Telia y Ericsson anunciaron el inicio de pruebas de campo de 6G en exteriores en Suecia, como parte de una hoja de ruta conjunta para desarrollar esta tecnología antes de su eventual lanzamiento comercial, que ambas compañías sitúan entre 2030 y 2032. Los ensayos utilizan capacidades preestándar de Ericsson en la franja superior de la banda de 6 GHz, por lo que todavía no constituyen un despliegue comercial ni emplean una especificación definitiva de 6G.
En concreto, los equipos de las dos empresas están evaluando cobertura, comportamiento de la señal, capacidad del enlace ascendente, confiabilidad y latencia. Según el comunicado, los resultados servirán para estudiar cómo podrían diseñarse y desplegarse las futuras redes. El anuncio no precisó cuántos emplazamientos participan en las pruebas.
Por ahora, el carácter preestándar del equipamiento es central para dimensionar el alcance del anuncio: se trata de una fase de experimentación previa a la definición y comercialización de la tecnología. Las configuraciones y bandas evaluadas pueden aportar información para el desarrollo posterior de redes, pero no equivalen a una arquitectura comercial ya decidida.
A su vez, la hoja de ruta presentada por Telia y Ericsson abarca desarrollo tecnológico, colaboración con industrias, seguridad y planificación de espectro. Las compañías prevén apoyarse en el programa NorthStar y en Digital Arena Sweden para que empresas, investigadores y organismos públicos exploren posibles usos de 6G. De acuerdo con su calendario, los socios de NorthStar podrían acceder a capacidades iniciales desde 2029.
En ese marco, ambas empresas mencionaron como posibles campos de aplicación el transporte autónomo, la robótica industrial y la supervisión de infraestructura crítica. También plantearon que 6G podría combinar conectividad, IA, computación distribuida y capacidades integradas de detección, con redes capaces de captar información del entorno físico y responder a ella. Esas funciones corresponden por ahora a expectativas de desarrollo y no a servicios disponibles para clientes.
Además, Telia y Ericsson evaluarán las necesidades futuras de espectro en las bandas de 6 GHz y 600 MHz. El análisis conjunto de ambas franjas aborda dos componentes diferentes de la planificación radioeléctrica: 600 MHz forma parte del espectro bajo, utilizado para extender cobertura, mientras que 6 GHz se encuentra en una frecuencia más alta y es objeto de evaluación para atender futuras necesidades de capacidad.
Asimismo, Telia dijo que buscará reunir a empresas, instituciones públicas y otros participantes para definir una arquitectura nacional de seguridad 6G en Suecia. La intención es incorporar criterios de ciberseguridad y resiliencia desde la etapa de diseño, aunque el comunicado no anunció todavía una estructura institucional ni acuerdos específicos para ese trabajo.
El ensayo se suma a otras pruebas precomerciales de Ericsson. En octubre, Verizon y el fabricante completaron una llamada 6G preestándar en 7 GHz en California. La compañía también amplió con Singtel y Telstra sus trabajos sobre redes con IA e investigación de 6G, dentro de una fase en la que operadores y proveedores prueban componentes antes de que exista una oferta comercial.
Así, el movimiento de Telia y Ericsson funciona como un puente entre la infraestructura 5G existente y las decisiones técnicas que deberán preceder a 6G. Su relevancia inmediata está menos en una disponibilidad cercana para los usuarios que en la posibilidad de probar propagación, capacidad, latencia y seguridad, además de preparar el uso del espectro varios años antes del horizonte comercial planteado por las propias compañías.
