El negocio de telecomunicaciones en México inició 2026 con una dinámica marcada por ajustes regulatorios y un crecimiento moderado en su base de clientes, en un contexto donde el foco sigue puesto en la calidad de los accesos y la mejora del ingreso por usuario. La utilidad de la operación creció un 7,7 por ciento al totalizar 27.880 millones de pesos mexicanos (más de 1.600 millones de dólares).
Durante el primer trimestre, la compañía registró ganancias netas de 91.000 suscriptores de postpago, en línea con una estrategia orientada a clientes de mayor valor. Sin embargo, este avance se vio parcialmente compensado por la desconexión de 482.000 usuarios de prepago, en el marco del proceso de registro obligatorio de líneas impulsado por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, iniciado en enero y con plazo hasta julio. Como resultado de esta dinámica, la base total de clientes móviles alcanzó los 84,3 millones, lo que representa un crecimiento interanual de 0,4 por ciento.
En el segmento fijo, la compañía mantuvo un desempeño más sólido. Durante el trimestre se incorporaron 175.000 nuevos accesos de banda ancha, impulsados por la expansión de redes de alta velocidad. Este crecimiento se apalanca en la modernización de la infraestructura: más del 90 por ciento de los usuarios ya se encuentran conectados a través de fibra óptica, lo que permitió además mejorar la experiencia del cliente mediante un incremento generalizado de velocidades en los planes comerciales. Al cierre de marzo, la base total de accesos fijos se ubicó en 22,8 millones de unidades generadoras de ingresos (UGIs).
En términos financieros, los ingresos totales del período mostraron una evolución positiva. La facturación creció 5,1 por ciento interanual hasta los 86.307 millones de pesos mexicanos (casi 5.000 millones de dólares) mientras que los ingresos por servicios aumentaron 3,5 por ciento respecto al mismo trimestre del año anterior al ubicarse en los 69.692 millones de pesos mexicanos (más de 4.000 millones de dólares).
El negocio móvil fue el principal motor de ingresos. Los servicios en esta plataforma registraron un crecimiento de 5,7 por ciento interanual, hasta los 62.977 millones de pesos (casi 6.300 millones de dólares) el mejor desempeño de los últimos dos años. Esta evolución estuvo impulsada tanto por el segmento de prepago, cuyos ingresos aumentaron 4,6 por ciento, como por el postpago, que creció 7,1 por ciento, consolidando su rol como eje de rentabilidad. En este contexto, el ingreso promedio por usuario (ARPU) mostró una mejora de 5,3 por ciento al ubicarse en los 187 pesos mexicanos (10,8 dólares), lo que evidencia una mayor monetización de la base de clientes, más allá del crecimiento limitado en volumen.
Por el contrario, el negocio de línea fija presentó un desempeño más débil en términos de ingresos. Los servicios en esta plataforma registraron una caída de 0,8 por ciento interanual hasta los 22.480 millones de pesos mexicanos (unos 1.300 millones de dólares), afectada principalmente por la comparación con el primer trimestre del año anterior, cuando se contabilizaron ingresos no recurrentes vinculados a un proyecto de tecnología de la información. A pesar de esta contracción, la expansión de la banda ancha y la migración hacia fibra óptica muestran una tendencia estructural positiva en términos de calidad de servicio y sostenibilidad del negocio.