Europa se enfoca en la resiliencia de sus cableados submarinos y destina € 20 millones para reforzar su seguridad

Financiación y estrategia para garantizar la resiliencia de las infraestructuras submarinas europeas

Las 500 líneas de cables submarinos tendidos alrededor del mundo, que suman más de 1,4 millones de kilómetros en permanente extensión se transformaron en un tendido de infraestructura tan necesaria y demandada, como vulnerable. Y su fragilidad no sólo está dada por las alertas generadas en torno a su mantenimiento –tal como lo plantearon TeleGeography e Infra-Analytics semanas atrás- sino porque son foco de ataques estratégicos en coyunturas bélicas. Esas fueron sólo alunas de las explicaciones que encontró la Unión Europea (UE) para asignar 20 millones de dólares para proteger sus despliegues, a la vez que planteó las cuestiones que impone la geopolítica. En ese marco, además, publicó un informe cartográfico de los tendidos, con identificación de las capacidades y las urgencias.

El anuncio

El anuncio lo realizó Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, en Riga, y se enmarcó en el programa Europa Digital -que hasta 2027 prevé inversiones por 1,3 millones de euros- sumó presupuesto para apoyar la creación de nodos de cable regionales y pruebas de resistencia de las infraestructuras submarinas.

En adelante, el Centro Europeo de Competencia en Ciberseguridad, encargada de la gestión de los fondos de ciberseguridad, publicará una convocatoria de 10 millones de euros dedicada a la creación de centros de cable regionales, tendientes a monitorear las amenazas. La apuesta, además, busca que se realicen análisis basados en inteligencia artificial (IA) para la detección en tiempo real que permitan garantizar una respuesta más rápida a los incidentes. Inclusive, se informó que la región nórdico-báltica acogerá el primer centro piloto.

A este llamado se suma la convocatoria por otros 10 millones de euros, enmarcados en la Ley de Cibersolidaridad, que fusca fomentar las pruebas de las infraestructuras críticas.

“Estas nuevas oportunidades de financiación de la UE nos ayudarán a reforzar la resiliencia de las redes de cable submarino de Europa, nuestros salvavidas digitales. Al invertir en centros de cable regionales y mejorar las pruebas de estrés, estamos aumentando nuestra capacidad para detectar, prevenir y responder a las amenazas”, dijo Virkkunen y se refirió a la publicación de un nuevo informe de expertos en el que se cartografia este tipo de infraestructura en el continente e identifica los riesgos.

El informe

El Informe sobre la seguridad y la resiliencia de las infraestructuras de cables submarinos de la UEdisponible aquí-, plantea el escenario europeo de cableados submarinos.

Por ejemplo, pone en evidencia la alta dependencia que tiene la Unión Europea de los cables submarinos para su conectividad digital, al estimar que alrededor del 98 por ciento del tráfico global de Internet transita a través de ellos; y la valora como una infraestructura “vital y vulnerable”, especialmente en el contexto de las crecientes tensiones geopolíticas.

Informe UE

También admite una alta dependencia de los hiperescaladores estadounidenses (como Google, Meta, Microsoft y Amazon), al estimar que controlan el 90 por ciento de la capacidad total de las comunicaciones en la ruta transatlántica; y cuantifica que representaron el 7 por ciento de la capacidad internacional utilizada en 2024. Cuestiona, en este escenario, que “las inversiones europeas en proyectos transatlánticos son limitadas ya que Europa no tiene su propio hiperescalador”.

El reporte también señala riesgos. Por ejemplo, por la dependencia de actores foráneos  (principalmente estadounidenses y japonesas) plantea un “riesgo”, tanto para la soberanía tecnológica, como para la seguridad económica; además de la vulnerabilidad que significa que estas infraestructuras hayan pasado a ser “objetivos obvios para la guerra”.

También identificó que la UE está expuesta a riesgos concentrados debido a ciertos puntos de “estrangulamientos críticos”, como los observados en el Mar Rojo, sitio por el que transita el 90 por ciento del tráfico entre Europa y Asia. Además de advertir que los Estados miembros insulares -como Chipre, Irlanda y Malta- dependen casi exclusivamente de los cables submarinos, lo que hace que la diversidad de las estaciones de amarre sea aún más crítica.

La cuestión del mantenimiento y el envejecimiento de los tendidos también fue parte del balance y, aunque se evaluó como “adecuada” a la actual flota de buques de mantenimiento, admitió que las fallas crecerán un 27 por ciento hacia 2035, y que esto supone un desafío en sí mismo.

“En la región europea, entre 2022 y 2024, solo ha habido un caso anual en promedio en el que un buque de reparación no pudo ser movilizado en 24 horas, lo que representa entre el dos por ciento y el 3 por ciento de los incidentes. La flota actual de buques de mantenimiento parece adecuada en condiciones normales”, admite el reporte.

Al calor de esta estimación, identificó que los tendidos que tienen entre cero y cinco años, reúnen al 74 por ciento de la capacidad, mientras que los más antiguos, con dos décadas o más, sólo concentran el dos por ciento de las comunicaciones, y destacó que los operadores de telecomunicaciones deberán asegurar capacidad en los cables más nuevos cuando la infraestructura heredada llegue al final de su vida útil.

El abordaje también involucró un planteo regulatorio, al señalar la necesidad de simplificar los permisos, cuyos plazos varían en el continente pero que van desde días hasta los cuatro meses.

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Noelia Tellez Tejada se desempeña como Editora Adjunta en TeleSemana.com. Periodista y analista, acredita más de 20 años de labor ininterrumpida en medios gráficos, digitales y radiales. Está especializada en tecnología, negocios y telecomunicaciones. Su correo es [email protected]