A ambos lados de la Cordillera de los Andes hay Patagonia: del lado de Argentina, con más de 800.000 kilómetros cuadrados y caracterizada por estepa y glaciares monumentales; mientras que del lado de Chile, sus 260.000 kilómetros cuadrados están poblados por fiordos y selvas templadas, entre otras características topográficas. Sin embargo, este artículo no es para hablar de la Paganonia tal como la conocemos, sino de PatagonIA, una plataforma de inteligencia artificial (IA) soberana que se realizó en Chile, con modelos de lenguajes que recogieron las especificidades del castellano que se habla allí, dialecto del español.
Por iniciativa del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), en conjunto con WideLabs, y con el impulso de Oracle Cloud Infrastructure (OCI) y la aceleración de GPUs de NVIDIA, PatagonIA busca posicionar a Chile como una referencia regional en materia de soberanía de datos y autonomía tecnológica.
La apuesta por la soberanía involucra que las capacidades de datos, los procesamientos de la información y la gramática involucrada sea en el lenguaje e idiosincrasia local, pero que también permanezca dentro de las fronteras nacionales; esto permite que las organizaciones cumplan con normativas vinculadas a la ubicación, acceso, residencia de datos y controles operativos, entre otros aspectos.
“Esto también significa que los datos permanecerán dentro del país, bajo legislación nacional, asegurando que aplicaciones críticas en sectores regulados o estratégicos —como gobierno, justicia, salud y empresas clave— estén completamente protegidas y bajo control local”, explicó Leonardo Basso, director de ISCI y profesor de la Universidad de Chile.
Asi, y con el norte puesto en la soberanía algorítmica, pero también basados en la experiencia ya desarrollada en Brasil, conocida como Amazonia IA, estos cuatro actores trabajaron en la construcción de modelos de IA diseñados específicamente para Chile.
“La inteligencia artificial no puede importarse como un producto genérico: debe surgir de la realidad cultural y social de cada país”, afirmó Beatriz Ferrareto, socia y directora de desarrollo de negocios de WideLabs, y aseguró que “con iniciativas como Amazonia IA y PatagonIA, nuestro objetivo es que Brasil y Chile tengan sus propios modelos, alineados con su identidad y soberanía digital”.
La plataforma incluye un modelo de lenguaje de gran escala (LLM, por sus siglas en inglés) con capacidades avanzadas de razonamiento para tareas generales, un modelo multimodal más pequeño optimizado para el reconocimiento de caracteres, que permite una eficiente interpretación de texto en documentos e imágenes, y un modelo de voz a texto (STT, por sus siglas en inglés) adaptado al español chileno, que mejora la precisión en acentos y expresiones locales. Además, fue entrenado y desplegado dentro de Chile, con la infraestructura de IA de OCI y de las GPUs de NVIDIA alojadas en el país.
La apuesta también es productiva
“PatagonIA es una plataforma de IA soberana diseñada para transformar sectores estratégicos como gobierno, salud pública, energía, transporte y justicia”, dicen sus promotores en la presentación y alinean su arquitectura con la Política Nacional de Inteligencia Artificial de Chile, anunciada hace cuatro años, a la vez que establece un estándar para nuevos marcos regulatorios sobre propiedad de datos y modelos de IA.
La cuestión idiomática importa, las particularidades culturales territoriales y lingüísticas locales importan; por ello esta IA fue entrenada con el dialecto local, algo que a su vez refuerza la producción del ecosistema de desarrollo.

Imagen de Ioana Cristiana en Unsplash
En este camino también se inscribe LatamGPT, una apuesta por la soberanía algorítmica regional que se construye de forma colaborativa entre más de 30 instituciones públicas y privadas, oriundas de diversas latitudes de la América Latina y el Caribe (como Chile, Uruguay, Colombia, México, Perú, Ecuador, España, Estados Unidos, Argentina, y Costa Rica) y que cuenta con la coordinación del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) de Chile.
En el caso de PatagonIA es la segunda iniciativa impulsada por el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería y WideLabs, y a su vez, junto a Oracle y NVIDIA; y cuyo precedente desarrollado en Brasil -donde la cuestión de la soberanía tecnológica y de las comunicaciones está cada vez más presente- ya fue aplicado en áreas como salud, justicia y administración pública.
“La experiencia acumulada nos permite llegar a Chile con conocimiento probado y aplicaciones concretas que ya están generando impacto”, admitió Nelson Leoni, CEO de WideLabs.
“Esto también significa que los datos permanecerán dentro del país, bajo legislación nacional, asegurando que aplicaciones críticas en sectores regulados o estratégicos —como gobierno, justicia, salud y empresas clave— estén completamente protegidas y bajo control local”, agregó Leonardo Basso, director de ISCI y profesor de la Universidad de Chile.
Inclusive, este anuncio supone el avance de la cooperación entre Brasil y Chile en materia de transferencia tecnológica e intercambio de conocimiento, pero también en el fomento para la preservación cultural. “Esta alianza regional es el primer paso para que cada país de la región opere sus propios modelos de IA con plena autonomía, sin depender de infraestructura externa”, dijeron sus promotores.

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