Telefónica Digital: el experimento que no debería terminar como chatarra OTT

Justo hoy tuve una interesante entrevista telefónica con James Finn, director de comunicaciones de Diseño de Producto en Telefónica Digital. Sin embargo, un problema con la grabación no me va a permitir publicar la entrevista en forma pregunta-respuesta como teníamos pensado. Para evitar que la información se pierda, voy a intentar darles mi opinión—situación bastante injusta para James y que espero me disculpe— sobre la entrevista para que, por lo menos, rescatemos lo que me quedó dando vueltas en la cabeza y en mis notas, que a vista de pájaro parecen un jeroglífico de mal gusto.

Lo primero que debo aclarar es que solicitamos la entrevista debido al anuncio del lanzamiento de Joyn en España por parte de todos los operadores y su interconexión para permitir que los usuarios de diferentes operadores puedan usar el servicio como sistema de mensajería avanzado. La importancia de RCS radica, precisamente, en permitir que todos los usuarios de todos los operadores puedan comunicarse sin necesidad de registrarse a una comunidad tipo WhatsApp.

La idea de la entrevista era, pues, conocer más de cerca la estrategia de Telefónica Digital con respecto al lanzamiento de servicios OTT por parte de los operadores versus servicios basados en RCS. Por inhabilidad periodística, o por protección corporativa del propio James, no me quedó claro cual es la jugada detrás de ambos lanzamientos. Es decir, no me cambió mi visión de que Telefónica sigue la estrategia de la “escopeta de cartuchos”, donde no hay un objetivo sino varios, y la idea es tirar a todos con la mayor eficiencia posible.

James pareció dejar claro que, en cualquier caso, el proceso de transformación recién se inicia y Telefónica Digital, o los productos que va desarrollando, no dejan de ser experimentos que le deberían permitir al operador ser un proveedor de conectividad y servicios de comunicaciones.

Que se trata de un “experimento” se nota en el hecho de que James, al igual que el resto de operadores, conoce las deficiencias de algunos servicios OTT, por ejemplo, en el caso de Viber, Skype o WhatsApp, cuentan con la supuesta “desventaja” de ser comunidades cerradas a las que hay que registrarse y tener a los contactos registrados para poder conectar. Estas deficiencias, sin embargo, no les previenen de lanzar servicios igualmente deficitarios, como Tu Me, mientras por otro lado lanzan servicios que no cuentan con estas limitantes. Un ejercicio de aprendizaje parecido al de los adolescentes, que sólo aprenden estrellándose ellos mismos a pesar de haber escuchado las advertencias de los adultos cientos de veces.

Lo que sí me quedó claro es que James viene de la nueva escuela. Su ideario es cien por cien OTT. Es decir, parece que sólo piensa en el usuario, no le importa ni la parte económica, ni la red, sino volver a la base: ofrecer buena conexión y servicios de comunicación útiles. Por este motivo, durante la entrevista, cuando me comentó que había que volver a las “bases”, le señalé que él parecía ir en contra de los que creen que la “conexión” es un valor a la baja para el negocio de los operadores. Fue en su siguiente explicación donde me quedó claro que en Telefónica Digital se estarían manejando códigos más modernos que los empleados en general por las grandes telcos.

Con James poco se pudo hablar de monetización, porque en la entrevista pareció dejar claro que Telefónica Digital es un “brainstorming” constante sobre ideas e innovación, pero no un elemento que deba centrarse en la parte económica. De hecho, cada mercado parece poder optar por sus propios esquemas. En Alemania, los servicios Joyn se cobran individualmente, mientras que en España se ofrecen inicialmente de forma gratuita —sepan distinguir que Telefónica Digital piensa en el negocio también, pero no parece ser su principal prioridad—.

En cuanto a Latinoamérica, que recientemente se anunció en los resultados del grupo como el mayor contribuidor en cuanto a ingresos, juega un papel muy importante para Telefónica Digital, a pesar de tener ésta la sede en Londres. James calificó a la ubicación de las oficinas de circunstancial, pero en realidad responde al modelo por el que se rige el resto del grupo: estar cerca de los mercados financieros.

James mencionó a Wanda, servicio billetera, como un ejemplo de servicio innovador que ha visto la luz por primera vez en Latinoamérica. En la charla también apareció el sistema operativo que se está desarrollando con la Fundación Mozilla y que también aparecerá por primera vez en un dispositivos en Brasil.

Así pues, Telefónica Digital parece un acierto del Grupo Telefónica, pero ahora será responsabilidad del grupo conjugar la visión de nuevos servicios que se generan en Telefónica Digital, donde el usuario parece ser la principal preocupación, y convertirlos en generadores de ingresos. De no conseguir la monetización deseada, Telefónica Digital podría llegar a ser uno de los mayores garages de chatarra OTT.

Nota: Repito que esta nota es una interpretación de una entrevista Telefónica que no pretendía tener esta función, sino dejar que las propias palabras de James pudieran ser interpretadas por ustedes mismos sin nuestra intromisión. Debido al problema técnico nos pareció que lo mejor sería ofrecerles nuestras sensaciones, a falta de las palabras concretas de nuestro entrevistado.

Rafael A. Junquera
Cuenta con más de 16 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

Deje su comentario

Recuperar contraseña

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.