomas, aunque estas capacidades todavía forman parte de los trabajos previos a la estandarización y no de servicios comerciales disponibles.
En definitiva, la previsión de 2.400 millones de conexiones no describe un mercado 6G maduro: más de tres cuartas partes de la base móvil mundial seguirían utilizando generaciones anteriores en 2035. El siguiente ciclo tecnológico se perfila así como una incorporación progresiva sobre redes 5G todavía mayoritarias, con ritmos condicionados por la disponibilidad de espectro, la capacidad de inversión y la etapa de migración en la que se encuentre cada mercado.