Claro Cono Sur, bloque que reúne las operaciones de Chile, Paraguay y Uruguay, facturó 368.520 millones de pesos chilenos (376 millones de dólares) en el tercer trimestre de 2026, un aumento interanual de 9,7 por ciento. Los ingresos totales por servicios ascendieron a 305.116 millones de pesos chilenos (308 millones de dólares), lo que representó un crecimiento interanual de 5,5 por ciento. La diferencia entre ese avance y el registrado por la facturación general indica que los ingresos ajenos a los servicios aumentaron a un ritmo superior, aunque el informe no discrimina su composición.
Por segmentos, los ingresos por servicios móviles crecieron 13,5 por ciento frente al mismo período de 2025. La compañía no publicó la facturación móvil expresada en pesos chilenos, pero informó que su base cerró septiembre con 8,8 millones de suscriptores, apenas 0,1 por ciento más que los 8,79 millones de un año antes.
Dentro de esa base, el pospago aumentó 8,6 por ciento interanual, desde 5,02 millones hasta 5,45 millones de líneas, mientras que el prepago cayó 11,2 por ciento, de 3,77 millones a 3,35 millones. Durante el trimestre, el bloque incorporó 151.000 clientes móviles netos, principalmente de pospago, según cifras de la propia empresa. La combinación de más contratos y menos líneas prepagas ayuda a explicar el crecimiento de los ingresos móviles aun con una base total prácticamente estable.
Además, el ingreso promedio mensual por usuario móvil -ARPU- llegó a 5.645 pesos chilenos (5,77 dólares), un incremento interanual de 12,3 por ciento. Ese comportamiento se encuadra en una tendencia regional en la que las operadoras buscan elevar ingresos y rentabilidad mediante una mayor participación del pospago y un ARPU más alto, como analizó TeleSemana en el desempeño reciente de las compañías de telecomunicaciones ante mercados con poco crecimiento de clientes.
En contraste, los ingresos por servicios de línea fija disminuyeron 1,1 por ciento respecto del tercer trimestre de 2025. Claro informó aumentos interanuales de 2,2 por ciento en banda ancha y de 2,7 por ciento en redes corporativas, pero esas variaciones no compensaron las caídas de la televisión paga y la telefonía fija.
Al mismo tiempo, las unidades generadoras de ingresos fijos (UGIs) bajaron 4,5 por ciento interanual, desde 3,22 millones hasta 3,08 millones. El bloque registró 27.000 desconexiones netas durante el trimestre. La evolución muestra un negocio fijo con crecimiento en banda ancha y servicios corporativos, pero condicionado por la contracción de productos tradicionales.
Por otra parte, el EBITDA reportado fue de 88.844 millones de pesos chilenos (90,8 millones de dólares), 3 por ciento menos interanual. El margen sobre los ingresos descendió de 27,3 por ciento a 24,1 por ciento. De acuerdo con la empresa, tanto el período actual como la comparación interanual estuvieron afectados por efectos extraordinarios; al excluirlos, el EBITDA habría crecido 11,6 por ciento.
Finalmente, el bloque no registró utilidad operativa: el EBIT fue negativo en 40.465 millones de pesos chilenos (41,3 millones de dólares), frente a una pérdida operativa de 60.798 millones un año antes (82,5 millones de dólares). La reducción interanual de esa pérdida fue de 33,4 por ciento. Así, el trimestre combinó una aceleración de los ingresos móviles y del ARPU con una contracción del negocio fijo y un EBITDA reportado inferior al de 2025, aunque la facturación consolidada mantuvo su crecimiento.