La economía de los tokens llega a las telco

Mavenir y Red Hat proponen que los operadores facturen el consumo de IA del mismo modo que hoy cobran por gigabytes y minutos.

Durante los últimos dos años, la industria de las telecomunicaciones ha observado con cierta frustración cómo gran parte del valor generado por la inteligencia artificial (IA) terminaba concentrándose en manos de hyperscalers, desarrolladores de modelos y plataformas digitales. Mientras operadores de todo el mundo invertían miles de millones en redes capaces de soportar la nueva ola de servicios basados en IA, los ingresos asociados a esos servicios seguían fluyendo hacia terceros —la historia misma del sector repitiéndose otra vez—..

La propuesta presentada por Mavenir y Red Hat intenta alterar esa dinámica. Su nueva plataforma integrada de IA parte de una idea relativamente sencilla: si los operadores llevan décadas cobrando por consumo de datos, ¿por qué no podrían cobrar también por consumo de IA?

La lógica detrás de la propuesta se basa en los tokens, la unidad utilizada por los grandes modelos de lenguaje para medir y facturar el uso de sus servicios. Cada consulta realizada a un modelo consume tokens. Cada respuesta generada consume tokens. En esencia, los tokens se han convertido en la materia prima económica de la IA generativa. (GenIA)

Mavenir sostiene que los operadores ya disponen de muchas de las capacidades necesarias para gestionar este modelo. Sistemas de facturación, plataformas de cobro, mecanismos de control de consumo, acuerdos de nivel de servicio y experiencia comercializando servicios de uso recurrente forman parte de su ADN operativo desde hace décadas. La diferencia es que el recurso facturado dejaría de ser un gigabyte para convertirse en capacidad computacional e IA.

La idea llega en un momento especialmente interesante. Mientras el sector sigue buscando fórmulas para monetizar 5G más allá de la conectividad tradicional, la IA empieza a perfilarse como una posible nueva capa de ingresos. No se trataría únicamente de ofrecer acceso a modelos de IA a consumidores finales, sino también de proporcionar plataformas de IA para empresas, servicios gestionados o incluso infraestructura para lo que algunos ya denominan AI Grids, redes distribuidas de capacidad computacional impulsadas por operadores.

Sin embargo, la propuesta también plantea preguntas importantes. La primera es si los operadores tienen realmente una ventaja competitiva en este mercado. Históricamente, el sector ha intentado capturar una parte mayor de la cadena de valor digital mediante plataformas propias, servicios cloud o ecosistemas de aplicaciones, con resultados desiguales. La IA podría ofrecer una nueva oportunidad, pero también enfrenta a los operadores contra actores con enormes economías de escala y una capacidad de innovación difícil de igualar.

La segunda cuestión tiene que ver con la demanda. Aunque el concepto de planes de consumo basados en tokens resulta familiar desde una perspectiva técnica, todavía está por demostrar que consumidores y empresas quieran adquirir servicios de IA a través de sus operadores en lugar de contratar directamente plataformas especializadas. La existencia de la infraestructura no garantiza necesariamente la existencia de un mercado.

Por otro lado, la aproximación híbrida propuesta por Mavenir y Red Hat refleja una realidad cada vez más evidente. No todas las cargas de trabajo de IA requieren los modelos más avanzados ni los más costosos. Muchas tareas rutinarias pueden ejecutarse sobre modelos más pequeños desplegados localmente, mientras que determinadas consultas complejas pueden derivarse a modelos de frontera operados por terceros. Desde una perspectiva económica, esta arquitectura busca optimizar costes sin renunciar a capacidades avanzadas cuando sean necesarias.

Quizá el aspecto más interesante de todo el anuncio sea que vuelve a poner el foco sobre una cuestión que empieza a dominar cada vez más conversaciones dentro del sector: la monetización. Ahora la conversación empieza a girar alrededor de algo mucho más fundamental: quién captura el valor económico de la inteligencia artificial.

Mavenir y Red Hat creen que los operadores pueden hacerlo convirtiéndose en proveedores de IA además de proveedores de conectividad. La pregunta que queda por responder es si el mercado comparte esa visión o si, una vez más, los operadores terminarán proporcionando la infraestructura mientras otros capturan la mayor parte de los ingresos.

Porque, al igual que ocurre con 5G, la tecnología ya existe. Lo que todavía está por demostrarse es quién conseguirá monetizarla.

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Cuenta con más de 22 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

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