Verizon planea desplegar durante 2026 el Ericsson Intelligent Controller (EIC) en su red nacional para ejecutar aplicaciones de automatización en la red de acceso por radio (RAN), tanto desarrolladas por Ericsson como por la propia operadora. El anuncio se complementa con la incorporación de un modelo basado en GitOps al software de núcleo 5G de Ericsson, probado inicialmente junto con Swisscom.
En la RAN, el EIC funcionará como plataforma para las denominadas rApps, aplicaciones que analizan datos de la red y modifican parámetros de operación mediante ciclos cerrados de optimización. Según las compañías, una implementación en campo que operó de forma autónoma durante las 24 horas obtuvo mejoras de hasta 8,9 por ciento en el rendimiento de descarga del portador de radio y de hasta ocho por ciento en la velocidad de subida de los dispositivos.
Además, Verizon informó que utilizó el controlador en un entorno comercial para ajustar celdas con antenas Massive MIMO y distribuir tráfico. La operadora también implementó una metodología de transferencia de conexiones desde LTE hacia 5G Standalone (SA) para dispositivos de acceso fijo inalámbrico (FWA), con la que afirma haber eliminado la intervención manual cuando falla ese traspaso.
En términos operativos, los ciclos cerrados permiten que el software detecte una condición, determine una acción y la aplique sin esperar una modificación manual. Verizon prevé probar y desplegar aplicaciones de detección de anomalías, explicación de causas y optimización, mientras que la posibilidad de programar rApps propias le permitirá adaptar la automatización a sus políticas de red y a casos de uso que no dependan exclusivamente del catálogo del proveedor.
Por ahora, el alcance anunciado se concentra en redes 4G y 5G. Verizon encuadra el despliegue dentro de su preparación para 6G y de su avance hacia el nivel L4 de autonomía, que supone operaciones altamente automatizadas y basadas en intenciones dentro de dominios definidos. Ericsson sostiene que su plataforma admite redes de acceso de distintos proveedores y tecnologías, y cifra su catálogo en más de 100 rApps aportadas por más de 100 integrantes.
En paralelo, Ericsson comenzó a proporcionar paquetes compatibles con Git y gestión declarativa de configuraciones para las funciones nativas de nube de su core 5G dual. La compañía indicó que extenderá progresivamente este modelo al resto de su portafolio de core, por lo que el anuncio combina capacidades disponibles para esas funciones con una ampliación futura a otras aplicaciones y productos.
Con GitOps, el operador declara en un repositorio el estado que debe tener la red y utiliza procesos automatizados para comparar esa definición con la configuración efectiva y corregir las diferencias. El control de versiones aporta trazabilidad sobre los cambios, mientras que la reconciliación automática reduce la dependencia de procedimientos separados para instalar software y configurar cada función. Ericsson plantea integrar este esquema con Ericsson Orchestrator, su canal de integración y entrega continua y sus herramientas de gestión para entornos de múltiples proveedores.
Según cifras comunicadas por Ericsson, Swisscom redujo en 60 por ciento el tiempo necesario para las actualizaciones y en 97 por ciento el requerido para configurar servicios durante las primeras implementaciones. La operadora suiza también pasó de ventanas mensuales de mantenimiento y actualizaciones nocturnas manuales a cambios automatizados durante el horario laboral, y ahora estudia aplicar el modelo a tareas como la configuración de socios de roaming.
Este movimiento se suma a otros trabajos del proveedor en automatización, como la ampliación de sus proyectos de redes con IA junto con Singtel y Telstra. También llega mientras otros operadores ensayan mecanismos similares, entre ellos la prueba de IA realizada por O2 y Nokia en una red 5G de Londres.
En conjunto, los dos anuncios trasladan la automatización a capas distintas de la infraestructura: las rApps actúan sobre el rendimiento de la radio, mientras GitOps organiza la instalación y configuración del software del core. La relevancia para los operadores reside en conectar decisiones derivadas del análisis de datos con cambios controlados y repetibles, una condición necesaria para reducir tareas manuales sin perder el registro de cómo se modifica la red.
