Verizon y Ericsson completaron una llamada de prueba 6G preestándar en la banda de 7 GHz desde un sitio comercial de la operadora en Concord, California. Se trata de una prueba de concepto en exteriores y no de un lanzamiento comercial, una distinción central en una industria que ya discute la próxima generación mientras la monetización incremental de 5G continúa siendo un desafío para los operadores.
En ese marco, las compañías describen el ejercicio como la primera llamada de campo 6G preestándar y al aire libre realizada en 7 GHz. La etiqueta de “primera”, sin embargo, aporta poco para medir la viabilidad comercial de la tecnología: el ensayo no incorpora modelos de negocio, previsiones de ingresos ni un calendario de disponibilidad. Su alcance concreto consiste en trasladar equipos experimentales desde el laboratorio hasta un sitio operativo para obtener mediciones bajo condiciones exteriores y de penetración en edificios.
Para la prueba, Ericsson instaló una estación base con un stack 6G todavía no estandarizada y una portadora de 400 MHz. El equipo de usuario fue colocado en una estructura móvil de aproximadamente 12 por ocho pies, equipada con alimentación eléctrica, baterías y distintos materiales en paredes y ventanas. Esa configuración permitirá evaluar el comportamiento de la señal tanto en exteriores como en su recorrido desde el exterior hacia espacios interiores.
Además, Verizon y Ericsson indicaron que las pruebas medirán cobertura, tasa de datos, latencia, estabilidad y funcionamiento de distintas características en escenarios con línea de vista y sin ella. También contemplarán vegetación, obstáculos, cristales y materiales de construcción. Trabajar en 7 GHz permite explorar una franja de espectro con capacidad para canales amplios, aunque también obliga a estudiar con precisión la cobertura y la penetración en interiores, variables que condicionarán cualquier despliegue futuro.
Por ahora, el resultado comunicado corresponde a una llamada exterior. El análisis de cobertura interior forma parte de una etapa más amplia de la prueba de concepto, por lo que todavía no equivale a una validación comercial de servicio dentro de edificios. Las empresas afirmaron que continuarán procesando los datos para aplicarlos a futuras actividades de investigación, pruebas y planificación de redes 6G.
El experimento se integra en el trabajo del 6G Innovation Forum de Verizon, al que Ericsson pertenece como miembro fundador. En septiembre, la operadora incorporó nueve empresas al foro y probó comunicaciones y sensado integrados sobre 5G Advanced, una línea que conecta la evolución de las redes actuales con las capacidades consideradas para la generación siguiente.
Al mismo tiempo, la expectativa de escala todavía pertenece al terreno de las proyecciones. GSMA Intelligence estima que 6G podría alcanzar 2.400 millones de conexiones en 2035, mientras continúa el debate sobre si la adopción mantendrá el ritmo registrado entre generaciones anteriores. Los estándares oficiales aún no están finalizados, de modo que los equipos, las bandas y las configuraciones utilizados en estas pruebas pueden cambiar antes de una eventual comercialización.
Así, el valor técnico del ejercicio reside en producir información sobre propagación, cobertura y estabilidad en un entorno de campo, no en el puesto que ocupa dentro de la carrera de anuncios 6G. Convertir esas mediciones en estándares, equipos interoperables y redes desplegables será una etapa posterior; demostrar que esas redes pueden generar ingresos adicionales para los operadores será otra distinta.
