El acceso fijo inalámbrico (FWA, por sus siglas en inglés) ha dejado de ser una solución de nicho para convertirse en uno de los motores más tangibles de monetización del 5G. Según el nuevo informe 5G FWA Go-to-Market Strategies – 2025 de Omdia, las suscripciones globales a 5G FWA superarán los 150 millones en 2030, más del doble de los 71 millones registrados en 2024. Este crecimiento anual compuesto (CARG) del 23 por ciento impulsará ingresos por unos 46.000 millones de dólares, situando a FWA como la tecnología de acceso de banda ancha de mayor crecimiento en el mundo.
La expansión se concentra en dos polos: India y Estados Unidos. El primero se perfila como el mayor mercado global con 37 millones de conexiones en 2030 —el 40 por ciento del total—, impulsado por el despliegue masivo de Reliance Jio, que recurre a inteligencia artificial (IA) y gemelos digitales para optimizar cobertura y experiencia de usuario.
En Estados Unidos, operadores como T-Mobile y Verizon continúan ampliando su base residencial, consolidando al FWA como una alternativa viable frente al cable. Nigeria, Italia y Japón completan el grupo de los cinco principales mercados que liderarán la adopción hacia el final de la década.
Omdia estima que 5G FWA superará a 4G FWA en 2027 y está en camino de adelantar a DSL como la tercera tecnología de banda ancha más utilizada a nivel mundial. Con la reducción de suscripciones a cable módem, el acceso inalámbrico fijo podría convertirse en la segunda forma de banda ancha más común después de 2030.
La visión de Omdia encaja con las conclusiones del Ericsson Mobility Report de junio de 2025, que confirma una adopción generalizada de FWA entre los operadores móviles más relevantes del planeta. Según el estudio, alrededor del 80 por ciento de los 310 operadores de servicios móviles analizados por Ericsson ya ofrece algún tipo de FWA, ya sea sobre redes 4G o 5G. Es importante aclarar que esta cifra no representa la totalidad del mercado mundial, sino una muestra compuesta principalmente por grandes proveedores de servicios móviles, lo que la convierte en un indicador de tendencia entre actores líderes, más que en una generalización de todo el sector, aunque se aproxima a serlo.
Dentro de ese conjunto, 141 operadores fueron analizados específicamente por sus servicios 5G FWA. Entre ellos, un 70 por ciento ya ha adoptado planes tarifarios diferenciados por velocidad, un modelo familiar para los consumidores de banda ancha fija que permite trasladar al ámbito móvil una estrategia de segmentación más sofisticada. En el total de proveedores con FWA —sumando 4G y 5G—, el porcentaje de ofertas basadas en velocidad es del 51 por ciento, frente al 40 por ciento registrado un año antes.
Ericsson destaca que la calidad de la experiencia (QoE, por sus siglas en inglés) se ha convertido en un diferenciador clave, desplazando el foco de la mera velocidad hacia la fiabilidad, la latencia y la adecuación del servicio a casos de uso específicos —como los videojuegos, el teletrabajo o el streaming intensivo—. Esta evolución, impulsada por capacidades como el network slicing, la calidad de servicio dinámica y las arquitecturas 5G Standalone (5G SA), marca una nueva etapa de madurez para el modelo FWA.
Desde el punto de vista regional, el despliegue muestra contrastes notables. Mientras que en Norteamérica todos los operadores estudiados ya ofrecen FWA y casi nueve de cada diez lo hacen sobre 5G, en América Latina solo el 53 por ciento ofrece algún tipo de FWA y apenas el 22 por ciento lo hace con tecnología 5G. Sin embargo, la región aparece en el informe de Omdia como uno de los focos emergentes de crecimiento, favorecida por la caída de precios de los equipos para el cliente (CPE, por sus siglas en inglés) y por estrategias innovadoras de empaquetamiento.
En su análisis, Omdia advierte que los operadores deberán abandonar los modelos de despliegue tradicionales y adoptar esquemas de segmentación, empaquetamiento y personalización impulsados por IA si quieren monetizar el 5G FWA de forma sostenible. “Los operadores tier 1 deben evolucionar más allá de los modelos heredados y aprovechar la personalización basada en datos para capturar el valor real del FWA”, señala Nicole McCormick, analista principal de Omdia.
Los datos del informe Fixed Wireless Access Market Data, del segundo trimestre de 2025, de ABI Research refuerzan esta perspectiva. La consultora estima que los ingresos por servicios FWA crecerán un 18,8 por ciento anual entre 2023 y 2030, alcanzando cerca de 111.000 millones de dólares, con un tráfico de datos que rozará un zettabyte por año. Para entonces, el 81 por ciento de las conexiones FWA serán 5G. El avance se apoya en innovaciones continuas en los equipos CPE y en la transición de los modelos de negocio hacia la monetización por servicio más que por velocidad.
La GSMA, por su parte, en su informe 5G FWA Tracker del primer trimestre de este año, señala que más de 150 operadores en 76 países habían lanzado servicios 5G FWA a marzo de 2025, frente a 124 operadores en 62 países dos años antes. En mercados como Estados Unidos, Arabia Saudita o Austria, la penetración en hogares superará el 15 por ciento en 2030. En el caso estadounidense, el fenómeno ya tiene nombre: “cord-cutting 2.0”. Tras abandonar la televisión por cable, muchos consumidores están reemplazando sus conexiones fijas por alternativas inalámbricas que ofrecen precios más atractivos, menor fricción y una instalación casi inmediata.
La GSMA también destaca que FWA no solo está canibalizando la banda ancha cableada, sino que está expandiendo el mercado total, al atraer usuarios que antes no tenían conexión fija o que necesitan soluciones temporales, como puntos de venta móviles, segundas residencias o eventos. En muchos países emergentes, FWA se está convirtiendo en el medio más rentable para cerrar la brecha digital.
El consenso entre analistas es que FWA ha pasado de ser un caso de uso periférico a un eje estructural de la estrategia 5G. Su éxito depende menos de la velocidad que de la ejecución comercial y de la capacidad de los operadores para ofrecer experiencias diferenciadas y sostenibles. Donde la fibra no llega o no compensa, el aire toma el relevo. Pero en esta nueva carrera, lo que se juega no es solo la cobertura, sino la redefinición del modelo económico de 5G.