Perplexity y la nueva guerra fría del ecosistema móvil: ¿quién le ofrecerá la inteligencia al usuario a través del smartphone?

Con los usuarios ya familiarizados con la inteligencia artificial generativa, la verdadera competencia no será por la conectividad ni por las apps, sino por quién controla la nueva interfaz principal: una IA embebida en el smartphone, siempre presente y lista para actuar.

Durante más de una década, la industria móvil ha repetido el mantra del “smartphone”, aunque en la práctica el teléfono ha evolucionado más en potencia que en inteligencia. Hasta ahora. La irrupción de la inteligencia artificial generativa (GenIA, por sus siglas en inglés) está comenzando a alterar esa ecuación, convirtiendo al teléfono móvil no solo en un terminal más capaz, sino en uno inteligente de verdad. Y con ello, reabre una pregunta central para el sector: ¿cuál es el papel de los operadores en esta nueva arquitectura digital?

En el centro del cambio está una startup que ha capturado la atención de Silicon Valley y más allá. Perplexity AI ha desarrollado de un motor de búsqueda conversacional que prescinde de enlaces azules y en su lugar ofrece respuestas directas, elaboradas por IA. La empresa, respaldada por SoftBank, Nvidia y SK Telecom, acaba de cerrar una ronda de financiación de 100 millones de dólares, alcanzando una valoración de 18.000 millones, según Bloomberg. Su apuesta: que su navegador Comet, que integra directamente su IA conversacional, se convierta en el nuevo punto de entrada a la web móvil.

No será fácil. Como admitió su CEO, Aravind Srinivas, convencer a los fabricantes para reemplazar a Chrome —que domina el 70 por ciento de los navegadores móviles preinstalados— es una tarea hercúlea. Aun así, Reuters reveló que Perplexity ya está en conversaciones con varios OEMs para lograrlo.

Y no solo eso, Apple habría mantenido discusiones internas para integrar la tecnología de Perplexity en Safari, o incluso adquirir la compañía. Que una firma del calibre de Apple —con su historial de adquisiciones silenciosas y altamente selectivas— considere tal jugada, da una idea del potencial estratégico que representa un motor de búsqueda potenciado por GenIA.

Pero mientras los gigantes tecnológicos maniobran, los operadores móviles están empezando a moverse con decisión. El caso más llamativo es el de Bharti Airtel, el segundo mayor operador de India, con 360 millones de clientes móviles. Airtel anunció recientemente que ofrecerá de forma gratuita la versión premium de Perplexity, Perplexity Pro, durante un año a todos sus usuarios. Esta suscripción, que cuesta normalmente 17.000 rupias (unos 197 dólares) por año, se convierte en un valor agregado sin precedentes para una base de usuarios de ese tamaño.

Y no está solo. Airtel se suma a una lista creciente de operadores —entre ellos Deutsche Telekom (DT), Telkomsel, Singtel, Optus y SK Telecom— que han firmado acuerdos para ofrecer Perplexity Pro como parte de sus paquetes. DT, por ejemplo, lo ha incluido gratuitamente en su app MeinMagenta para todos sus clientes en Alemania.

Telkomsel, el mayor operador de Indonesia, ofrece Perplexity en sus planes personales y corporativos con hasta 300 consultas diarias y funciones avanzadas como carga de archivos y generación de imágenes. En Singapur, Singtel fue pionera en regalar un año completo a sus usuarios, replicado luego por su filial australiana Optus.

Este tipo de movimientos —más propios de plataformas tecnológicas que de empresas de conectividad— reflejan una ambición renovada para que el operador no sea solo un canal de distribución, sino un actor en la interfaz misma del usuario. Y es aquí donde la idea del “AI Phone” toma forma.

En el Mobile World Congress 2025, DT presentó un concepto que ilustra bien este salto. Se trataba de un teléfono que actúa como un asistente personal avanzado, capaz de hacer reservas, redactar correos, pedir un taxi o resumir documentos, todo mediante lenguaje natural. Nada de saltar entre aplicaciones. Un único asistente, integrado al sistema operativo, a la red, a los servicios en la nube. Todo orquestado desde una visión donde la IA mejora la vida cotidiana sin fricciones y con respeto por la privacidad del usuario.

El operador alemán no se limita a distribuir aplicaciones de terceros. Junto con SK Telecom, Etisalat (e&), SoftBank y Singtel fundó la Global Telco AI Alliance, con el objetivo de desarrollar un modelo de lenguaje multilingüe y especializado en telecomunicaciones. Este LLM telco —aún en fase de entrenamiento— busca ser capaz de atender a usuarios en múltiples idiomas, entender los flujos operativos del sector y abrir una alternativa a la dependencia exclusiva de los modelos estadounidenses como GPT o Claude.

Si los grandes modelos de IA terminan dominando la experiencia del cliente, y si esa experiencia está mediada por tecnologías que los operadores no controlan ni entienden, el riesgo de desintermediación es real. De ahí que los telcos estén haciendo apuestas combinadas. Por un lado, alianzas con startups como Perplexity para entregar valor inmediato al cliente y por el otro, inversión en capacidades propias para no quedar subordinados a plataformas que podrían, en el futuro, convertirse en su competencia.

A nivel de hardware, la industria también se está reconfigurando. Qualcomm ha demostrado que sus chips Snapdragon ya pueden ejecutar modelos generativos como Stable Diffusion directamente en el dispositivo, sin conexión a la nube. Xiaomi, Huawei y Samsung están incorporando asistentes con GenIA que permiten desde generación de texto hasta edición de imágenes y traducción en tiempo real.

Se estima que los próximos smartphones de gama alta podrán ejecutar modelos de lenguaje de hasta 1.000 millones de parámetros on-device, permitiendo tareas complejas sin necesidad de enviar datos al exterior.

Esto no es solo una cuestión de innovación. Tiene implicaciones directas en la demanda de datos, en la configuración de red, en el uso de edge computing, e incluso en los modelos tarifarios. Servicios como la generación de imágenes, la síntesis de voz o las consultas multimodales requieren anchos de banda sostenidos y bajas latencias, lo que posiciona a las redes 5G —y pronto 6G— como infraestructuras críticas para la IA personal.

La pregunta, entonces, no es si la IA será parte del smartphone. Eso ya está ocurriendo. La pregunta real es: ¿quién controla esa inteligencia? ¿El fabricante? ¿La startup de IA? ¿El buscador? ¿O puede el operador aspirar a tener un rol relevante?

La respuesta no es sencilla. Pero lo que está claro es que quedarse al margen no es una opción. Los operadores que entiendan que su futuro no está solo en transportar datos, sino en habilitar experiencias inteligentes, tendrán una ventaja estratégica. Ya no basta con dar acceso. Ahora hay que dar propósito, contexto y asistencia.

Y como expresó Gopal Vittal, CEO de Airtel, durante el anuncio de la alianza con Perplexity, esta colaboración busca permitir que los clientes naveguen con confianza y facilidad en una era digital cada vez más impulsada por la inteligencia artificial. Una era en la que, por fin, el smartphone podría estar realmente a la altura de su nombre.

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Cuenta con más de 22 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.