El fútbol siempre ha sido capaz de paralizar ciudades, cambiar horarios y reunir a millones de personas frente a una pantalla. Pero el Mundial de 2026 está demostrando que su impacto ya no se limita a la televisión o a los estadios. También está transformando profundamente la forma en que las redes de telecomunicaciones operan y responden a una demanda cada vez más intensa y simultánea. Un estudio realizado por Claro Colombia muestra que los encuentros de la selección colombiana provocaron incrementos de hasta 30 por ciento en el consumo de Internet y alteraron por completo los patrones tradicionales de tráfico en el país.
Los datos reflejan hasta qué punto los grandes eventos deportivos se han convertido en auténticos fenómenos digitales. Durante el partido entre Colombia y Congo, por ejemplo, el tráfico móvil alcanzó los 825 TB en la franja de las nueve de la noche, frente a los 693 TB registrados habitualmente a esa hora, lo que representa un incremento del 19 por ciento. En paralelo, el tráfico sobre la red convergente de Claro, que integra servicios móviles y fijos, pasó de 10,4 Tbps a 12,3 Tbps, evidenciando la enorme presión que generan millones de usuarios conectados al mismo tiempo desde diferentes dispositivos.
El impacto fue todavía mayor en los servicios de televisión y streaming. El tráfico asociado a los canales tradicionales disponibles a través de Claro TV+ llegó a crecer más de 50 por ciento, alcanzando un pico de 450 Gbps durante el encuentro entre Colombia y Congo. Además, la visualización de esos mismos contenidos mediante aplicaciones y plataformas web se multiplicó por más de tres, confirmando que la experiencia de consumo se desplaza rápidamente hacia entornos digitales.
Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes del informe es que no solo aumentó el volumen de tráfico, sino que cambiaron completamente los hábitos de consumo. En las ciudades donde el entusiasmo por la selección fue mayor, como Pasto, Pereira, Popayán, Armenia, Cartagena, Barranquilla y Medellín, los incrementos de tráfico móvil superaron el 40 por ciento, mientras que Bogotá, Manizales, Cali y Bucaramanga registraron aumentos superiores al 50 por ciento. Además, los horarios tradicionales dejaron de cumplirse. En los partidos nocturnos de Colombia, el tráfico no descendió al finalizar el encuentro, sino que generó un segundo pico de actividad y desplazó aproximadamente dos horas el descenso habitual del consumo de Internet.
El campeonato también sirvió para poner a prueba la evolución de las redes 5G. Durante los partidos disputados en horario laboral, esta tecnología llegó a representar hasta el 23,5 por ciento del tráfico móvil total, mientras que en los encuentros nocturnos de la selección alcanzó el 21,5 por ciento. Más llamativo aún fue el comportamiento registrado durante el concierto Vive Claro, celebrado tras el partido frente a Portugal, donde más del 62 por ciento del tráfico cursó sobre 5G y algunas estaciones base superaron incluso el 90 por ciento de utilización de esta tecnología. Estos resultados ofrecen una muestra de la capacidad que ya tienen las redes de quinta generación para absorber eventos de altísima concentración de usuarios y tráfico.
El vídeo en línea fue el gran protagonista del torneo. Plataformas como Disney+, Paramount+, DGO, Claro TV+ y Win+ incrementaron su utilización hasta 45 por ciento durante los partidos. En el caso de Claro TV+ y Claro video, el consumo llegó a duplicarse, creciendo 104 por ciento durante los encuentros de la selección. Paralelamente, el número de dispositivos conectados a los canales tradicionales a través de Claro TV+ pasó de unos 90.000 en un día habitual a más de 232.000 durante el partido frente al Congo, un aumento de 158 por ciento.
El informe también confirma una tendencia que ya se observa en prácticamente todos los grandes acontecimientos deportivos: el partido ya no se vive únicamente mirando una pantalla. Durante el tiempo efectivo de juego aumenta el consumo de vídeo, pero en el entretiempo y durante las pausas el comportamiento cambia de inmediato. Mientras el tráfico asociado a las plataformas de streaming cae alrededor de 40 por ciento, el uso de redes sociales aumenta hasta 29 por ciento, convirtiendo esos minutos en espacios dedicados a comentar, debatir y compartir reacciones en tiempo real.
Precisamente las redes sociales fueron el principal destino del tráfico digital relacionado con el campeonato. Representaron el 46,67 por ciento del consumo asociado al evento, muy por delante de las plataformas de streaming, con el 26,41 por ciento, y de los servicios de mensajería, que concentraron el 7,77 por ciento. El fútbol se consolida así como una experiencia completamente multipantalla, donde el contenido ya no solo se consume, sino que se comenta, se comparte y se amplifica en tiempo real.
Más allá de las cifras, el estudio pone de manifiesto un cambio estructural para los operadores. Los grandes eventos deportivos ya no representan únicamente un desafío de capacidad de red, sino también una oportunidad para entender cómo evolucionan los hábitos digitales de los usuarios. La combinación de streaming, redes sociales, televisión tradicional y conectividad móvil obliga a planificar infraestructuras capaces de absorber picos simultáneos de tráfico, gestionar millones de conexiones concurrentes y ofrecer una experiencia consistente independientemente de la plataforma elegida por el usuario. El estadio, cada vez más, también está en la red.