Nokia anunció el lanzamiento de Genome Shield, una nueva solución de automatización de seguridad diseñada para proteger redes de telecomunicaciones, proveedores de servicios de Internet, puntos de intercambio de tráfico y operadores de infraestructura cloud frente a una nueva generación de ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS) impulsados por inteligencia artificial (IA).
Según la compañía, el panorama de amenazas ha cambiado drásticamente durante el último año debido al auge de las botnets basadas en dispositivos residenciales comprometidos. En lugar de depender de servidores o infraestructuras dedicadas, los atacantes utilizan millones de dispositivos de usuarios finales para generar ataques de varios terabits por segundo que pueden durar apenas unos segundos o minutos, dificultando enormemente su detección y mitigación mediante los métodos tradicionales.
Genome Shield busca abordar este desafío mediante un enfoque proactivo y automatizado. La plataforma combina inteligencia de amenazas procedente de múltiples fuentes, incluyendo la base de datos Secure Genome de Nokia, que monitoriza más de 5.000 millones de puntos finales de Internet, así como telemetría de redes y análisis obtenidos en entornos donde se estudia el comportamiento real de malware y botnets. Toda esta información se traduce automáticamente en políticas de protección que se aplican de forma continua a nivel de red.
La propuesta representa también la primera suite de seguridad de Nokia diseñada específicamente para la era de la IA. Además de proteger frente a amenazas impulsadas por esta tecnología, la compañía destaca que la solución proporciona datos de seguridad limpios y actualizados que pueden ser utilizados por sistemas de IAy aprendizaje automático desplegados por los operadores.
Entre los primeros clientes en adoptar la tecnología se encuentra Reddot Technologies, que utilizará Genome Shield tanto para mitigar ataques externos como para identificar y gestionar dispositivos comprometidos dentro de su propia red. Según la empresa, la automatización permite sustituir procesos manuales y reactivos por una estrategia de protección continua que bloquea las comunicaciones de control de las botnets antes de que los ataques lleguen a materializarse.
La solución amplía las capacidades existentes de Nokia Deepfield Defender e incorpora cuatro áreas principales de actuación: interrupción de los canales de mando y control de botnets, limitación preventiva de tráfico sospechoso, creación de políticas personalizadas mediante APIs abiertas y herramientas avanzadas de observabilidad para identificar dispositivos comprometidos y nuevas tendencias de amenazas.
Genome Shield es compatible tanto con despliegues locales como en la nube o modelos híbridos. Nokia indicó que algunas de sus capacidades ya están disponibles para clientes actuales de Deepfield Defender, mientras que nuevas funcionalidades serán incorporadas progresivamente a lo largo de 2026.
El anuncio refleja una preocupación creciente dentro de la industria: la evolución de las botnets residenciales y el uso de IA por parte de los atacantes están reduciendo la eficacia de los mecanismos tradicionales de defensa. Para los operadores, el reto ya no es únicamente detectar un ataque cuando ocurre, sino anticiparse a él y responder de forma automática a escala de red.