La conectividad satelital para automóviles empieza a buscar su argumento de negocio más allá de la tecnología. El informe NTN in Automotive, elaborado por Viasat y 5GAA, sostiene que la oportunidad para las redes no terrestres (NTN, por sus siglas en inglés) no pasa inicialmente por llenar el vehículo de nuevas aplicaciones, sino por conseguir que los servicios conectados que el conductor ya considera importantes continúen funcionando cuando desaparece la cobertura celular. El estudio se basa en una encuesta a 1.606 propietarios o usuarios de vehículos en diez mercados, entre ellos Brasil, Estados Unidos, Alemania, Japón e India.
El informe parte de la convergencia entre las redes terrestres y satelitales que está haciendo posible la estandarización de NTN dentro de 3GPP. El Release 17 introdujo un marco común para las redes no terrestres que permite utilizar los mismos protocolos empleados por las redes celulares y abre la posibilidad de que los vehículos alternen entre ambas capas de conectividad. Sobre esa base se desarrolla el concepto Direct-to-Automotive (D2A), que Viasat y 5GAA presentan como una forma de extender los servicios del vehículo conectado más allá de los límites de las redes terrestres sin recurrir a las integraciones satelitales propietarias que dificultaban su adopción en vehículos de pasajeros.
La tecnología, sin embargo, era solo una parte de la ecuación. Según explica el propio informe, mientras el marco de estandarización avanzaba y comenzaba el desarrollo del hardware necesario, faltaba responder a la cuestión comercial. Viasat y 5GAA plantearon el estudio precisamente para determinar si existe un mercado para las comunicaciones satelitales en automoción, qué servicios importan realmente a los conductores y quién estaría dispuesto a pagar por la conectividad necesaria para mantenerlos.
La primera respuesta apunta directamente hacia la seguridad. El análisis realizado por el informe identifica un paquete óptimo de cinco servicios capaz de alcanzar al 84 por ciento de los encuestados. Está formado por llamada de emergencia, información local sobre peligros y tráfico, gestión del tráfico durante situaciones de desastre, streaming de audio y llamadas de voz, y control remoto del vehículo. Los tres primeros pertenecen a la categoría de seguridad, mientras que los otros dos corresponden a entretenimiento y conveniencia. El informe destaca además que las preferencias son consistentes entre usuarios de vehículos económicos y de lujo, y entre distintos perfiles de conducción.
La llamada de emergencia ocupa una posición especialmente relevante. Según el informe, es por sí sola el servicio con mayor alcance entre los analizados y también el que los usuarios consideran que tendría mayor impacto perder debido a una interrupción de la conectividad móvil. Viasat y 5GAA utilizan este resultado para situar los servicios de seguridad como la base de cualquier propuesta de conectividad continua para el automóvil, por delante de las aplicaciones que demandan mayores capacidades de datos.
El problema que pretende resolver la conectividad satelital tampoco es hipotético dentro de la muestra analizada. El informe señala que el 76 por ciento de los participantes experimenta algún tipo de pérdida de cobertura mientras conduce. El 44 por ciento pasa más de una hora por semana conduciendo fuera de la cobertura de una red móvil y el 18 por ciento permanece al menos cuatro horas semanales en esa situación. Las diferencias entre países son importantes y el fenómeno tiene mayor presencia en mercados como India, Indonesia y Brasil. En Indonesia, por ejemplo, el 66 por ciento de los encuestados pasa al menos una hora semanal fuera de cobertura, frente al 33 por ciento registrado en Francia.
Es en ese contexto donde aparece la oportunidad comercial que Viasat y 5GAA atribuyen a NTN. El informe encuentra que la disposición a pagar por conectividad satelital es elevada, pero la cifra debe entenderse dentro de la contratación de servicios de automóvil conectado. Entre los encuestados que considerarían pagar una suscripción por un paquete de estos servicios, casi el 95 por ciento también estaría dispuesto a pagar por incorporar una conexión satelital. Ese grupo equivale al 75 por ciento del total de participantes en el estudio.
El informe también intenta determinar cuánto valor económico podría capturarse mediante esa continuidad. El 62 por ciento de los encuestados estaría dispuesto a pagar un incremento de entre el 5 y el 10 por ciento para actualizar su servicio a una modalidad con conectividad satelital. Viasat y 5GAA identifican ese intervalo como el punto de mayor aceptación para una estrategia inicial de precios, aunque los resultados muestran que la disposición a pagar y el atractivo de los servicios conectados varían considerablemente entre mercados.
De hecho, el informe advierte que el modelo comercial no puede trasladarse de forma idéntica de un país a otro. La disposición a pagar por un paquete de servicios de automóvil conectado alcanza el 98 por ciento en India y el 89 por ciento en Brasil, mientras que se sitúa en el 68 por ciento en Japón y en el 57 por ciento en Francia. Viasat y 5GAA señalan que el tamaño y el valor de la oportunidad deben evaluarse teniendo en cuenta las expectativas locales de ingreso medio por usuario (ARPU, por sus siglas en inglés), además de factores como el tiempo que pasan los usuarios conduciendo y su exposición a zonas sin cobertura.
Esta diferencia lleva al informe a separar, mediante la analogía de “agua frente a champán”, dos tipos de servicios con lógicas comerciales distintas. Los usuarios consideran esenciales las funciones de seguridad y esperan que tengan un coste muy bajo, mientras que determinadas prestaciones de entretenimiento son prescindibles pero pueden justificar precios superiores. En consecuencia, Viasat y 5GAA sitúan los servicios de baja y media demanda de datos como la base de una oferta masiva, destinada a garantizar funciones como llamadas de emergencia, alertas, gestión del tráfico, audio o control remoto del vehículo.
Las aplicaciones que requieren conectividad de banda ancha quedan, al menos inicialmente, en otro nivel. Vídeo en 4K y 8K, videojuegos y determinados escenarios de asistencia remota aparecen en el informe como una oportunidad premium, con una mayor disposición a pagar entre usuarios con acceso a vehículos premium o de gama alta. El 45 por ciento de los participantes afirma que consideraría realizar un pago único por una antena capaz de soportar servicios de banda ancha, pero dentro de ese grupo emerge un segmento más reducido dispuesto a pagar hasta tres veces más por determinadas experiencias intensivas en datos. El propio informe advierte que estas capacidades requieren mayores modificaciones de hardware y una integración más compleja, por lo que su llegada al mercado masivo será más lenta.
La segmentación tampoco depende únicamente del precio del automóvil. Uno de los resultados que destaca el informe es que la frecuencia de conducción resulta un diferenciador de la demanda más fuerte que conducir un vehículo económico o uno de lujo. Viasat y 5GAA definen como conductor frecuente a quien pasa al menos dos horas diarias al volante. Este grupo está más expuesto a pérdidas de cobertura y, por tanto, concede mayor importancia a mantener disponibles los mismos servicios cuando abandona la red terrestre. El informe plantea así a los conductores frecuentes como un segmento especialmente atractivo para estrategias de diferenciación, retención y venta de servicios adicionales.
En el terreno tecnológico, 5GAA considera NB-IoT un primer paso y sitúa en New Radio NTN (NR-NTN, por sus siglas en inglés) una pieza importante para ampliar las capacidades disponibles. El informe señala que la combinación de NR-NTN con constelaciones de órbita terrestre baja podría hacer viables servicios con mayores velocidades de transmisión, al tiempo que permitiría a la industria automotriz reutilizar equipamiento radio existente.
Los tiempos, sin embargo, siguen dependiendo de la evolución del ecosistema. Teniendo en cuenta los plazos necesarios para construir grandes constelaciones satelitales y para integrar módems basados en 3GPP Release 18, 5GAA plantea que el despliegue masivo de servicios D2A podría producirse a partir de 2029. No se trata de un calendario confirmado de despliegue comercial, sino de una expectativa vinculada a la evolución de esas tecnologías. El informe añade que una encuesta interna entre miembros de 5GAA muestra que varios fabricantes contemplan comenzar a desplegar servicios NTN desde 2029.
La conclusión de Viasat y 5GAA es que la primera oportunidad de NTN en el automóvil no estará necesariamente en vender nuevas aplicaciones, sino en garantizar la continuidad de las que los conductores ya consideran esenciales. El informe propone construir primero la oportunidad de mercado masivo alrededor de la seguridad y la continuidad, mientras las aplicaciones de mayor ancho de banda desarrollan en paralelo una propuesta premium para los segmentos dispuestos a pagar más por ellas. Bajo este planteamiento, el satélite deja de presentarse como una red separada y pasa a convertirse en una segunda capa de una experiencia conectada que pretende seguir funcionando cuando termina la cobertura terrestre.