La tercera no siempre es la vencida: fusión entre T-Mobile y Sprint sigue siendo compleja

Esta es una historia que se antojaba complicada pues en 2017 las negociaciones ya habían sido intensas para desmontar el cuarteto de operadores nacionales en Estados Unidos en favor de un trío —era el segundo intento, ya que en 2013 ya hubo otra tentativa—.

Siempre se había asegurado que el mercado de Estados Unidos podía sostener a cuatro operadores nacionales debido a que, en realidad, operaba bajo un esquema de dos duopolios. El primero, gobernado por AT&T y Verizon, y, el segundo, viviendo bajo el paraguas de éstos sin que los dos operadores de segunda fila tuvieran opción alguna a subir de categoría. Con su fusión, es posible que el mercado sufra un shock importante y que la adopción de la 5G se acelere.

A principios de abril volvieron a surgir los rumores sobre la fusión de ambos operadores, después que que Softbank, que controla a Sprint, se negara a ceder el control de la operación en Estados Unidos a T-Mobile, controlado por Deutsche Telekom (DT). Al romper negociaciones se rumoreaba que Sprint intentaría invertir en potenciar su red para competir directamente con AT&T y Verizon, algo que era difícil de conseguir sin invertir sumas de dinero extravagantes. De hecho, Sprint anunció inversiones de 6.000 millones de dólares para desplegar su red móvil 5G en la banda de 2,5 GHz, algo que los analistas concordaban que reduciría la sinergia de la fusión.

Pero finalmente los ahorros y mejor posición en el mercado ganaron y ambas empresas, ahora sí, parecen haber llegado a un acuerdo. Se trata de una fusión valorada en 59.000 millones de dólares y que parece, en realidad, la adquisición de Sprint por parte de T-Mobile, visto el intercambio de acciones que se plantea. La pregunta que nos hacemos ahora es, ¿cómo afectará esto al mercado?

Viendo el desarrollo del mercado estadounidense, la posición de los cuatro operadores nacionales y su desempeño histórico reciente, es bastante factible argumentar que tres operadores podrían generar un marco más competitivo que cuatro, donde los dos segundos, más que competir, se cancelan entre ellos, fomentando así el duopolio entre los dos primeros. Esta posición —que es de TeleSemana.com— contradice la que dio en su día Tom Wheeler, entonces presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), que en 2014, una vez fallido el intento de fusión entre T-Mobile y Sprint, declaraba: “cuatro operadores móviles nacionales es bueno para los consumidores americanos”. Esta afirmación de Wheeler tendría el apoyo de algunos estudios sobre el impacto en los precios de la telefonía móvil en mercado con tres o cuatro operadores. El problema es que el precio del servicio no debería ser el único factor para determinar el número de operadores que puede sostener un mercado.

La competencia y desarrollo del mercado móvil (4G y 5G) no sólo provenía de los operadores móviles, sino que los proveedores de cable estaban también generando batalla en el terreno de la movilidad a través de sus ofertas de MVNOs —es el caso de Comcast, por ejemplo—. Si bien analistas creen que eliminar un competidor favorece a Verizon y AT&T, no pareciera ocurrir lo mismo con los operadores de cable, que se verán perjudicados porque perderían un competidor pero ganarían uno de mayor poder. Por eso, desde TeleSemana.com creemos que este mismo razonamiento aplica a todos los jugadores del mercado, incluyendo AT&T y Verizon.

Tampoco juega a favor que el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) rechazara la compra de Time Warner por parte de AT&T.

Sin embargo, existe un parámetro que puede ser fundamental y es las ansías que tiene Estados Unidos en liderar la carrera de la 5G. Esto podría ayudar a facilitar el acuerdo si T-Mobile y Sprint son capaces de argumentar que su fusión aceleraría su despliegue al ser ahora tres operadores de gran tamaño los que compiten por llegar primero. Esta visión no la compartirían analistas que creen que, con la fusión, AT&T y Verizon mejorarían su posición al perder de vista un competidor en el mercado. Además, la más que posible pérdida de puestos de trabajo puede ser un contrapeso difícil de sortear, a pesar de que los dos CEOs de Sprint y T-Mobile se esfuerzan por argumentar en un video que la fusión proporcionaría una ganancia neta para el país.

Conseguir poner de acuerdo a T-Mobile y Sprint para llevar a cabo la operación es un paso importante para que se convierta en realidad. Sin embargo, la FCC y DOJ deberán pronunciarse. Y, vistas sus últimas decisiones y su propia negativa en el pasado a favorecer este acuerdo, hace pensar que esta maniobra puede que no se materialice jamás.

Rafael A. Junquera
Cuenta con más de 16 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

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