Keiko Fujimori asumió como presidenta del Perú y anunció la creación de una Autoridad Nacional Digital en ese país. Este organismo se propone como una solución para simplificar los trámites administrativos, reducir la corrupción y acercar el Estado a los ciudadanos mediante el uso de tecnología avanzada y la implementación de identidades digitales.
La propuesta de Fujimori se enmarca en un contexto de creciente digitalización global, donde los gobiernos están adoptando tecnologías como la inteligencia artificial para optimizar procesos y servicios públicos. En Perú, la burocracia ha sido históricamente un obstáculo significativo para el desarrollo económico y social, con trámites engorrosos que consumen tiempo y recursos tanto de ciudadanos como de empresas.
La creación de una identidad digital para cada ciudadano es uno de los pilares de esta iniciativa. La Jefa de Estado consideró que esta medida no solo facilitaría el acceso a servicios y beneficios del Estado, sino que también podría mejorar la seguridad y transparencia en las interacciones entre el gobierno y los ciudadanos. La identidad digital permitiría a los peruanos realizar trámites de manera más rápida.
Además, la Autoridad Nacional Digital buscaría reorganizar la administración pública para eliminar duplicidades y ordenar competencias, lo que podría resultar en un aparato estatal más eficiente y menos costoso. Sostuvo que este enfoque de desregulación y simplificación normativa está diseñado para liberar tanto a los ciudadanos como a los emprendedores de cargas burocráticas innecesarias, y lo planteó en el marco de un entorno más propicio para la inversión y el desarrollo económico.
La implementación de inteligencia artificial en los procesos estatales es otro componente clave de la propuesta de Fujimori. Subrayó que esta tecnología podría dar lugar a una administración más proactiva y centrada en las necesidades de los ciudadanos, además de ayudar a identificar áreas de mejora y optimizar la asignación de recursos.