China es el epicentro de las novedades de la industria móvil de esta semana y promete continuar siéndolo durante los años venideros; no sólo porque allí se encuentra el 40 por ciento de las conexiones globales a 5G y porque ostenta la segunda mayor cantidad de habitantes (con 1.405 millones, sólo fue superada por India en el ranking global poblacional), sino porque su apuesta es la de una innovación profunda, geoestratégica y de muy largo plazo. Por estas horas y a lo largo de tres días, se desarrolla el GSMA MWC26 Shanghai, excusa que dio lugar a repasar los indicadores que ofrece el informe “The Mobile Economy China 2026”, y a algo más.
Los números lo dicen todo
Que China se consolida como el líder indiscutible del sector telco al concentrar más del 40 por ciento de las conexiones 5G del planeta y que ya son cinco los operadores que lanzaron 5G- Advanced (con una cobertura de 330 ciudades en China continental y mas de 10 millones de usuarios). Que las tecnologías y los servicios móviles generaron un valor económico de 1.5 billones de dólares en 2025, lo que supone el 7,2 por ciento del PIB local. Que se logró una reducción casi total de la brecha de cobertura de red al involucrar sólo al uno por ciento de la población (dado que el 91 por ciento utiliza internet móvil y hay un ocho por ciento que tiene acceso, pero que aún no la utiliza) son algunos de los indicadores que dan cuenta del escenario actual.
Y las perspectivas hacia fin de la década sólo auguran mayor desarrollo: por ejemplo, que la industria escalaría hasta los 2.1 billones de dólares para 2030 y las 1.800 millones de conexiones 5G, con una tasa de adopción del 88 por ciento poblacional. La estrategia involucra también al espectro radioeléctrico porque, entre otras medidas, se destinó a la conectividad móvil la banda superior del recurso ubicado en los 6 GHz (aprobada en la conferencia WRC-23), además de tener la expectativa de que entre 2035 y 2040, el país demande entre 2.6 y 3.7 GHz de espectro adicional para soportar las 1.600 millones de conexiones que, se suponen, serán 6G.

Foto creada con ChatGPT
Otro indicador del desarrollo local del reporte -disponible aquí- es el que señala que el ecosistema móvil generó 7,9 millones de empleos en 2025 y el que estima que los ingresos de los operadores crecerían cerca de los 191.000 millones de dólares en 2025 a los 222.800 millones de dólares en 2030, con una inversión de capital prevista de 194.100 millones de dólares para ese período.
“Entre 2025 y 2030 en China, se proyecta que la manufactura y los servicios representen en conjunto más de la mitad del impacto económico incremental atribuible a las tecnologías habilitadas por la red móvil. Esto refleja el papel central de la producción industrial y los servicios en la economía china, así como su sólida capacidad para adoptar soluciones basadas en 5G, tales como la automatización industrial, analítica impulsada por IA, dispositivos conectados y logística inteligente”, dice el reporte.
Y agrega la GSMA: “La manufactura se mantiene como la mayor fuente de impacto, lo que destaca la importancia de la conectividad avanzada para respaldar los aumentos de productividad, la eficiencia de la cadena de suministro y la modernización industrial”, dice y estima que la contribución de las tecnologías móviles al PIB por sector, serán del 40 por ciento a la manufactura, el 19 por ciento a servicios, el 13 por ciento a la construcción y el sector inmobiliario, el 11 por ciento a la agricultura, el 10 por ciento a las finanzas, el seis por ciento a la información y la comunicación, y el uno por ciento a la administración pública.
Y lo cierto es que todo sucede en el marco de un plan mayor: donde la infraestructura móvil ocupan un lugar ecológico crítico, porque además de apuntar a optimizar su propio consumo energético, los operadores emplean infraestructura distribuida, almacenamiento inteligente y algoritmos de asignación para coordinar la demanda con el suministro de energías limpias, apoyando la descarbonización de la economía digital; a la vez que el país avanza en el desarrollo de su 15.º Plan Quinquenal (previsto para el período 2026–2030), donde la infraestructura móvil avanzada, la inteligencia artificial y los semiconductores son pilares centrales de las políticas del gobierno chino para consolidar la autosuficiencia tecnológica, estimular el consumo interno de dispositivos digitales y fomentar un crecimiento económico de alta calidad.
El Plan Quinquenal y una apuesta por la sostenibilidad de largo plazo
Aprobado en marzo por la Asamblea Popular Nacional, el 15.º Plan Quinquenal de China es la hoja de ruta de un país que se concentró en la seguridad nacional, la autosuficiencia tecnológica y el dominio industrial, con la visión del robustecer su posición estratégica global a largo plazo.
Grosso modo, el plan prevé que el PBI crezca entre un 4.5 por ciento y un cinco por ciento anual. Este dato involucra una desaceleración del crecimiento del país al punto de ser la apuesta más baja desde la década de 1990, con el objetivo de enfocarse en la calidad y sostenibilidad de economía frente a posibles presiones externas. También supone el incremento del siete por ciento en el presupuesto destinado a innovación y desarrollo (I+D), con enfoque en la investigación científica, la innovación disruptiva, la IA y la manufactura avanzada.
La apuesta en torno a la IA es ambiciosa y apuesta a que en cuatro años la penetración de uso y de dispositivos con aplicaciones sea del 90 por ciento; entre cuyos usos los robots humanoides resultan centrales al prever que el 28 por ciento de la población será mayor de 60 años en 2040 y necesitarán de la IA física para automatizar sectores agrícolas, textiles y de manufactura tradicional.
En ese contexto se explica la apuesta por el uso de modelos de Lenguaje de Bajo Costo (LLMs), enfocados en la democratización del acceso mediante modelos de código abierto y costos por token bajos que masifiquen las aplicaciones de agentes de IA; además del robustecimiento del desarrollo de semiconductores, de nube, y de la comercialización total del 5G-Advanced (5.5G) con foco al avance de 6G.
Otro de los elementos que este 15° Plan incorpora es la innovación regulatoria a través de “activadores” (Trigger-based), que otorga luz verde inicial al uso de tecnologías disruptivas sobre las que los reguladores intervendrían únicamente ante la emergencia de riesgos concretos o daños específicos; y de los sandboxes, para crear zonas delimitadas de experimentación en aquellos casos en los que es imperiosa la intervención regulatoria como, por ejemplo, la conducción autónoma, las interfaces cerebro-computador o la biotecnología.
IA, eficiencia energética y el camino al 6G
Si de empresas se habla, AgiBot, Honor, Huawei, Siemens China, Vodafone Asia y ZTE son sólo algunos de los protagonistas de esta exposición de industrias conectadas y donde la GSMA debutará con sus áreas “Zona 6G”, porque 5G es casi un comodity, y “Constellations of the Future”, para dar cuenta de las apustas de integración espacio-tierra.
En lo que a la IA respecta, la tendencia identificada es la de la expansión a través de los “ecosistemas agenciales”, dice el reporte y advierte que el escenario es de “una inteligencia multi-escenario” y una orquestación de capacidades, aplicaciones, servicios contextuales e inteligencia nube-borde en escenarios de consumo y empresariales. Se trata de la multiplicación de dispositivos desde los que se utiliza la IA, incluidos los vehículos de movilidad, y la capacidad de “llevar la IA a agentes físicos capaces de percibir, interactuar y actuar en el mundo real”.
En este sentido, por ejemplo, se destaca la experiencia de China Mobile y su modelo de agente Lingxi 2.0 para la orquestación entre aplicaciones en comunicaciones, viajes, servicios de estilo de vida y contenidos, pero que también se usa desde una computadora con IA para tareas de productividad; y China Telecom, hizo algo similar con su agente móvil Xingxiaochen en el modelo de teléfono inteligente Maimang 40, combinando llamadas con IA, asistencia de oficina y servicios cotidianos.
También se advierte que la voz y las llamadas se entienden, ahora, como “una capa de servicio de IA de confianza”, como herramienta para generar alertas de fraude en tiempo real, resúmenes de llamadas y contestador automático con IA, o las “nuevas llamadas 5G”, que incluyen su transcripción en tiempo real, traducción durante la llamada y un asistente de salud con IA para la reserva de turnos, entre otras habilidades.
En lo que a la sustentabilidad medioambiental también forma parte de la agenda de las operadoras chinas, cuyas infraestructuras comenzaron a centrarse en “enfoques más integrados para la infraestructura de red y computación con bajas emisiones de carbono, en lugar de medidas aisladas de ahorro energético”. En muchos casos, se trata de apuestas que involucran el uso de IA, arquitecturas virtuales y el uso de fuentes energéticas renovables para, por ejemplo, abastecer a redes y centros de datos.
En tren de ofrecer ejemplos, el reporte de la GSMA da cuenta de que China Mobile adquirió más de 5,5 TWh de electricidad verde y ahorró 15 TWh de electricidad en 2025; que China Telecom aumentó el uso de electricidad verde en un 56 por ciento interanual, a 4,2 TWh, y que redujo sus emisiones en más de 16 millones de toneladas; que el 6.46 por ciento de la energía consumida por Chunghwa Telecom es renovable y que llega al 17 por ciento en el caso de Taiwan Mobile.
Otro ejemplo pasa por la compartición de redes que realizan China Telecom y China Unicom, que operan la red 5G independiente (SA) compartida más grande del mundo, junto con activos RAN 4G compartidos, lo que limita la duplicación del despliegue de infraestructura.
Seguramente, con el correr de las horas, surjan otros datos y más elementos para analizar; también trasciendan muchas fotos de la innovación, donde robots humanoides exhibirán destrezas; pero lo que quedó claro es que aunque la protagonista anunciada sea la inteligencia artificial, es la humana la que marca la diferencia.


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