A 13 meses de haberse concretado la compra de Telefónica de Argentina por parte de Telecom, se conocieron en la Argentina algunos detalles de un informe realizado por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) para aprobar la fusión. Telecom deberá desprenderse de clientes móviles, devolver excedente de espectro y abonados de banda ancha. De avanzar la aprobación de la operación con estas condiciones, ¿cuánto podría embolsar Telecom por esa potencial venta? ¿Qué actores podrían estar interesados en una futura propuesta? ¿Sigue habiendo espacio para tres o habrá que ir hacia un mercado de dos jugadores?
Todo dependerá de la letra final de los reguladores. Pero hay suficiente material como para ir dando vuelta la página hacia un próximo capítulo.

La versión publicada por LPO fue confirmada por TeleSemana.com de parte de altas fuentes vinculadas con el proceso y entendidos en la materia, aunque no fue posible dar con el documento. Al ser consultada la propia Telecom sobre el tema, se limitó a señalar que “a la fecha, no ha sido formalmente notificada de ninguna resolución ni recomendación de ningún organismo gubernamental”.
Plazos y cesiones
Según lo informado, Telecom tiene un plazo de dos años para desprenderse de seis millones de clientes móviles, incluyendo la infraestructura correspondiente para su atención. Se trata de cuatro millones ubicados en el Area Metropolitana de Buenos Aires, más un millón de la región norte del país y otro millón de la región sur. Esta salvedad hace pensar que el objetivo del regulador es dar lugar a un tercer operador de alcance nacional.
A esto se suma la devolución de 130 MHz de espectro, de los cuales 60 MHz -que sirven para brindar servicios a nivel nacional- se deben entregar de manera inmediata. También se contempla que 10 MHz sean para la región norte y la misma cantidad para la región sur. Se refuerza, con esta exigencia, la idea de dar lugar a un nuevo operador móvil.

Imagen creada con IA
En relación al negocio de banda ancha, Telecom tendrá que devolver clientes en aquellas zonas en las que cuente con una participación de mercado superior al 50 por ciento, situación que se da en gran parte del AMBA pero no en otras zonas del país.
Otras condiciones que, de acuerdo a LPO, fueron determinadas por el Enacom, apuntan a que Telecom retire cualquier tipo de presentación judicial efectuada contra el Estado argentino, que pague las deudas que mantiene con el Fondo de Servicio Universal (FSU) como también las multas aplicadas por los organismos regulatorios. Esto parece incluir también las deudas por estos conceptos de Telefónica de Argentina.
Si bien ahora tendrá que expedirse la CNDC sobre lo formulado por el Enacom, vale realizar una aproximación sobre lo planteado por este último.
Del espectro a los clientes
Sobre el tope de espectro, donde la Argentina ya cuenta con suficientes antecedentes (tal como fue la fusión Movicom-Bellsouth y, luego la sucesión de adquisiciones entre Nextel-Cablevisión-Telecom), existe una inquietud respecto del tope de espectro, que es de 140 MHz para las tecnologías 3G y 4G, y de 150 MHz para 5G. En la industria a nadie le gusta devolver espectro.
“Telecom tiene 140 MHz de 3G y 4G y otros 100 MHz de 5G. Sumó 130 MHz de 3G y 4G, y otros 50 MHz de 5G, ambos de Telefónica. Es decir, que en total tiene hoy 420, pero el límite (CAP) está separado: el que corresponde a 3G y 4G por un lado y el computado para 5G por otro. Así es que le piden devolver 130 MHz, es decir, que le quedarían 140 MHz para 3G y 4G y otros 150 MHz para 5G”, recordó a TeleSemana.com Alejandro Pereyra, ex director adjunto del Enacom durante la gestión de Mauricio Macri.

Imagen: Gian Cescon/Unsplash
Para Pereyra, el tope que se debe modificar es el de 3G y 4G, ya que con 5G no supera ningún límite. “Si le hacen devolver 130 MHz de espectro para 3G y 4G, el servicio se verá finalmente deteriorado porque estará funcionando sobre la mitad del espectro usado hoy para la totalidad de los clientes hasta tanto se haga nueva asignación del espectro devuelto y puesto a punto la red del nuevo operador a quien le asignen ese espectro. No parece ser la devolución de espectro la mejor solución para los clientes”, consideró.
¿Esa devolución debería ser en simultáneo a la venta de los clientes móviles junto a la infraestructura involucrada para evitar problemas en la calidad de servicio?
¿A cuánto el cliente?
Sobre este punto hay mucho para especular. La primera pregunta que surge es ¿cuánto cuestan esos millones de clientes y esa infraestructura que Telecom deberá ceder?
Si la lupa se ubica sólo sobre los clientes del AMBA, se trataría de “unos 300 a 400 millones de dólares en facturación anual. El ARPU promedio se ubica hoy en torno a los 6,3 dólares, y se supone que no van a entregar a los mejores clientes, por lo que ese monto podría ser menor”, dijo a TeleSemana.com, Sebastián Cabello, director de SMC+. El consultor explicó que “en términos de márgenes se van a estar perdiendo entre 100 y 150 millones de dólares de EBITDA”.

Imagen: Sharon McCutcheon/Unsplash
A esta cifra hay que sumar, además, los dos millones de clientes móviles ubicados en la región norte y sur; sin olvidar a los de banda ancha fija que también están ubicados principalmente en el Area Metropolitana de Buenos Aires.
La combinación de Telecom y Telefónica en ciertas zonas del AMBA, especialmente en el corredor norte y barrios de alta densidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se traduce en una participación de mercado muy por encima del 50 por ciento. No se conocen detalles sobre cómo se procedería al desprendimiento de esos clientes y de esa infraestructura, pero sin dudas será un tema a seguir con atención. El ARPU de la banda ancha fija se mueve entre los 10 y los 13 dólares.
Apuesta por un tercer operador
¿Los remedios a aplicar para aprobar la fusión serán la oportunidad para que surja un tercer operador en la Argentina, habida cuenta de lo trascendido? ¿O es una oportunidad para que Claro acceda a los clientes móviles y se equilibre ese mercado con solo dos jugadores, dada la situación socioeconómica de la Argentina?

Foto de Clem Onojeghuo en Unsplash
Para Pereyra, “Claro podría entrar si se modifica el tope de espectro. Es la compradora natural de ese negocio porque permitiría equiparar el mercado, pero la pregunta ya pasa por un tema de mercado”.
Hasta hace un tiempo atrás, la Argentina presentaba las condiciones para tener un mercado móvil integrado por tres operadores. Hoy esa visión genera cada vez más dudas. El experto en telecomunicaciones Raúl Katz aseguró el año pasado en una charla con La Nación, que la Argentina era escenario para solo dos operadores móviles. Ante este panorama, siempre surgen voces que cuestionan el impacto que la falta de competencia podría generar en la calidad de los servicios.
Más allá de esta discusión, absolutamente válida en este contexto, no puede obviarse que existe un grupo de potenciales interesados en ingresar al mercado móvil, todos de capitales nacionales en parte o en su totalidad. Telecentro aparece siempre como candidato, más porque nunca dudó en acudir a la justicia para interponer acciones que le faciliten el camino hacia su objetivo. El año pasado, su CEO, Fernando Herrera, le ratificó a TeleSemana.com esa intención, además de confirmar una fuerte apuesta por el despliegue de la fibra óptica.
Otro empresario reconocido en estas tierras y eventual interesado en acceder a esos clientes es José Luis Manzano, quien ingresó el año pasado al negocio de las telecomunicaciones en América Latina, tras adquirir Telefónica del Perú con Integratel. Tener un pie en el negocio lo posiciona en un nuevo lugar, más cuando junto al empresario de medios Daniel Vila, no sólo comparte la propiedad del Grupo América sino también intereses en los mercados de la energía y la minería.
El Grupo Bulgheroni, dueño de la petrolera Panamerican Energy (PAE) y empresas vitivinícolas, y el Grupo Eurnekian, propietario de Aeropuertos Argentina 2000, surgen desde siempre como otros interesados en ingresar al negocio. Fueron nombres que aparecieron también cuando Telefónica de Argentina estaba en venta.
No a cualquiera
El futuro comprador de lo que deba desprenderse Telecom no es un tema menor. Así como hay buenos antecedentes en la Argentina en materia de devolución de espectro, no los hay cuando se vendieron operaciones a empresas o grupos empresarios que o no fueron lo suficientemente solventes para hacerse cargo, o pagaron cuando quisieron. Hay, en principio, unos 400 millones de dólares en juego, un monto similar al que pagó Millicom por comprar Telefónica en Uruguay y en Ecuador.
Pero antes de que se dé este reposicionamiento de la industria, el Gobierno de Argentina deberá dar su palabra final. ¿Serán los reguladores los que definirán al eventual comprador o tendrá Telecom la libertad para decidir a quién venderle sus clientes y su infraestructura asociada? ¿La decisión final sobre la fusión responderá a criterios técnicos, o estará impactada por el devenir de la política? Una duda que debe exponerse dado que circula entre los distintos actores de la industria.

Pexels-leeloothefirst
¿Quién es el mejor comprador de lo que deberá ceder Telecom?
Escrito o no, también será parte de los capítulos que se revelen hacia adelante.
Ninguna fusión se resolvió en menos de 12 meses.
Debe estar conectado para enviar un comentario.