El acceso a Internet sigue siendo una deuda pendiente de la industria móvil. Aproximadamente 3.100 millones de personas viven en zonas con cobertura, pero no están conectadas, y el principal problema es el costo del smartphone. En América Latina, donde una parte importante de la población opera fuera del sistema bancario formal, esa barrera se vuelve especialmente difícil de sortear.
Los modelos BNPL (compra ahora, paga después) y PAYGO (pago por uso) existen hace tiempo, pero sin un mecanismo concreto de control del riesgo crediticio, la mayoría de los operadores y retailers no podían escalarlos de forma sostenible. La tecnología de bloqueo remoto de dispositivos resuelve ese problema de raíz ya que, si el usuario no paga, el equipo se desactiva hasta que regularice su situación. Cuando el pago se acredita, la funcionalidad se restaura de inmediato. Simple, eficaz y verificable.
El efecto sobre los indicadores del negocio es directo. Al poder ofrecer financiamiento a segmentos que antes quedaban fuera, los operadores y retailers amplían su mercado potencial, aumentan el ticket promedio por venta y generan relaciones más duraderas con sus clientes. El 53 por ciento de los encuestados espera incrementos de hasta el 25 por ciento en ASP al incorporar usuarios de mayor riesgo, y el 23 por ciento anticipa subas de entre el 26 oor ciento y el 50 por ciento.
Según el estudio que realizamos recientemente junto a Mobile World Live, los operadores y retailers que implementaron estos programas respaldados por tecnología de bloqueo remoto no solo redujeron la morosidad a niveles inferiores al 2 por ciento, sino que también mejoran retención, disminuyeron el churn y aumentaron el ASP de sus terminales. El 48 por ciento de quienes ya operan estos programas los utiliza como herramienta de fidelización de largo plazo. El 32 por ciento reporta menor fuga de clientes. Y el 75 por ciento de los clientes de Trustonic registra un aumento directo en el ASP, con el 35 por ciento superando el 25 por ciento de crecimiento.
El estudio también identifica con claridad por qué muchas organizaciones aún no han dado el paso. El 53 por ciento cita el riesgo de impago y morosidad como principal freno, y el 36 por ciento menciona el fraude. Son preocupaciones legítimas, pero tienen respuesta tecnológica concreta. Los habilitadores que los propios encuestados priorizan son seguros y productos de mitigación de riesgos (41 por ciento), sistemas de detección de fraude (40 por ciento) y bloqueo de dispositivos para garantizar el cobro (39 por ciento). Entre los clientes de Trustonic, este último factor es aún más determinante: el 52 por ciento lo considera el habilitador crítico, 33 puntos porcentuales por encima de la percepción del mercado general.
Hay una dinámica que los números confirman y que vale la pena subrayar: los usuarios que acceden a Internet por primera vez a través de un esquema de financiamiento tienden a generar vínculos comerciales más sólidos con el operador o retailer que les hizo posible ese acceso. Es decir que no solo hablamos de inclusión digital, sino de una construcción de base de clientes en segmentos que hasta hoy estaban fuera del radar.
La combinación de mayor ASP, menor cartera vencida y mejor retención convierte al financiamiento seguro de dispositivos en una de las pocas palancas disponibles hoy que impacta positivamente en varias líneas del negocio al mismo tiempo. La industria tiene los modelos, la tecnología y los datos. El siguiente paso es de cada operador y retailer que todavía no dio el salto.