6G podría romper la aceleración en la adopción de las redes móviles

Un informe de la GSMA Intelligence expone el crecimiento de la sexta generación móvil. Las proyecciones podrían modificar el paradigma de evolución que se dio con 5G

La tecnología 6G empieza a tomar forma. También sus proyecciones. Disponibilidad de espectro, interoperabilidad, estandarización, dispositivos forman parte de las discusiones actuales en las que también se pretende no cometer los mismos errores de 5G que, pese a contar con más de 3.000 millones de suscripciones a nivel global, no parece haber encontrado el caso de uso que acelere su adopción. Con 6G podría cambiar el paradigma visto hasta ahora donde la adopción de cada nueva generación móvil fue más veloz con la anterior. Con 6G, esta premisa no parece que se fuera a cumplir.

A finales de 2030, 6G contaría con unos 50 millones de conexiones a nivel global, es decir, el 0,5 por ciento de la base total, indicó un reporte de la GSMA Intelligence. Una vez iniciada la década, el crecimiento será constante: llegará a los 275 millones de conexiones al finalizar 2031, y trepará a los 740 millones en 2032. Pegará otro salto en 2033 cuando supere los 1.000 millones de suscripciones, para alcanzar 1.300 millones en 2034 y 2.400 millones en 2035, siguiendo el mismo informe. Visto así se trata de un crecimiento espectacular.

Proyecciones 6G – GSMA Intelligence

La primera mitad de la próxima década, agrega la GSMA, será de coexistencia de las tecnologías 5G y 6G y, luego, augura otra ola de crecimiento importante para esta última. De hecho, para finales de 2035, 5G representará el 60 por ciento de las conexiones a nivel global, contra un 23 por ciento de 6G y un 17 por ciento de 4G.

“El 6G se desarrollará sobre la base de muchos de los cambios arquitectónicos y tecnológicos que ya se están produciendo en las redes móviles”, destacó el reporte.  Asia Pacífico continuará a la vanguardia de la adopción, Estados Unidos tendrá para la mitad de la próxima década cerca de la mitad de sus conexiones en la nueva tecnología mientras que Europa ostentará una cuarta parte del total de las suscripciones proyectadas. Es decir, un panorama similar al que mostró el advenimiento de 5G.

“La capacidad seguirá siendo un factor clave en la evolución de las redes. GSMA Intelligence prevé que el tráfico total de las redes móviles se multiplicará por más de cuatro durante la próxima década, pasando de unos 144 exabytes (EB) mensuales en 2025 a 604 EB mensuales en 2035”, añadió el documento. La inteligencia artificial (IA), la realidad extendida (RX) y el acceso fijo inalámbrico (FWA) serán los responsables del crecimiento de ese tráfico, al igual que los dispositivos habilitados con IA, las cámaras, sensores y aplicaciones de RX.

De la promesa a la realidad

La tecnología 6G volverá a marcar una diferencia con las anteriores. Casi como el discurso en torno a 5G, la sexta generación móvil promete “capacidades y escenarios de uso que abarcan la integración de la IA, la detección (sensing) y una conectividad más amplia”, además de ser sostenible, segura y resiliente.

Estará más impactada por la IA desde dos lugares, subrayó el informe. Por un lado, las redes tendrán que soportar más aplicaciones y dispositivos por IA; por el otro, la IA se integrará más profundamente en operaciones de red, por lo que se augura una mayor automatización de funciones, optimización de la red y eficiencia energética.

Imagen creada con Gemini

Los teléfonos inteligentes ostentarán una mayor velocidad de descarga aunque esta vez advierte sobre ese atributo que “para el sector, la cuestión más importante será si estas capacidades pueden traducirse en nuevos servicios, una mayor eficiencia de la red y casos de uso comercialmente sostenibles que resulten difíciles de implementar con las redes actuales”. ¿Se está anticipando una repetición de la historia de 5G?

Si para 2035, más de tres cuartas partes de las conexiones móviles serán 5G y 4G, el informe asegura que no se podrá hablar todavía de un 6G maduro y que, además, habrá un margen amplio para la migración más allá del período analizado.

“El resultado no será un único momento de transición a escala mundial, sino una mayor diversificación de la combinación tecnológica a medida que la próxima generación pase del despliegue inicial a una adopción más generalizada”, concluye el reporte, en una disimulada apertura de paraguas, tal como puede leerse desde aquí.

Otro ritmo, mayor convivencia

Y aquí es donde se debe prestar especial atención. Los números de crecimiento del reporte son exponenciales. Pero cuando se hace el ejercicio de comparar el avance de las tecnologías móviles anteriores sobre la población de cada período, se advierte que la adopción de 6G será más lenta que la de 5G y que la de 4G. Es decir, romperá el paradigma que se observó hasta ahora.

Si a finales de 2025, se registraron 2.700 millones de 5G sobre una población mundial de 8.232 millones de habitantes, se observa que la penetración de la tecnología alcanzó al 32,8 por ciento de la población. Los 2.400 millones de conexiones 6G previstas para 2035 sobre una población estimada de 8.885 millones de habitantes dan como resultado que la penetración de esa tecnología será del 27 por ciento. Por primera vez, estas proyecciones dan cuenta de que una tecnología superior tendrá un nivel de adopción más lento que el de su antecesora.

Imagen: Nathan E Photography/Flickr

La comparación sobre lo que ocurrió respecto de 4G a 5G deja en mayor evidencia esta observación: en 2015 habían 1.000 millones de conexiones 4G sobre una población de 7.349 millones de habitantes, lo que resultaba en una penetración de 13,6 por ciento. Por eso, lo hecho por 5G en términos de adopción, aún con las dificultades respecto de los casos de negocios, se advierte espectacular.

Esto resulta todavía más llamativo porque si la evolución de 5G se dio porque se apoyó en la infraestructura 4G que facilitó ese crecimiento, la hipótesis hacia adelante es muy parecida respecto de 6G ya que su despliegue también dependerá de lo hecho con 5G.

La coexistencia de tecnologías móviles parece ser el camino del futuro de la próxima década. La conectividad significativa y los casos de negocios tendrán que contemplar más esa realidad futura que la simple argumentación de migrar a una nueva tecnología porque permitirá realizar las cosas mejor. Mucho más cuando la demanda de inversión para brindar mayores capacidades no cesará.

Tu opinión es importante ¿Qué te ha parecido este contenido?

0 0
Andrea Catalano es la Editora en Jefe de TeleSemana.com. Andrea es periodista y licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Cuyo. Desde hace más de 20 años sigue al sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones y su impacto en la economía y la sociedad. A lo largo de su carrera se ha desempeñado en prensa escrita, on line, radio y televisión.

Deje su comentario