
Para desarrollar las redes del futuro, los operadores van a tener que pensar más allá de su hoja de ruta tecnológica para incorporar al análisis consideraciones relacionadas con las fuerzas económicas que presionan a la industria de las telecomunicaciones y las ramificaciones humanas más importantes que las redes autónomas pueden introducir en la sociedad. La disrupción de una tecnología no viene sólo dada por ella misma, sino por la confluencia de los tres factores antes mencionados.
La segunda parte de este reporte articula los beneficios de la red autónoma así como la progresión de la tecnología de la automatización a la transformación organizacional y de habilidades requeridas por parte de los operadores para poder desarrollarla. Las redes son cada vez más complejas y los costos operativos siguen en aumento. Los operadores necesitan desarrollar sus redes de futuro pensando en que estas deben ser autónomas para poder realmente crear la disrupción, y los incentivos económicos y sociales que hagan que la tecnología tenga sentido.
Y esta red autónoma es bautizada por Juniper Networks como la “Self-Driving Network”.

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