El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) de Colombia dio un paso significativo en su intento de cerrar la brecha digital en el país al asignar 10 permisos para el uso del espectro radioeléctrico en la banda de 900 MHz. Esta decisión busca llevar conectividad a municipios apartados que hasta ahora carecieron de un servicio adecuado o lo han tenido de manera limitada. El proceso no ha estado exento de contratiempos, lo que pone de manifiesto algunos desafíos persistentes en la gestión de espectro en el país.
Inicialmente, el MinTIC había aprobado 12 permisos, de los cuales nueve estaban destinados a comunidades organizadas y tres a pequeños Proveedores de Servicios de Internet (ISP). No obstante, tras una revisión de las condiciones del proceso competitivo de subasta, se determinó que un ISP y una de las comunidades no cumplían con los requisitos establecidos, lo que redujo el número total de permisos a 10. Esta situación puso de relieve la necesidad de un proceso de selección más riguroso y transparente que garantice que los beneficiarios cumplan con los criterios necesarios desde el inicio.
Las comunidades beneficiadas por esta asignación se encuentran en áreas de municipios como Tello y La Argentina en Huila, Ovejas en Sucre, Buenaventura en Valle del Cauca, Buenos Aires y Caldono en Cauca, Tuchín en Córdoba y El Carmen de Bolívar en Bolívar. Por otro lado, los dos ISP autorizados podrán desplegar sus estaciones base en una amplia gama de localidades, incluyendo Istmina y Quibdó en Chocó, Mocoa en Putumayo, Pitalito en Huila, y varias otras en regiones como La Guajira, Cundinamarca, y Tolima.
La elección de la banda de 900 MHz no es casual. Esta frecuencia es especialmente adecuada para llevar servicios de Internet a zonas remotas debido a su capacidad de propagación y penetración de obstáculos, características que permiten ofrecer conectividad sin necesidad de grandes infraestructuras. Esto es crucial en un país con una geografía tan diversa y desafiante como Colombia, donde la dispersión de la población y las dificultades de acceso han sido barreras históricas para la conectividad.
Hacia adelante, hay expectativa en torno a cómo continuarán encarándose las políticas de gestión de esepctro para reducir la brecha digital. La asignación de espectro es solo un primer paso ya que la verdadera medida del éxito radicará en el despliegue efectivo de la infraestructura y en la calidad del servicio que finalmente se ofrezca a los usuarios.