¿De verdad necesitamos otro consorcio para el Internet de las cosas (IoT)?

Las previsiones sobre el mercado del Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) o el mercado de máquina-a-máquina (M2M) que parecen ser una misma cosa pero planteadas de forma distinta son poco menos que espectaculares. La mayoría de fabricantes estima que para el año 2020 —sí, el mismo que debería ver la llegada de la 5G— habrá más de 50.000 millones de dispositivos conectados, y evidentemente la mayoría no serán teléfonos móviles aunque sí equipos que el usuario llevará encima en muchas ocasiones, como relojes inteligentes, gafas conectadas, y hasta ropa, aparte del frigorífico, el auto, el microondas o los retretes.

El problema de este mercado, es sin duda, la fragmentación de plataformas que existen, y los trabajos que se realizan desde diferentes grupos de interés formados por empresas con sus propias agendas. Esta semana se suma a la lista el Open Interconnect Consortium (OIC), que se suma al M2M World Alliance, oneM2M, IoT Consortium y All Seen Alliance, además de otros grupos dentro de ETSI, algunos acuerdos bilaterales entre operadores, y alguna otra iniciativa que nos debemos estar dejando por el camino.

El OIC está formado en su inicio por Atmel, Broadcom, Dell, Intel, Samsung Wind River (que es propiedad de Intel). Estas empresas dicen que lanzan esta iniciativa para mejorar la interoperabilidad y para definir los requisitos de conectividad de los miles de millones de dispositivos que formarán el IoT. Su foco se centra en crear un marco de comunicaciones basado en estándares de la industria para que los diferentes dispositivos puedan conectarse de forma inteligente  independientemente de su forma, sistema operativo o proveedor de servicio.

Las empresas dicen que cederán recursos propios de ingeniería y software para el desarrollo de un programa de código abierto que debería finalizar con la certificación de los equipos como ocurre con el Wi-Fi Alliance y los dispositivos que llevan dicha tecnología. Y aunque la idea cae dentro del saco de IoT, la intención es que los dispositivos sean suficientemente inteligentes para conectarse entre ellos aún cuando ninguno tenga conexión a Internet.

El primer objetivo del grupo es crear la tecnología que permita controlar los electrodomésticos del hogar  y los equipos de las oficinas de forma remota para seguir con oportunidades en el mercado de la automatización, la salud y los sectores industriales.

Un estudio divulgado por la Asociación GSM (GSMA), a las puertas de Mobile World Congress 2014 (MWC2014), estimaba que para finales de este año habría 250 millones de conexiones M2M a nivel mundial. El estudio, además, revelaba que las conexiones M2M globales alcanzaron los 195 millones en 2013, creciendo a casi el 40 por ciento anual (38 por ciento CAGR) entre 2010 y 2013. El segmento M2M representó el 2,8 por ciento de todas las conexiones móviles globales a finales de 2013, doblando el porcentaje de 1,4 por ciento registrado en 2010.

Por la parte de los ingresos, el mercado machine to machine (M2M) alcanzará un total de 44.800 millones de dólares en los próximos cinco años, según un reporte de Ovum. La consultora estima que un tercio de la facturación de M2M provendrá de la región Asia-Pacífico, que experimentará un crecimiento del 26,5 por ciento entre 2012 y 2018.

Rafael A. Junquera
Cuenta con más de 16 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

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