Los data centers están en el centro de la escena, principalmente por lo que aportarán ante la creciente demanda de procesamiento de la inteligencia artificial (IA). Pero también lo están aquellos que continúan ofreciendo servicios más allá de la IA y que apuntan a cosas tan básicas y fundamentales tal como sucede con la continuidad operativa y la ciberseguridad. El tema preocupa fundamentalmente a las organizaciones ya que se sofistican cada vez más los mecanismos para el fraude digital que en 2025 generaron pérdidas anuales a nivel global por 10.500 millones de dólares, según Cybersecurity Ventures. Para prevenir y mitigar estos efectos están los data centers, para colaborar en la prevención de un fenómeno que continuará en ascenso. Sobre ciberseguridad, la conversación con las organizaciones, el creciente abastecimiento con energías renovables, y las inversiones previstas hacia adelante, TeleSemana.com conversó con el CEO de SkyOnline, Rafael Ibañez.
¿Cómo se está abordando la cuestión de la ciberseguridad desde los data centers?
Tenemos implementadas soluciones de infraestructura vinculadas a ciberseguridad que muchas empresas no tienen, o no tienen SOC (Security Operations Center). En nuestro caso, la infraestructura con la que damos servicios, incluida la conectividad, está detrás de un SOC con monitoreo. Al ser parte del core de nuestro negocio, los data centers ofrecemos eso.
¿Y hay que seguir trabajando en la conciencia sobre ciberseguridad o es un tema que está mejor incorporado en el sector corporativo?
Tenemos que hacer mucha docencia porque la ciberseguridad se ve como un hacker detrás de la NASA y no como alguien que manda un e-mail y va a terminar con un ransomware o robando información. Hay mucho para hacer. En relación con las fake news, es increíble. Por ejemplo, un video de un excombatiente de Estados Unidos que cuenta su historia en Got Talent y hace llorar a todos. Es todo falso. No existe la persona ni nada. Todos estamos muy expuestos a tomar como real cosas que son creadas (de manera falsa por la inteligencia artificial).
Hoy pareciera ser más caro defenderse ante un ataque de ciberseguridad que planear un ataque. ¿Cómo se trabaja en la prevención?
No estoy de acuerdo en que defenderse sea más caro que atacar. Armar la estructura de defensa seguramente sí. Pero si hay modelos de defensa como servicio, la ciberseguridad como servicio no creo que sea más cara. Hay quienes comparten ciertas cosas e infraestructura, como el caso del SOC, con personal, software y demás, que es caro. Pero si ese SOC se contrata como servicio, no es más caro.
¿Cómo está comportándose el negocio de data centers más allá de las cuestiones vinculadas con la atracción de inversiones para IA?
Como cualquier negocio, el empresario tiene que confiar en lo que eligió hacer. Venimos invirtiendo en innovación tecnológica desde hace más de 20 años y los vaivenes fueron muchísimos. Sin embargo, seguimos invirtiendo y nos acompañó el negocio.
Es una cuestión de convicción. Hay determinados perfiles de data centers que han traccionado más que otros. Los de IA, los hiperescaladores, fueron en un momento el Everest del cloud, porque los de colocation íbamos a quedar fuera de mercado. Pero no fue así. Con la IA va a pasar lo mismo. Va a ser tan caro el costo de los chips que nos vamos a preparar tecnológicamente para responder a eso. Las inversiones se mantienen.
Así como llevar todo el procesamiento a la nube es antieconómico -por eso existen los data centers– con la IA hoy se ejecuta todo en entornos públicos. Cuando se hace un uso intensivo y se pone en producción, el costo se dispara, es altísimo. Hay casos de empresas que, cuando intentaron implementaciones en producción, resultaron antieconómicos. Hay que ir a modelos de IA en data centers que den disponibilidad y escalabilidad, pero con una tarifa plana, no con un token. Por eso los data centers convencionales van a tener entornos de IA privados.
¿Y ante este escenario cambió la conversación sobre el negocio con las empresas?
Hoy la mayoría de las empresas quiere implementar IA aunque no sabe para qué. Lo que más miedo me da es que en muchas empresas no hay una política, entonces los empleados están usando IA para ayudarse. Pero, sin saberlo, están exponiendo información confidencial o generando agentes que nadie sabe que existen dentro de la organización. Eso genera un poco de temor o desconfianza.
Nuestra conversación va mucho por ese lado: por tomar la decisión desde la implementación y tratar de normar, de ordenar las herramientas para los empleados. Hoy va más por ese lado que por un colocation. Sobre ciberseguridad, lo mismo. El producto es el SOC y tratamos de hacer mucha docencia sobre que no es caro implementar este servicio. Porque si se quedan en eso van a quedar rezagados. Nos enfocamos también en la nube híbrida, donde el cliente pueda saber dónde está su data, sea nube pública o privada, o en su propia infraestructura.
¿Hay mucho on premise?
Hay muchísimo todavía. A veces es porque el cliente se siente demasiado chico para sacar la información de su propio rack dentro de la compañía. Algunos pocos creen eso, aunque cada vez menos. Antes, el principal inhibidor era poner la información en un lugar que no fuera debajo de su escritorio. La conversación iba por ahí. Otros tienen on premise porque cuentan con sistemas legacy que, mientras sigan funcionando, van a seguir utilizándolos. Inclusive hay algunas infraestructuras grandes que están on premise pero sí están mirando ir a otro entorno, de pago por uso, por el aumento del costo de los chips.
¿Cómo fue el proceso para abastecerse de la energía renovable de YPF Luz?
El principal costo en un data center es la energía: representa más del 30 por ciento del gasto total, y ahora estamos optimizados. Este acuerdo lo iniciamos en 2022. Suscribimos contratos spot con el mercado mayorista a través de Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico). Fuimos comprando energía mayorista y transporte a Edesur. Pero apenas hubo disponibilidad de energía renovable de YPF Luz fuimos a ellos porque tenían disponibilidad y compramos primero spot, es decir, lo que tenían disponible. Desde 2025 tenemos un contrato a término que nos aseguraba el 50 por ciento de nuestro consumo.
Lo que anunciamos ahora fue que, a partir de la implementación del Parque Solar El Quemado (ubicado en la provincia de Mendoza, al oeste de la Argentina, a más de 1.000 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires), nos están entregando energía y estamos entre el 75 por ciento y el 85 por ciento del consumo de nuestro contrato. El objetivo es llegar al 100 por ciento, si hay disponibilidad. Lo que no queremos es comprar fijo. Tratamos de comprar una banda fija que nos cubra el porcentaje más alto posible, pero sin pagar de más. Este modelo asegura compra de energía en dólares por el término del contrato y es más eficiente que comprar en el mercado minorista. Hoy tenemos YPF Luz, Cammesa para lo que no se cubre, y el transporte a través de Edesur.
¿Este beneficio se traslada a los clientes?
Sí. A los clientes más grandes les facturamos la energía por consumo real y tomamos como base el precio del costo promedio ponderado. Mejoramos nuestro costo y nuestro precio de venta. Para quienes tienen un rack no es representativo. Y sí ajustamos un poco hacia abajo el costo para los clientes que necesitan energía excedente. Les vendemos con capacidad preacordada y, si necesitan energía adicional, ahora el precio es menor. Les trasladamos el beneficio a los clientes. Fue una manera de fidelización espectacular.
¿Qué inversiones está realizando Skyonline?
Estamos en proceso de expansión. Vamos a habilitar 220 metros cuadrados en julio próximo y tenemos un proyecto de corto plazo que consiste en la compra de un nuevo generador y una nueva rama de UPS con sus baterías. Para 2027 planeamos habilitar dos alas en el segundo piso (el DC de Skyonline cuenta con tres pisos). Tenemos capacidad en San Telmo para abastecer bien el tipo de proyectos que estamos manejando. Si alguien quiere una granja de IA seguramente saldremos e iremos a otro lugar más eficiente.
Las nuevas implementaciones han demandado más energía que los proyectos tradicionales. Para adelantarnos, en el último trimestre de este año vamos a habilitar una tercera rama de UPS. Para 2027 queda prevista la instalación del tercer generador y la habilitación de espacio en el segundo piso: 750 metros cuadrados, inicialmente la mitad de lo que tenemos disponible, dependiendo de la demanda.
La inversión realizada hasta ahora ronda los cuatro millones de dólares. Tenemos unos 100 clientes. La mayoría son multinacionales que demandan muchos servicios, aunque también tenemos algunos clientes más pequeños y otros locales.