Las telcos y sus principales desafíos en el camino hacia 5G

La llegada del covid-19 representó desafíos para todas las industrias, sin embargo, uno de los principales sectores impactados fue el de las telecomunicaciones, que tienen la responsabilidad de que sus redes funcionen correctamente. Entre los problemas a los cuales se enfrentan se pueden enumerar el crecimiento del tráfico, la congestión y continuidad de la operación de sus redes.

La mayor demanda de las herramientas de videoconferencias, tanto para uso personal, laboral y educación, demostró el importante rol que juegan las comunicaciones. Esto plantea un desafío para las empresas del sector y vuelve aún más fuerte la necesidad de su reconversión tecnológica más importante: la llegada de 5G.

El cambio que vivieron los operadores móviles ha sido exponencial pero cada tecnología que se desarrolla tiene un período de penetración. Mientras que 3G tardó alrededor de 14 años en alcanzar una difusión importante entre los usuarios de redes móviles, a 4G sólo le llevó siete años superar esta cifra. Se espera que la siguiente tecnología de 5G siga esta tendencia.

Para lograr esta evolución de la tecnología hay varios desafíos que los operadores móviles tienen que superar. La gran inversión que demanda 5G —que incluye la instalación de nuevas antenas— es un tema que preocupa a los operadores móviles. Hoy, además de sustituir antenas 4G se está incrementando su alcance poniendo celdas más pequeñas de 5G. Es decir, habrá múltiples antenas en donde antes sólo había una para 4G. Es necesario llevar fibra a las pequeñas celdas, lo cual genera un importante costo ya que el número de antenas será entre cinco y 10 veces más que lo necesario en 4G. Por otro lado, está la capa de transporte, la infraestructura del core, la virtualización/contenerización de la red y las licencias del espectro, por mencionar otras áreas de inversión.

Todas las tecnologías de telefonía móvil trabajan sobre el espectro radioeléctrico que debe regularse para que todo el tráfico de información no sufra interferencias. Existen bandas bajas que ofrecen mayor cobertura y menor velocidad, bandas altas con mayor velocidad y menor cobertura y, en el medio, las bandas medias. Las frecuencias de banda alta se emplearían en casos de baja latencia y por eso debemos tener un acuerdo y una regulación global de uso común de esas bandas.

Se estima que con esta tecnología las conexiones por kilómetro cuadrado podrán llegar a un millón e Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) será una realidad. Cada uno de esos dispositivos es un punto vulnerable y una puerta de acceso a la red completa. Por ejemplo, una tienda puede tener un buen sistema de seguridad, pero al colocar elementos de IoT —como algún dispositivo que regule la temperatura, apague las luces u otra funcionalidad vía teléfono celular— podría ser atacada y hackear la red de la empresa.

Los retos tecnológicos, las promesas de la red 5G y las necesidades de ancho de banda y oferta de servicios, ejercen una presión adicional. La primera es el cambio de la infraestructura y de la conectividad, y dentro de este camino encontramos la virtualización y descentralización de las redes con el fin de obtener una mejor calidad en los servicios y en la experiencia del cliente. De la mano de esta transformación dentro del operador móvil es importante modificar la forma de ver las redes y su operación, es decir, pensar en servicios E2E, desde la cobranza hasta la atención al cliente.

Finalmente, está la paradoja de que quienes más tienen que invertir —los operadores móviles— son los que corren el mayor riesgo de no ver un retorno satisfactorio. Esto se debe a que los principales actores y beneficiarios de esta tecnología son aquellos que proveen los servicios y contenidos —empresas de streaming, aplicaciones y juegos—, o los fabricantes de los equipos móviles, quienes a la vista de los usuarios finales son los que parecen ser los innovadores. A pesar de esto, las posibilidades que abre 5G para las operadoras les permite repensar su modelo de negocio y ofrecer nuevos servicios para diferenciarse, ganar mayor ventaja competitiva y comenzar a tener su espacio en el podio de la innovación.

Julio Cesar Díaz
Julio Cesar Díaz es ingeniero en Telecomunicaciones, fanático de la tecnología, graduado en la Universidad del Valle de México. Ingresó a Logicalis en 2019 como ingeniero de preventa, entre sus funciones se encuentran el desarrollo del framework de 5G y ser el punto de contacto regional con uno de los principales clientes globales de Logicalis. Antes de sumarse a Logicalis trabajó en el área de preventas/ventas en empresas de clase mundial como Tech Mahindra, Oracle y Ericsson.

1 Comentario

  1. Avatar

    Quisiera saber si todos lo gastos en los que debe incurrir las Telcos para desplegar la 5G, no debería levantar una vez más la discusión sobre neutralidad de red, y aplicación de tarifas especiales a los OTT quienes a la final se benefician de todas las redes de telecomunicaciones

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