¿Cómo calcular el costo total de propiedad a la hora de analizar el transporte de datos en las redes? Fue la pregunta que se propusieron responder Google Moonshot Taara y la GSMA que lanzaron una Calculadora de CTO (Costo total de propiedad) para comparar los costos que demandan las tecnologías de fibra óptica, de microondas y de óptica inalámbrica (como la de Taara) en escenarios reales y planificar con mayores certezas en escenarios de 5G e inteligencia artificial.
Mahesh Krishnawamy, CEO de Taara, explicó en el blog de la compañía que, debido a la continuidad de los despliegues 5G en el mundo y la creciente adopción de la inteligencia artificial a nivel masivo, el tráfico de datos móviles se triplicará hacia 2030. Esto exigirá a las operadoras de telecomunicaciones a seguir invirtiendo en infraestructura de redes pero, advirtió, se vislumbra un cuello de botella crítico en la milla intermedia.

Agregó que esta situación provocará, además, que las tecnologías de transporte tradicionales por sí solas no podrán satisfacer esas demandas de conectividad. Planteó, a su vez, que tradicionalmente el transporte de la milla intermedia era evaluado desde una perspectiva de capacidad, por lo que había que determinar anchos de banda, latencia y cobertura. La fibra óptica es la tecnología que responde a estas necesidades pero es también la más cara de desplegar.
Economía de despliegue
Por ese motivo, sostuvo que hay que encarar el tema desde otra perspectiva. Subrayó que la “economía de despliegue” obliga a pensar tanto en la estrategia como en el rendimiento técnico pero la tecnología estrella suele tener limitaciones por sus altos costos de despliegue, la demora en obtener las habilitaciones correspondientes y de construcción de esa infraestructura, especialmente cuando se trata de geografías difíciles como las que presenta América Latina.
“El backhaul de microondas tradicional ofrece un despliegue más rápido, pero cada vez se enfrenta más a limitaciones de capacidad a medida que aumenta el volumen de tráfico de datos”, agregó, tal como se puede leer desde aquí.

Taara Lightbridge
¿Cuál es la solución? Cuál otra podría ser sino la de óptica inalámbrica, la que provee Google a través de Taara. No lo dice expresamente en su blog pero al proponer, junto con la GSMA, una calculadora de costo de construcción de la red, se percibe claramente la intención. O, al menos, de posicionarla como una tecnología más entre las existentes.
Para la GSMA, las tecnologías de milla media consolidadas -como la fibra óptica y las microodas- continuarán creciendo, pero es hora de contar con alternativas y menciona a la óptica de espacio libre (FSO), las ondas milimétricas y hasta los satélites.
Comparar opciones tecnológicas
Es en este escenario que se propone la calculadora del CTO, como herramienta que permite comparar el costo relativo de cada una de las opciones tecnológicas para llevar conectividad a una determinada zona. Para hacer los cálculos con esta herramienta, se puede acceder aquí.
Para avanzar con este instrumento, la GSMA, a través de GSMA Intelligence, utilizó el costo por bit transmitido por kilómetro como métrica principal, y llegó a la conclusión que ninguna tecnología por sí sola es la solución definitiva, tal como se expresó en un comunicado. Planteó, por ello, que los operadores deben acudir a una combinación híbrida de soluciones de transporte. Pero, al mismo tiempo, inclinó la balanza a favor de las comunicaciones ópticas inalámbricas porque, argumentó, permiten desplegar mucho más rápido que cualquier otra alternativa.

Todavía se desconocen cifras de poblaciones cubiertas con la tecnología de Taara, como también su fiabilidad frente a las alternativas existentes. El proyecto que sí tuvo más difusión fue el desplegado en San Francisco, entre noviembre y diciembre de 2024, donde instalaron enlaces entre dos edificios ubicados a unos 7 kilómetros uno de otro. Se midió el rendimiento con un sistema de monitoreo de red, cámaras de alta resolución y sensores meteorológicos, registrando throughput, latencia y factores como viento y lluvia. El resultado fue la obtención de una conexión sólida de 20 Gbps en días despejados, con latencia ultra baja y cero pérdida de paquetes, a la par de las mejores redes cableadas, y superiores a los radioenlaces de microondas y milimétricos tradicionales.
Es innegable que la tecnología de haces de luz permite llevar la conectividad a las zonas dispersas o de difícil acceso con más facilidad. Pero que experimenten inconvenientes cuando llueve de manera torrencial o se produzca otro evento climático, pareciera que obliga más a tenerla como una tecnología de respaldo más que como principal, aunque los números sean más favorables.
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