En la Argentina el transporte público se paga a través del Sistema Unico de Boleto Electrónico (SUBE), una tarjeta inteligente que se puso en marcha en 2009 en el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y que en 2012 se volvió obligatorio en esta zona para, luego, expandirse al resto del país. Se trató de un desarrollo tecnológico de Nación Servicios, una empresa del Banco de la Nación Argentina que brinda servicios en las áreas de movilidad inteligente, medios de pago, consultoría IT, centros de contacto y programas de beneficios. El sistema SUBE hoy se encuentra en un momento de profunda transformación debido a la implementación de modificaciones en los medios de pagos, proceso liderado por la empresa estatal. De un sistema cerrado se está avanzando a uno abierto en todo el país y, si bien se trata de un cambio profundo en términos tecnológicos, también consiste en una transformación muy grande desde el punto de vista cultural.
TeleSemana.com conversó con Paula Bibini, presidenta de Nación Servicios, sobre lo que supone amalgamar esos cambios desde las distintas áreas de expertise de la empresa, en un sistema que hoy es utilizado por 14 millones de personas que se mueven en 28.000 líneas de colectivos, además de trenes, subtes y lanchas, y que todavía tiene mucho más para crecer. Una tarea que permite evolucionar hacia las ciudades inteligentes.
¿En qué estado se encuentra hoy la evolución del sistema de transporte SUBE?
SUBE en Argentina está atravesando un proceso, no solo de transformación, sino de evolución, de cómo el usuario puede elegir cómo pagar su viaje en Argentina. Recordemos que años atrás el transporte público solo se podía pagar a través de un sistema cerrado con la tarjeta del transporte.
A partir de una decisión del Gobierno Nacional, que se trabajó en conjunto con la Secretaría de Transporte, el Banco Nación, Nación Servicios y el Banco Central de la República Argentina, se pudo modificar el marco normativo que permite que hoy se pueda pagar el transporte público, no solamente con la tarjeta SUBE, sino que se incorporan nuevos medios de pago como son las tarjetas de crédito, de débito, billeteras virtuales, código QR. El teléfono celular, a partir de descargar la SUBE digital, hoy da un montón de alternativas y creo que lo más importante a destacar es que hoy el usuario, el cliente, las personas en Argentina pueden elegir cómo pagar.
¿Qué implicó para Nación Servicios ese cambio? Desde el punto de vista tecnológico y desde el punto de vista cultural.
Tecnológico, un enorme desafío, una muy importante inversión que sí quiero destacar se hizo con fondos privados. No se hizo con fondos públicos, fue el sector financiero, fueron las marcas, las tarjetas Visa, Mastercard, quienes hicieron el aporte por un lado para lo que es el recambio tecnológico, la re-factorización de los equipos en los colectivos. Hubo que cambiar el equipamiento en más de 30.000 unidades colectivos, en las líneas de trenes. Tenemos más de 7 líneas de trenes en nuestro país con un recambio, con un nuevo dispositivo en más de 4.600 molinetes, lo que es la línea de los subtes, el transporte fluvial que hoy se encuentra también administrado por SUBE, con el desafío realmente federal, pero también readecuando también una tecnología de punta, siendo hoy pioneros en Latinoamérica, sobre todo por la escala y por la expansión en el territorio que lo venimos llevando adelante.
¿Y desde el punto de vista cultural? Porque mencionó pasar de un sistema cerrado a uno abierto. Supongo que esto implicó aprender a abrirse a trabajar con otras entidades.
Así es. Un desafío más que importante. Por un lado, del equipo desarrollador propio de Nación Servicios que significa un nuevo desafío, una formación, una capacitación; también trabajar con las marcas, con el sistema financiero para poder aggiornar los pagos tanto de tarjetas de crédito y de débito, de la misma manera que se venía haciendo con la tarjeta de transporte. Tengamos en cuenta que si uno paga con tarjeta de crédito recién puede percibir a los 18 días, mientras que si uno paga con la tarjeta de débito es a las 72 horas. Hoy en el transporte público argentino destacamos la interoperabilidad, es decir, una empresa de transporte cualquiera sea el medio de pago que utilice el usuario a las 24 horas tiene liquidada esa transacción.
Fue un paso muy importante a nivel tecnológico, cultural de la organización y el acompañamiento de los equipos técnicos, por supuesto también para poder lograr ese recambio tecnológico en tiempo y forma como lo venimos llevando adelante.
¿Cómo juega la inteligencia artificial en este nuevo proceso? Porque mencionó que hay un enorme volumen de datos que ahora se tienen que gestionar. ¿Cómo es ese rol?
Lo importante es entender que los datos respecto del transporte hoy están disponibles a partir de la Autoridad de Aplicación que es la Secretaría de Transporte, quien toma decisiones respecto a esa información contenida.
Hoy obviamente irá acompañado desde el sector financiero sobre todo para ayudar a nivel comercial y que esto no sea solamente una información solo para el transporte sino también para poder reactivar el consumo, para poder ver los patrones de uso disponibles, cuáles son los lugares de mayor concentración de la gente, cuáles son los horarios en que la gente viaja. Yo tuve la oportunidad a comienzos de este año de trabajar en smart city y hoy este tipo de herramientas en ciudades inteligentes permiten reordenar el tránsito. Hoy el transporte vuelca tal información y es tan precisa y tan inmediata porque está sucediendo al instante, que permite hasta modificar los recorridos de los colectivos. Es decir, poder tomar decisiones para que no haya concentración de gente en determinados lugares.
La verdad que la herramienta es fabulosa, es increíble. Hoy se encuentra en manos del Estado participando ya en una alianza estratégica con el sector financiero, que también podrá contar con esta información para poder tener decisiones comerciales que mejoren la vida de la gente.
¿Y con las ciudades también se comparte esa información?
Así es. Hoy el sistema SUBE es un sistema federal, que se encuentran más de 60 localidades en todo el país y nosotros administramos todos los cuadros tarifarios, son 4.000 cuadros tarifarios. Tengamos en cuenta que las jurisdicciones provinciales tienen otro tipo de tarifa, otro tipo de subsidio. Hay atributos sublocales y atributos federales como el boleto estudiantil o el descuento para los jubilados en determinadas jurisdicciones. Eso obviamente impacta en un precio diferencial y Nación Servicios logra poder modificarlo en 24 horas para poder adecuar el pedido de las distintas jurisdicciones que administramos.
¿Cuándo va a estar totalmente listo el sistema SUBE? Es decir, abarcar a todas las jurisdicciones y todas las líneas de transporte del país.
Bueno, el día cero es el 31 del 12. Nosotros tenemos una planificación, obviamente que trabajamos en lugares recóntidos del país. Lo hacemos de manera colaborativa con las diferentes empresas proveedoras del equipamiento en estos meses. En agosto se comenzó con todo el recambio de trenes. Tengamos en cuenta que los colectivos están todo el día en movimiento con lo cual sólo ese recambio se puede hacer de noche. Se hacen talleres, y eso requiere toda una logística y una organización muy especial. Hoy ya llevamos ese recambio en más de un 65 por ciento. Los números vienen acompañando porque la gente está utilizando pagos abiertos también en los colectivos, es decir, tiene esa posibilidad no sólo de pagar con la SUBE sino pagar con una tarjeta o un código QR. Y creo que también lo más importante es comenzar a detectar ese hábito de uso ahora en esta etapa de puesta en marcha. Tratamos de mitigar errores porque ahora en esta etapa de recambio es también donde surgen los problemas. Tratamos de identificar todo eso y esperamos que prontamente esté al servicio de toda la gente donde nosotros tenemos el ámbito de cobertura.