De la pantalla a los entornos inmersivos. De interactuar con el teclado, a hacerlo con la voz. Los emergentes del mundo hiperconectado hacia el que vamos comienzan a ser parte de la vida cotidiana, impulsados por las distintas formas de inteligencia artificial (IA). Comprender esa evolución permite anticipar cómo las redes de telecomunicaciones deberán acompañar un escenario que parece de ciencia ficción y que ya está sentando sus primeras bases en esta década.
Las personas estarán en el centro de este proceso de hiperconectividad creciente. Las pantallas comenzarán a quedar en segundo plano para dar lugar a entornos interactivos, cada vez más alejados del cristal que hoy media casi todas las acciones digitales. César Adán Pedroso, Head of Ibero-America Digital Experience & Tangity en NTT DATA Europe & Latam, planteó durante un encuentro virtual los desafíos que impone este tránsito, en el que la economía de la atención dará paso a nuevos comportamientos.

Según Adán, estamos en la etapa de las interfaces conversacionales y multimodales, con personalización impulsada por IA y datos, y con el auge de la publicidad dentro de los modelos de lenguaje. En este contexto, emerge un cambio de fondo: la transición hacia la Generative Engine Optimization (GEO), la optimización para motores generativos.
Hacia nuevas interfaces
Aunque todavía atravesamos esa transformación, ya se delinean tendencias para los próximos tres años: interfaces adaptativas o líquidas, realidad extendida e interfaces inmersivas. “Se comprará vía LLMs y el comercio se resolverá machine to machine”, sostuvo.
Cuando la vista se lleva más hacia adelante, a cinco y 10 años, la evolución va hacia interfaces naturales e invisibles. “Ya estamos en ese camino”, señaló. Hoy, aplicaciones que antes requerían subir una foto funcionarán mostrando el objeto en tiempo real para recibir un diagnóstico de la IA a través de una conversación. Esto habilitará productos distintos para cada persona, bienes y servicios capaces de “comprenderte emocionalmente”. “Hoy no vemos lo mismo porque el algoritmo decide qué portada mostrarte, qué ocultar”, añadió.

Imagen creada con IA
A medida que la atención migre desde Google hacia los grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) las marcas también querrán estar allí. Estos modelos requieren infraestructura costosa y buscarán monetizar la enorme base de usuarios. Perplexity, recordó, ya incorpora información sponsorizada en Estados Unidos. La lógica es simple: “si no estás en la respuesta, no existís”. El cambio en posicionamiento es rotundo: no se compite por un lugar en una página de resultados, sino por aparecer en una frase. “El SEO ha muerto, larga vida al GEO”, sentenció.
La transformación de interfaces impactará en el mundo físico: los entornos serán aumentados, dejarán de ser neutros para volverse interactivos. Esa nueva capa estará mediada por IA y por dispositivos conocidos o aún en desarrollo. “Cuando la interfaz no te pide comprar, compra por ti. Le decís a una IA que querés zapatillas y las adquirís sin salir de la conversación. A la vez, la cafetera pide cápsulas sin consultarte. El futuro del comercio es entre interfaces donde unas conversan contigo y otras conversan por ti”, afirmó.
Sólo con infraestructura
Todo este futuro solo será posible si existen redes capaces de sostener semejante demanda. La infraestructura será el componente esencial para habilitarlo. Sin mencionarlo, este futuro se soporta con redes 5G SA, 5.5G y con la promesa de la hiperconectividad con que se está desarrollando 6G.

Data centers e inteligencia artificial – Crédito: Pixabay – Franganillo
Ante la consulta de TeleSemana.com sobre qué posibilidades tiene América latina de poder acompañar este futuro con infraestructura, Adán consideró que “en América latina hay cada vez más data centers, como los que están construyendo en Brasil y en Chile. Se va modernizando mucho más esas infraestructuras, que permiten tener los datos más cerca, tener menos latencia. Cuanto mayor inversión tengamos en tecnología, más cerca estaremos de ese futuro”.
Agregó que “los gobiernos, empresas y sociedad debería preocuparse por ello”. También puso énfasis en la cuestión educativa, “entender cada vez más de este gran cambio y cómo va a afectar el mercado laboral, cómo se va a interactuar con los medios, con las marcas, con los clientes porque los nuevos modelos avanzan”. E insistió en que tanto desde el punto de vista de la tecnología como de la educación hacer inversiones para aprovecharlo cada vez más.
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