Hace un par de meses compartí un artículo sobre la importancia de los procesos automatizados en el mundo del RAN, subrayando que no basta con automatizar por automatizar: es necesario hacerlo de forma inteligente. Con la adopción de soluciones como el RIC y sus rApps y xApps en entornos 5G, hoy es posible tener un mayor control sobre el ahorro energético y el TCO en general. Todo esto en un contexto donde el mercado latinoamericano aún enfrenta desafíos importantes de monetización, cobertura y backbone, además de otras complejidades propias de la región.
El siguiente paso ya no es solo automatizar procesos… es dotarlos de criterio operativo.
En este mismo sentido, recientemente Prashant Kumar de Future Connections publicó un artículo donde resaltaba tres etapas en la adopción de la inteligencia artificial (IA), no solo como herramienta de apoyo a la operación, sino como un pilar central en la ejecución de la red:
1. IA como soporte (alarmas, dashboards, predicción)
2. IA integrada en flujos (optimización, healing, ticketing)
3. IA como base del modelo operativo (agentes autónomos)
Si bien hoy Latinoamérica se encuentra principalmente entre las etapas 1 y 2, con algunos casos aún muy puntuales en la etapa 3, considero que el avance será mucho más acelerado de lo que pensamos. La mayoría de los operadores, e incluso de los proveedores de servicios, adoptarán estrategias donde la IA sea la base de su operación. Es momento de que la IA tome un rol real, dejando de lado los romanticismos y las prácticas tradicionales, y enfocándonos en la productividad y la velocidad que las telecomunicaciones actuales requieren.
En áreas y dominios como PM, CM, NOC y optimización, principalmente, es importante considerar el papel que deben jugar los nuevos agentes de IA:
· Copilotos de ingeniería, no sustitutos
· Ejecutores bajo supervisión
· Analistas dentro del contexto multivendor
Hoy tenemos en la red un sinfín de KPIs o indicadores que reflejan el desempeño en sus distintos frentes. Sin embargo, es fundamental contar con un análisis automático de las degradaciones de KPI posteriores a cada cambio. Debemos ser conscientes de que no siempre una acción es la solución definitiva: en ocasiones, será necesario regresar sobre nuestros pasos, pero con las herramientas adecuadas ese proceso es mucho más controlable.
En redes con dos, tres o más vendors coexistiendo, la correlación de alarmas en el NOC debe ser clara para todos los ingenieros involucrados, de modo que la comunicación entre áreas sea realmente eficiente. Asimismo, habrá tareas automatizadas que requerirán validaciones previas antes de ejecutar cambios masivos. Para eso están los ingenieros especializados: para evaluar impactos, tiempos, costos e incluso clima laboral.
En actividades como la optimización, donde diariamente se realizan ajustes de parámetros, el concepto de rollback controlado se vuelve crítico. Automatizar no significa ceder todo el control, sino todo lo contrario, ganar trazabilidad, repetibilidad y rapidez en la toma de decisiones.
El gran reto: prompts operativos, contexto y control
Este punto es oro para nuestras operaciones. Si lo hacemos bien, todo fluye; pero un agente mal orquestado no falla “a veces”, falla a escala. Prompts mal diseñados provocan cambios inconsistentes, rollbacks diarios y, finalmente, pérdida de confianza en la automatización.
Por ello, las organizaciones deberán enfocarse en entrenar a sus equipos para construir prompts versionados, entrenar los modelos con el contexto real de la red (3G, 4G, 5G, redes privadas, etc.), definir políticas estrictas de seguridad y establecer ventanas claras de ejecución. Los agentes deben operar bajo esquemas de usuarios con límites bien definidos de autonomía, de acuerdo con las responsabilidades de cada equipo.
En redes productivas, un prompt mal definido puede ser tan riesgoso como un script mal probado.
¿Por qué Latinoamérica necesita agentes más que discursos futuristas?
El mercado regional no está exento de la escasez de ingenieros con nivel senior (una situación similar a la de Europa y Norteamérica), pero además enfrenta operaciones altamente reactivas, una fuerte presión sobre el OPEX, crecimientos irregulares de tráfico y eventos masivos poco planeados, entre otros factores.
La realidad es que, como región, no podemos darnos el lujo tecnológico de ampliar indefinidamente nuestras plantillas ni de esperar a que el mercado madure por sí solo. Necesitamos apoyarnos en modelos operativos más eficientes desde ahora.
Definitivamente, sí hay un modelo híbrido que funciona hoy:
· Los humanos definen la estrategia
· Los agentes ejecutan lo rutinario, tanto lo básico como lo complejo
· La inteligencia artificial propone, pero el ingeniero dispone
Automatización + agente + humano = verdadero closed loop seguro (ciclo cerrado)
No se trata únicamente de redes más autónomas para disminuir la carga de trabajo de las personas, sino de operaciones más inteligentes, con un uso de la tecnología alineado al negocio. La solución nunca será la sustitución de ingenieros, sino elevar el nivel de operación, asignar mejores prioridades, eliminar cargas repetitivas de bajo valor y prepararse para los nuevos retos tecnológicos que vienen en el camino, ya sea el 6G o cualquier otra disrupción futura.