Antel comienza el despliegue de fibra desde Argentina y ya piensa en satélite propio

Finalmente después de un año y medio de presentando el proyecto, y con varios meses de retraso, el único operador fijo uruguayo, Antel, comenzó esta semana con los trabajos de despliegue del cable fibra óptica que lo conectará con la infraestructura del operador argentino Telecom. El tendido del cable, que cruzará el Río de la Plata, unirá la localidad uruguaya de Maldonado con el municipio de Las Toninas en la costa argentina. Para el despliegue el operador estatal uruguayo invierte 20 millones de dólares y estima que el tendido se concluirá durante el segundo semestre de este año. Pero, además del primer paso en concreto para montar una importante red nacional de fibra y actualizar el letargo en su infraestructura para romper con el escaso desarrollo de la banda ancha en el país, Antel da un paso fuerte para desarrollar un satélite propio para llevar servicios de telecomunicaciones a donde la fibra no llegará, las zonas rurales.

El despliegue de fibra está a cargo del consorcio formado por Alcatel-Lucent (con quien también ensaya LTE para el operador móvil Ancel) e International Telecom (IT Telecom), y consiste en la  instalación de un cable submarino de fibra óptica de aproximadamente 250 kilómetros de longitud. El cable le dará a Antel una capacidad inicial sobre la fibra de unos 50 Gbps, cinco veces mayor a la capacidad que tiene actualmente, con posibilidad de alcanzar hasta 320 Gbps en el futuro cambiando los extremos de conexión.

El tendido del cable forma parte del plan del Gobierno para incrementar los accesos a Internet de banda ancha en el país. En la actualidad, la penetración del servicio es del 30 por ciento y el ambicioso plan estatal a través del operador monopólico es llegar con banda ancha al 60 por ciento de los hogares durante este año, según anunció el ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, en el mes de enero.

Para llevar esta meta a la práctica Antel, o el Gobierno que es lo mismo, anunció en noviembre de 2010 un plan para llegar con fibra directa al hogar (FTTH, Fiber To The Home). El operador se propone alcanzar a 240.000 hogares con FTTH en los próximos dos años, en el país existen cerca de 1,3 millones de viviendas. Este despliegue en el país contempla el tendido de 2.000 kilómetros de fibra óptica, con 240.000 empalmes, 24.000 cajas de distribución y 26.000 splitters. La inversión alcanzaría los 100 millones de dólares y está incluida en el plan de inversiones por 800 millones de dólares para los próximos cuatro años que buscan incrementar la capacidad de transmisión y enlaces internacionales, infraestructura en redes y el desarrollo de las plataformas de servicios. Esta cifra a invertir es un 110 por ciento mayor que lo invertido por la gestión que precedió al presidente Pepe Mujica.

Además, la presidenta de Antel, Carolina Cosse, dijo al diario El País que están trabajando con la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República del Uruguay (Udelar) en el desarrollo de un proyecto a largo plazo para lanzar un satélite propio. Cosse explicó que “si bien hoy en día la tendencia es a utilizar más fibra óptica, se necesitan satélites para cubrir zonas rurales donde es imposible llegar con fibra óptica”.

El Gobierno uruguayo con la implementación de estas importantes metas y proyectos a través de su operador fijo puede que ya no pueda seguir siendo indiferente, y a veces incongruente, con su política pública en materia de telecomunicaciones. Y aquí no se refiere a abrir el mercado de telefonía fija a la inversión extranjera, sino pensar en las posibilidades que abre el incremento de accesos de banda ancha para la oferta de servicios de voz y telefonía sobre IP (VoIP y ToIP), por ejemplo.

La primera señal el Gobierno la dio en septiembre de 2010 cuando antepuso un dígito a toda la numeración fija nacional, para liberar numeración para ‘futuros’ servicios de telecomunicaciones. Pero, sin embargo, días después y por el reclamo del sindicato de Antel, el Gobierno emitió un decreto ‘recordando’ que la prestación de servicios de telefonía a través de tecnología IP sólo puede ser ofrecida por el operador estatal Antel. El decreto de recordatorio recupera el artículo seis del Decreto-Ley 14.235 de 1974 que le otorga a la empresa estatal el monopolio sobre la telefonía fija, y por tanto todos los servicios que sobre ella puedan prestarse. Las acciones del operador ponen de manifiesto otra vez la incongruencia, pero por fortuna esta vez la puerta se abre un poco más.

3 Comentarios

  1. Avatar

    en bolivia es el engaño mas grande con el internet 4G  LTE ,el internet mas caro y mas lento del mundo

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