Deutsche Telekom (DT), Orange, Telefónica y Vodafone firmaron el 19 de octubre una carta de intención para estudiar una posible oferta conjunta en la futura adjudicación de espectro para servicios móviles por satélite (MSS) en Europa. El documento abre una fase exploratoria.
Por ahora, las cuatro operadoras deberán definir si participan conjuntamente, bajo qué estructura lo harían y qué socio aportaría la infraestructura espacial. El comunicado no precisó el calendario previsto para una eventual licitación del espectro. También indicó que la iniciativa no sustituirá los acuerdos satelitales que cada compañía ya mantiene por separado.
En concreto, el proyecto contempla instalar en Europa infraestructura terrestre, junto con funciones de coordinación y supervisión. Las operadoras no planean invertir directamente en una constelación: ese componente quedaría a cargo de un proveedor satelital todavía no seleccionado, que aportaría la tecnología y la capacidad de despliegue en órbita.
Además, el grupo plantea que el espectro sirva para ofrecer conectividad directa a dispositivos (D2D) mediante un modelo abierto y no discriminatorio para otros operadores móviles. Según las compañías, esta estructura permitiría integrar servicios satelitales en las redes móviles existentes, reducir la fragmentación entre mercados nacionales y ampliar las alternativas comerciales disponibles para los usuarios europeos.
Desde el punto de vista técnico, D2D busca que terminales móviles se comuniquen con satélites cuando no existe cobertura terrestre disponible. Su aplicación práctica puede complementar las redes celulares en zonas rurales, corredores de transporte o territorios con baja densidad de población, además de aportar una vía adicional de comunicación ante interrupciones de infraestructura terrestre. La disponibilidad efectiva dependerá, entre otros elementos, del espectro adjudicado, la red satelital seleccionada y la compatibilidad de los dispositivos y las redes.
A la vez, las cuatro empresas vincularon la iniciativa con los objetivos de la Comisión Europea (CE) de reforzar la soberanía, la seguridad y la resiliencia de la infraestructura de conectividad. De acuerdo con el comunicado, su intención es mantener en Europa la gobernanza comercial y operativa del proyecto, proteger comunicaciones consideradas críticas y apoyar el desarrollo de una constelación europea, aunque esta última sería suministrada por un tercero.
En este contexto, la carta se suma a la actividad que ya registra el mercado de conectividad directa entre satélites y dispositivos móviles. En septiembre, SES y Elveo ampliaron su colaboración para preparar servicios D2D en Europa. Fuera de la región, los reguladores también avanzan con esquemas experimentales: la Anatel brasileña extendió hasta 2029 la autorización de Vivo para realizar pruebas D2D.
En la práctica, una candidatura coordinada permitiría a DT, Orange, Telefónica y Vodafone agrupar su alcance comercial y su experiencia en redes terrestres frente a un recurso radioeléctrico que deberá compartirse con una plataforma satelital. Para el resto de los operadores europeos, la relevancia del planteamiento estará en las condiciones concretas de acceso mayorista que eventualmente se establezcan, todavía no definidas porque el proyecto permanece en una etapa de intención.
En definitiva, el anuncio sitúa a cuatro grandes grupos móviles europeos ante una posible participación conjunta en la capa regulatoria y terrestre de los servicios D2D, mientras deja la inversión espacial en manos de un socio especializado. El siguiente paso material será decidir si la carta deriva en una oferta y seleccionar al operador satelital que sostendría el servicio.