Telecom y Claro están dispuestas a invertir como lo hacían una década atrás en la Argentina. Ambas compañías confirmaron que, a lo largo de este 2026, desembolsarán 1.800 millones de dólares en ampliar sus redes y su capacidad: Telecom lo hará con 1.300 millones de dólares, Claro con 500 millones de dólares y, si lo dejan, un poco más. La cifra se mueve en niveles comparables a los de 2016, aunque desde entonces se sucedieron muchos cambios en este país. También en telecomunicaciones.
Telecom, que en febrero de 2025 adquirió Telefónica por 1.245 millones de dólares y está a la espera de la decisión de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia por esa fusión, aseguró que desembolsará 1.300 millones de dólares en este 2026, para continuar desplegando sitios 5G, además de seguir expandiendo la red de fibra óptica.

Sólo para 5G, la operadora prevé contar con más de 2.000 sitios en este año, además de continuar con el despliegue de 5G FWA, donde la perspectiva es contar con una base de 300.000 clientes al cierre de 2026. Esto supondrá un crecimiento exponencial respecto a los 50.000 abonados informados en el último trimestre de 2025.
Entre 5G FWA y data center
“Empezamos en el interior y en zona de countries donde no tenemos quizás densidad para desplegar fibra y estamos empezando con un servicio. El servicio está hoy ya operativo. Está dentro de la oferta de productos. Y la verdad que es un producto que funciona y funciona súper bien. Tenemos previsto tener 300.000 clientes para finales de este año”, aseguró Nobile.
Las localidades de Tafí del Valle (Tucumán), Ricardone (Santa Fe), y Federación (Entre Ríos), fueron las primeras en contar con 5G FWA. En todos los casos son localidades de provincias del litoral y el norte argentino. Para este año se proyecta alcanzar otras localidades como Pehuajó (provincia de Buenos Aires) y Cruz Alta (Córdoba), entre otras. En todos los casos, se trata de llegar con acceso fijo inalámbrico allí donde hay un sitios con capacidad 4G o 5G y no pise redes fijas HFC/FTTH.
Respecto de los despliegues de fibra, Nobile confirmó que la expectativa es alcanzar a 7 millones de hogares pasados, también al cierre de este año. “Todo lo que es despliegue de fibra es overlay, arriba de HFC. El despliegue va por densidad de población y también en donde están las peores redes, que no han podido evolucionar por algún problema, para acelerar la reconversión”.

Subrayó, no obstante, que respecto de la infraestructura pasiva y del despliegue de redes FTTH “tenemos varios cientos de millones de dólares programados en inversión o en presupuesto separados de estos que mencioné y que no se están pudiendo ejecutar porque, por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) no podemos hacer despliegue de redes”. Se refiere a las limitaciones que impone el gobierno de la Capital Federal para nuevas redes, que deben ser soterrados, en desigualdad con la posibilidad que tienen otros prestadores, como Telecom y Telecentro, de usar el tendido aéreo, tal como lo manifestó en el Telco Tour 2026 – Episodio Argentina, que puede verse on demand desde aquí.
Actualmente, Claro Argentina cuenta con unos 5 millones de casas pasadas con fibra y la perspectiva es continuar expandiendo esa infraestructura, siempre que no hayan obstáculos. “Si por nosotros fuera estaríamos tendiendo prácticamente en toda la Argentina, de vuelta, no solo en la Ciudad de Buenos Aires. CABA es el caso más resonante, poco de desarrollo de inteligencia artificial, el centro de gravedad de la actividad económica en Argentina y cada vez menos prestadores de conectividad. Es como medio contradictorio”, espetó Santos.
Apuesta mayor
Santos expresó que estas cifras se encuentran por encima de las inversiones que venía realizando la compañía, no sólo por despliegues de red sino también por el foco en el data center y en regiones económicamente activas como el yacimiento hicrocarburífero no convencional Vaca Muerta, en el oeste de la Argentina.
Aunque no precisó a cuánto ascendería ese monto sobre el que hoy existen impedimentos para invertir en la Ciudad de Buenos Aires, los desembolsos previstos por los dos principales operadores de telecomunicaciones de la Argentina se ubican en el mismo orden de magnitud que los que se registraban una década atrás, cuando Telefónica, Telecom, Claro y la entonces Cablevisión (que en 2017 adquirió Telecom), habían comprometido desembolsos por unos 2.200 millones de dólares en despliegues de red, como ilustra un artículo de iProfesional de aquel entonces. Hacía poco más de un año -2014- se había licitado espectro 4G y los esfuerzos de las tres primeras estaban puestos en desarrollar esa tecnología, dada la saturación a la que habían llegado las redes móviles 3G y la necesidad por mejorar la calidad del servicio.

A diferencia de aquellos años, cuando la industria de las telecomunicaciones invertía más que la de hidrocarburos, hoy la ecuación no sólo está totalmente invertida sino que es casi seis veces superior de parte de la segunda, con niveles por encima de los 11.000 millones de dólares anuales, de acuerdo a datos de la Secretaría de Energía de la Nación. No obstante, la relevancia de la conectividad y sus servicios vinculados hoy es mucho más contundente que la de una década atrás. Inclusive para darle potencia a una industria clave como la energética.
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