Etisalat reportó una ganancia neta consolidada de 17.200 millones de dírhams de Emiratos Árabes Unidos (AED o unos 4.683 millones de dólares) durante los primeros nueve meses de 2026, un aumento interanual de 45,9 por ciento, impulsado por la venta de toda su participación en Vodafone Group. Sin ese efecto, el beneficio ajustado fue de 9.200 millones de dírhams (unos 2.505 millones de dólares), por debajo de los 11.800 millones de dírhams (unos 3.213 millones de dólares) registrados un año antes.
En particular, la operación con Vodafone generó una contraprestación total de 21.900 millones de dírhams (unos 5.963 millones de dólares), incluido el dividendo final y una ganancia cercana a 8.000 millones de dírhams (unos 2.178 millones de dólares), según informó Etisalat. La transacción se completó durante el tercer trimestre y llevó la utilidad neta del período a 11.200 millones de dírhams (unos 3.050 millones de dólares), un incremento interanual de 276,2 por ciento.
En términos ajustados por esa ganancia, Etisalat situó el beneficio trimestral en 3.200 millones de dírhams (unos 871 millones de dólares), frente a los 3.000 millones de dírhams (unos 817 millones de dólares) del mismo período de 2025. La diferencia entre ambas mediciones muestra que el salto de la utilidad contable estuvo determinado principalmente por un ingreso extraordinario, mientras que la evolución operativa fue más cercana al crecimiento de los ingresos y del EBITDA.
Por su parte, la facturación consolidada alcanzó 19.500 millones de dírhams (unos 5.310 millones de dólares) en el trimestre, 6,9 por ciento más que un año antes. Entre enero y septiembre sumó 57.600 millones de dírhams (unos 15.684 millones de dólares), con un avance de 10 por ciento. El EBITDA trimestral aumentó 5,1 por ciento hasta 9.000 millones de dírhams (unos 2.451 millones de dólares) y dejó un margen de 46,1 por ciento, mientras que el acumulado llegó a 26.700 millones de dírhams (unos 7.270 millones de dólares), 10,3 por ciento más, con un margen de 46,4 por ciento.
Así, los indicadores operativos presentados por la compañía muestran una expansión de ingresos y EBITDA considerablemente más moderada que la ganancia neta reportada. Esta separación resulta relevante para evaluar el desempeño recurrente de una operadora, porque el EBITDA refleja la marcha del negocio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, mientras que la venta de un activo puede elevar el resultado de un período sin repetirse en los siguientes.
Además, Etisalat informó que su base consolidada llegó a 254,8 millones de suscriptores al cierre del tercer trimestre, un crecimiento interanual de 29,4 por ciento. En Emiratos Árabes Unidos, la compañía contabilizó 16,5 millones de clientes, 5,2 por ciento más que los 15,7 millones registrados un año antes.
En paralelo con sus resultados, el grupo anunció que mantendrá el nombre Etisalat al cumplir 50 años y que orientará su estrategia hacia telecomunicaciones apoyadas en inteligencia artificial (IA). La empresa encuadró ese objetivo en su cartera de conectividad, nube, ciberseguridad, servicios digitales, infraestructura y tecnología financiera.
Como parte de ese plan, Etisalat prevé ampliar su capacidad de conectividad internacional a más de 500 Tbps para 2030, más de 25 veces el nivel actual, además de desarrollar rutas adicionales. La compañía no precisó el monto de inversión asociado. Esta capacidad mide el volumen agregado que puede transportar la infraestructura internacional y no equivale directamente a la velocidad disponible para cada usuario, aunque resulta necesaria para absorber el crecimiento del tráfico entre centros de datos, plataformas de nube y aplicaciones de IA.
En consecuencia, la lectura de los nueve primeros meses combina dos planos: una mejora de 10 por ciento tanto en ingresos como en EBITDA y un aumento mucho mayor de la utilidad neta por la desinversión en Vodafone. La venta aporta recursos financieros inmediatos, mientras que el crecimiento futuro que plantea Etisalat dependerá de la ejecución de sus proyectos de conectividad e infraestructura digital.
