La nube crea un nuevo ADN donde los operadores no necesariamente serán un factor dominante

Cobertura Ericsson Business Innovation Forum – Cada vez se complica más realizar las coberturas de eventos del sector como el que se ha celebrado esta semana en Estocolmo, Suecia, donde Ericsson, con la ayuda de algunos invitados, nos ha dibujado el futuro de las telecomunicaciones donde todo, absolutamente todo, se digitaliza y los servicios se alojan en la nube para mezclar a varias industrias en un mismo frasco.

Los cambios a los que se va a enfrentar la industria en los próximos años son de una magnitud desconocida en nuestra existencia. “Nunca la velocidad del cambio será tan lenta como lo ha sido hasta ahora”, se decía en una de las conferencias. Algunas empresas, lo que solemos llamar start ups, no sin un cierto grado de desprecio, nacen en este ambiente de cambio y, por este motivo, su filosofía se basa en aceptar el fracaso de salida. Son organizaciones que se encuentran un ambiente propicio para probar, fracasar —rápido— volver a intentarlo, y si todo falla, buscar un trabajo “normal” y formar una familia. Todo sin mayor drama.

Sin embargo, si uno lleva más de 10 años tratando banalidades tecnológicas como que interfaz de radio dominará el mercado, o como los operadores pueden reducir las pérdidas de ingresos por tener sistemas de facturación que no cumplen los cinco nueves para servicios que —supuestamente— sí los cumplen, los discursos suenan casi al fin del mundo. Y si encima estos llegan a la mediana edad, cuando todo se pone en duda, entonces casi mejor apagar las luces e irse a dormir.

El unico consuelo es ver a ejecutivos de Ericsson —pasados de edad como yo—, hablando de los cambios con demasiada naturalidad, sin dramatismo. Lo que se viene es tan fuerte que pondrá a las relaciones empresariales bajo fuertes presiones. Los amigos serán enemigos y amigos otra vez, según convenga. Relaciones que nada tienen que ver con las lealtades de antaño. Las relaciones entre los operadores y proveedores como Ericsson tendrán lealtades a la carta porque la digitalización les obliga a enfrentarse en ciertos terrenos y a cooperar en otros.

Ericsson no esconde que va a perseguir los servicios en la nube para ofrecerles conectividad a industrias verticales como la del transporte, la salud y la educación. En algunas ocasiones ofrecerán el servicio directamente a estas industrias y en otras irán de la mano del operador, según convenga. Tampoco será extraño que Ericsson le ofrezca servicios a los propios operadores albergando parte de sus funciones de red en centros de datos híbridos creados por la empresa sueca —ya ha anunciado el lanzamiento de tres de estos centros que parecen naves espaciales aparcadas en medio de la nada—.

Helene Barnekow, vicepresidenta senior y chief comercial office (CCO) de TeliaSonera compartió escenario con Rima Qureshi, vicepresidenta senior y chief strategy officer (CSO) de Ericsson y escenificaron juntas la naturalidad con la que ambas empresas pueden hablar de ser posibles competidores y socios a la vez, abriendo la puerta a que emergieran nuevos socios en una cadena de valor que se empieza a parecer a un complejo ADN.

Los operadores, como comentaba Barnekow, tiene  dos misiones críticas para mantener una posición privilegiada en este nuevo ADN. Por un lado, reforzar su red, hacerla más robusta, más sencilla si es posible y más fácil de gestionar. Por otro, innovar, buscar nichos de innovación que permitan avanzar a gran velocidad persiguiendo lo que funciona y descartando lo que no. Todo ello, como no, rápido. Esta estrategia parece indicar que los operadores se han contagiado de los over the top (OTT).

Por la parte de los fabricantes, todo pasa por buscar nuevos clientes en nuevas industrias que demandan conectarse con movilidad. La industria del automóvil es una de ellas. En ella se empiezan a ver maniobras para tomar una posición relevante por parte de varios jugadores. La tecnología está lista, pero las fuerzas de los diferentes jugadores debe mezclarse para crear la cadena de ADN que permita el desarrollo del mercado del auto conectado. Y como en la naturaleza, sólo aquellos que mejor se adaptan a las necesidades del mercado sobrevivirán, y tanto Ericsson como los operadores en mercados avanzados ya han tomado conciencia de esta realidad.

Rafael A. Junquera
Cuenta con más de 16 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

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