Hogar y vehículos conectados impulsarán el gasto IoT, ¿qué papel tendrá el operador?

¿Dónde está el negocio para los operadores en Internet de las Cosas (IoT)? Más de una persona que está al frente de la estrategia del operador se ha hecho esta pregunta. El mercado está todavía configurándose y encontrar los espacios en los cuales moverse es el objetivo.

Mientras que existen quien aseguran que lo mejor es concentrarse sólo en pocos verticales para desarrollar soluciones IoT, hay quienes piensan que lo mejor es no atarse a sólo algunas industrias y, más bien, ofrecer la plataforma para que sean otros los que desarrollen y desplieguen esos casos de uso sobre la infraestructura del operador. Cualquiera sea la estrategia tomada, es importante entender cuáles son los casos de uso y tecnologías que están hoy moviendo el mercado.

Si nos guiamos por la última información publicada por IDC, el ecosistema IoT no parece haber sufrido demasiados cambios en relación a lo que ocurría seis meses atrás. Esto puede tomarse como buena noticia ya que veíamos que en el pasado, reporte a reporte, lo que ocurría era que se reducían las previsiones.

En este caso la consultora ratifica las proyecciones lanzadas a principios de año y señala que el gasto IoT traspasará el billón de dólares en 2022, alcanzando 1,1 billones en 2023. El crecimiento compuesto anual del gasto en IoT será del 12,6 por ciento en los próximos cinco años. Las cifras parecen demostrar que finalmente parece haber cierto movimiento, aunque sigue siendo menor al que se pronosticaba años atrás.

Para 2019, por ejemplo, se espera que el gasto IoT será de 726.000 millones de dólares a nivel global. La cifra contempla el hardware, software y servicios para soportar las iniciativas IoT.

Los datos de IDC demuestran que hoy todavía el mercado está liderado por la industria, la manufactura y el transporte pero alerta que en el futuro serán los consumidores finales los que podrían mover la aguja del mercado, apalancado por el gasto para los segmentos de hogares y vehículos conectados. De hecho, el mercado de IoT para el consumidor final se colocará como el segundo en importancia para finales de este 2019.

En los próximos años, además, se expandirá un 16,8 por ciento anual CAGR, sobrepasando a la manufactura como la principal fuente de gasto en IoT. Esto le ofrece mayores argumentos a los operadores que buscan entrar en la cadena de valor del IoT hogareño con servicios de valor agregado por sobre la fibra óptica.

Si cruzamos esta información con el último reporte sobre redes de baja potencia publicado por ABI Research, podemos entender por qué en la industria puede haber una ralentización en la adopción de IoT, a diferencia de lo que ocurre en el segmento del consumidor final. La consultora indica que en el último año hubo algunos inconvenientes con respecto a los módulos y hardware para redes LTE-M y NB-IoT que, si bien fueron resueltos, se suman a una cierta incertidumbre respecto a eSIM/iSIM y cómo estas dos tecnologías de redes IoT sobre LTE se unirán a la próxima generación móvil 5G. Esta situación hace que los proyectos se estén demorando por cerca de 12 a 18 meses, beneficiando —a corto plazo— a Sigfox y LoRa.

El reporte de IDC muestra que el destino de la inversión en IoT será, fundamentalmente, para servicios —instalación e IT, entre otros— y hardware, alcanzando dos tercios del gasto IoT. Sin embargo, el software será el que tendrá el mayor crecimiento en los próximos años, con foco en la adquisición de sistemas que permitan analíticas y aplicaciones.

Los datos vienen a traer sobre la mesa que el mayor porcentaje del gasto IoT está por fuera de la conectividad, que ni se menciona en la información entregada por IDC. Esto trae un desafío adicional a los operadores que deberán posicionarse como el nexo entre las compañías que desarrollan software y hardware, y los clientes finales que demandan las soluciones. Encontrar el espacio, especialmente en mercados como el consumidor final, es el desafío.

Leticia Pautasio
Leticia Pautasio es periodista y Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Quilmes (Buenos Aires, Argentina). Durante su carrera profesional se desempeñó en gráfica, radio y medios de comunicación en línea. Desde 2009 se especializa en tecnología, telecomunicaciones y negocios; cubriendo la realidad del sector en América latina. En 2013 obtuvo el diplomado "El Periodista Latinoamericano como agente y líder en el desarrollo social" del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México). Contacto: [email protected]

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