Crear un tendido de cableado submarino transoceánico e intercontinental para el Sur Global; esa era la propuesta en la que avanzaban Chile y China hasta que… “pasaron cosas” y la iniciativa se ubicó en el centro de una fuerte polémica política y geopolítica, por su potencial y su devenir. El 27 de enero de 2026 el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile (MTC) aprobó el plan de tender casi 20.000 km de fibra óptica submarina para unir la costa de Chile, a la altura de Concón, en Valparaíso, con Guangdong, provincia costera en del sureste de China (vecina de Hong Kong). Sin embargo, fue anulado dos días después de su validación oficial.
Dicen que la historia data de 2023, cuando delegaciones del gobierno chileno viajaron al Mobile World Congress Shanghai, organizado por la GSMA; y que se refrendó en un viaje posterior del primer mandatario chileno Gabriel Boric a China, en 2025, en la que se reunión con su homólogo local, Xi Jinping. Una cronología amplia que prensa local refleja al detalle y que investiga la Contraloría chilena.
Lo cierto es que el decreto que dio vida a toda aquella apuesta fue firmado por el gobierno de Boric hace exactamente un mes, el 27 de enero de 2026, en el que se otorgó la autorización para instalar, operar y explotar una red de fibra óptica submarina transpacífica que una a Guangdong con Concón, liderado por la operadora asiática China Mobile y acompañada por otras estatales como China Unicom y China Telecom, con participación tecnológica de HMN Technologies y Hentong Optic‑Electric; en una concesión pautada a 30 años.
Sin embargo, el permiso sólo se extendió durante 48 horas. Las crónicas cuentan que el 27 de enero de 2026 el ministro del MTC, Juan Carlos Muñoz, aprobó la concesión, pero que la anuló dos días después. Y mientras que las controversias sobre el caso multiplican las presiones y las especulaciones, el Ministerio de Ecología y Medio Ambiente asiática autorizó a China Mobile el 29 de enero para que inicie la construcción del primer tramo (“Tramo S1”) y su 870 kilómetros de cableado desde Guangdong hacia el Pacífico.
Aunque el seguimiento público del caso permite reconstruir la historia y hacerse preguntas estratégicas -inclusive, por inscribirse en un proceso de traspaso de administración de gobierno-, TeleSemana.com no dio con vocería pública disponible para encontrar respuestas. El caso impacta y la coyuntura multiplica los rumores y las especulaciones, tal como lo refleja la prensa local (como El Mercurio o Ex Ante) y la internacional. En pocas horas, seguramente, todos se darán cita en el Mobile Word Crongress 2026 (MWC2026), de Barcelona.
¿Dijo 20.000 kilómetros de fibra submarina?
Sí, 20.000 kilómetros de cableado que una China y Chile, con una concesión a 30 años y que se sumaría a otra infraestructura similar, pero de 14.000 kilómetros que el país transandino ya posee: el tendido de Humboldt Connect, empresa conjunta entre Google y el Estado chileno que une al país con Oceanía y que se pensó como puerta de conexión entre América Latina a Asia.

Imagen creada con ChatGPT
Según la prensa local, la administración argumentó la anulación apelando a la necesidad de corregir errores técnicos y de tipeo. Y fue el propio Boric quien admitió en su cuenta personal de la red social X que el proyecto está en “proceso de evaluación”.
“El proyecto de cable submarino presentado por una empresa de origen chino está en evaluación siguiendo la institucionalidad que nuestro país tiene ante iniciativas de estas características. Durante el proceso he instruido a todas las autoridades sectoriales recabar los antecedentes necesarios para tomar una decisión fundada, que por cierto excede en plazos a nuestro mandato y deberá ser continuada o desechada por las próximas autoridades”, dijo Boric en X –aquí– y sostuvo que en su gobierno “las decisiones se toman siempre en función del mejor interés de Chile y su gente, haciendo respetar nuestras leyes, nuestro principio de neutralidad tecnológica y el multilateralismo que ha caracterizado la política exterior de Chile como una política de Estado”.
“Y justamente como Jefe de Estado es mi deber garantizar que el derecho a tomar nuestras propias decisiones como país soberano no se vea socavado en ninguna circunstancia por amenazas de ningún tipo. Así será”, concluyó Boric su posteo.
En este punto conviene contextualizar la situación: la noticia se inscribe en pleno proceso de traspaso presidencial, tras la victoria electoral que convirtió a José Antonio Kast en el sucedáneo del actual primer mandatario Gabriel Boric, y cuya nueva administración se iniciará el 11 de marzo (hasta 2030). Ergo, la continuidad del plan quedará en manos de Kast.
El proyecto tuvo implicancias inmediatas de geopolítica, por ser China el principal socio comercial regional y Estados Unidos una de las principales fuentes de inversiones extranjeras; además de disputarse ambos la hegemonía global.
Una consecuencia inmediata fue, por ejemplo, que el gobierno de Estados Unidos anunciara que retiraba la visa a tres funcionarios chilenos (el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya; el jefe de gabinete, Guillermo Petersen; y Muñoz), acusados de facilitar el desarrollo de una iniciativa que podría vulnerar la seguridad regional.
Por otro lado, la iniciativa se enmarca en la apuesta China por tender puentes con América Latina y que se suman a otros ya establecidos con Brasil, por ejemplo. Tampoco sorprende la envergadura del plan dado que China Mobile se erige como el mayor operador de telecomunicaciones móviles del mundo por número de suscriptores.
¿Cómo seguirá el caso?
Ese es territorio de la especulación, porque a la anulación del decreto de concesión y las presiones internacionales, se suma el cambio del mandato presidencial. La expectativa está puesta en que sea el Senado y la Cámara de Diputados quienes revisen y discutan el proyecto; y hasta se prevé que las presiones internacionales prioricen al tendido de Google.
En cuanto a China respecta, se acaba de conocer que logró luz verde ambiental el tendido Tramo S1 y sus 870 kilómetros de cableado, que tendria su primer amarre en la provincia de Guangdong y que podría avanzar independientemente de Chile. Según La Tercera, este primer tendido se conectará a través de la estación de Shantou, una de las tres puertas de enlace internacionales del país.
Inclusive, la prensa local detalla que la resolución de esta aprobacón china involucró medidas claras y precisas para mitigar el impacto medioambiental submarino al, por ejemplo, tener que socavar los tendidos a tres metros de profundidad y utilizar robots, además de establecer zonas de exclusión para proteger arrecifes de coral y pastos marinos.
Pero el escenario es de interrogantes, de desafíos de diplomacia, de estrategia y de los negocios… en plena apuesta de Chile por ser un hub digital global. Mientras es, además, un culebrón.

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