Telefônica Brasil (Vivo) acaba de recibir una extensión del permiso que otorga la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil (Anatel) para realizar comunicaciones directas entre teléfonos móviles y satélites (D2D, por sus siglas en inglés), en todo el país, hasta 2029. Aunque se trata de un permiso enmarcado en la posibilidad de contar con entornos regulatorios experimentales, permite realizar actividades comerciales durante las pruebas.
Se trata de la ampiación de la autorización que la operadora recibió en julio y en ocubre de este año, pero que ahora la habilita hasta abril de 2029. La extensión fue producto del pedido expreso pedido de la empresa, que valoró insuficiente el plazo al que accedió inicialmente para hacer pruebas. Además, de haber sido la única iniciativa de sandbox activa en una propuesta normativa en la que el regulador trabaja desde hace varios años.
Esta autorización mantiene la posibilidad de usar las frecuencias de 2.567,5 MHz y 2.687,5 MHz, con 5 MHz de ancho de banda en cada una y una potencia máxima de transmisión de 100 W, tal como lo difundió TeleSíntese, quien también aclaro que este permiso está asociado al Servicio Privado Limitado (SLP), a la vez que admite estaciones móviles previamente licenciadas para el Servicio Móvil Personal (SMP). Sin embargo, las transmisiones tendrán carácter secundario y no contarán con protección frente a interferencias perjudiciales.
Otro dato de contexto es el que circuló en la prensa local fue el vinculado a supuestas conversaciones que Vivo mantuvo con Starlink en julio, mismo mes en que la empresa estadounidense comunicó a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglé) que había logrado acordar la prestacion de servivcios directos al dispositivo en Brasil, algo que “solicitó mantener bajo confidencialidad la identidad del operador asociado, las frecuencias y las áreas de cobertura”.
Este nuevo plazo que otorga el regulador brasilero se enmarca, ademásm en una tendencia más amplia, signada por la preparación de las redes para que se combinen las infraestructura móvil y satelital. Es el caso de SES y Elveo en Europa, que ampliaron su colaboración para preparar servicios D2D, mientras Deutsche Telekom, Orange, Vodafone y Telefónica participan en la disputa por espectro satelital en la Unión Europea. Para los operadores móviles, estas comunicaciones pueden complementar las redes terrestres en lugares donde no existe cobertura, pero requieren coordinar el uso de frecuencias, la integración con las estaciones móviles y las condiciones de operación con las autoridades nacionales.
De momento, y por el caso brasilero, Vivo debe presentar documentación que testimonie las pruebas realizadas y su seguimiento, y qie este plazo adicional hasta 2029 permitirá que el regulador reúna más resultados técnicos y operativos antes de definir el tratamiento futuro de estas comunicaciones fuera del entorno experimental, y que supuso fuertes cuestionamientos hace pocas semanas.