Qualcomm se prepara para que 5G tenga más variedad de dispositivos que 4G en sus primeros años

En la industria de las telecomunicaciones se repite la historia del huevo y la gallina. ¿Qué es primero: la red o los dispositivos? Los operadores de telecomunicaciones buscarán desplegar redes solo cuando haya una masa crítica de dispositivos que puedan conectarse a ellas —no tiene sentido lanzar una tecnología que nadie puede usar— y los fabricantes, esperarán que haya suficiente certeza de cómo serán esas redes y que bandas utilizarán para poder lanzar dispositivos. “Añadir la capacidad de conectividad es algo muy caro”, explicaba esta semana en una rueda de prensa Rafael Steinhauser, presidente de Qualcomm Latinoamérica. Por eso, ningún fabricante quisiera poner una capacidad que encarece su dispositivo sin asegurarse que sea útil.

Por estas razones es que, en los primeros años de las nuevas tecnologías móviles, veíamos únicamente dispositivos de gama alta, premium, con capacidad de conectarse a las nuevas redes. Incluso, en generaciones anteriores hemos visto como las capacidades de conectarse a nuevas bandas de espectro fueron añadiéndose poco a poco porque ningún fabricante quería agregar el costo de una banda que luego quedara inutilizada.

Con la 5G se espera que haya mucha más variedad de dispositivos, especialmente este año en que la tecnología empieza a ser desplegada de forma masiva. Al menos, esa es la visión de Qualcomm, que ya ofrece chipsets 5G para la línea Snapdragon 800 y 700 —las más altas— y que tiene previsto avanzar este año con las líneas 600 y 400, para dispositivos de gama media. Es decir, a diferencia de lo que ocurrió con 4G, en instancias muy tempranas del despliegue de red, Qualcomm está preparado para ofrecer la nueva red móviles en dispositivos de gama media y baja.

En diciembre de 2019, la Asociación Global de Proveedores (GSA, por sus siglas en inglés) recopilaba 199 dispositivos 5G anunciados, correspondientes a 76 proveedores. De ellos, 47 están disponibles comercialmente.

Esto es, por supuesto, una buena noticia para América Latina, que está aún muy retrasada en términos de despliegue de infraestructura y, aún peor, algunos países todavía no han avanzado en la alocación de espectro para 5G. Eso sí, cuando los operadores estén en condiciones de lanzar 5G, tendrán la masa crítica de dispositivos que necesiten.

En cuanto al factor de forma, Steinhauser considera que seguramente habrá algún cambio en los smartphones, como la aparición de los dispositivos plegables. Nombró, justamente, al Motorola Razr como un pionero de una nueva categoría de dispositivos. Pero también nombró una categoría que parece ir tomando lugar en la industria, quizás para reemplazar a las fallidas tabletas, que no lograron ser el dispositivo intermedio que también aportara productividad. Se trata de las computadoras siempre conectadas (ACPC, por sus siglas en inglés) o, dicho de otro modo, computadoras personales con capacidad de conectarse a la red móvil.

No es una idea nueva y ya en el pasado teníamos computadoras capaces de conectarse a LTE/4G, pero que no tuvieron el impacto esperado en el mercado. ¿Por qué ahora sí podrían llegar a ser una categoría que despegue? En parte, se espera mayor crecimiento porque Qualcomm está trabajando fuertemente en alianza con Microsoft para que este tipo de dispositivos sean una realidad —y Lenovo también ha lanzado computadoras 5G en la última feria de dispositivos de consumo CES— y porque Intel, a pesar de haberle vendido a Apple el negocio de chipsets para smartphones, mantuvo la estructura para desarrollar y comercializar chipsets en el mundo de las computadoras, demostrando que hay suficiente confianza en esta categoría.

Sin embargo, el empuje de los fabricantes no es siempre sinónimo e éxito —y no lo fue en el pasado con 4G—. La confianza de que las ACPC sean una realidad con 5G, explica Steinhauser, tiene que ver con la baja en el costo para añadirle conectividad a los dispositivos. “Antes para poder conectarse a una red móvil, el dispositivo tenía un costo adicional de 200 dólares. Eso hacía que el usuario, ante misma funcionalidad, eligiera comprar una computadora más barata en vez de una capaz de conectarse a la red móvil. La solución era añadirle un dongle o transmitirle Wi-Fi desde el celular”, explicaba el ejecutivo de Qualcomm. Ahora, en cambio, el costo del módulo de conectividad se ha reducido, y ya no hay diferencias de precio entre un dispositivo con conectividad a uno sin conectividad móvil. “La computadora de Lenovo hoy vale 1.500 dólares, es cara todavía, pero estoy seguro que muy pronto tendremos también opciones por 500 dólares”, aseguró. Steinhauser consideró, además, que podría haber alianzas con los operadores para que puedan entrar también en el mercado de computadoras, un segmento de mercado que, hasta ahora, les resultaba esquivo.

Lo cierto es que el mercado se está preparando para 5G, una tecnología que ya es considerada de “propósitos generales” y que, según optimistas como Steinhauser, cambiará el mundo que vivimos. Qualcomm se enfoca en los smartphones, los ACPC y los automóviles, como primera etapa para desarrollar la tecnología. La compañía ya ofrece varias alternativas a fabricantes que buscan que sus productos sean parte del abanico de cosas que permitirá conectar la 5G. El engranaje está en marcha, solo falta ver cómo se terminan de combinar todas las piezas para que la 5G sea todo lo que promete.

Leticia Pautasio
Leticia Pautasio es periodista y Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Quilmes (Buenos Aires, Argentina). Durante su carrera profesional se desempeñó en gráfica, radio y medios de comunicación en línea. Desde 2009 se especializa en tecnología, telecomunicaciones y negocios; cubriendo la realidad del sector en América latina. En 2013 obtuvo el diplomado "El Periodista Latinoamericano como agente y líder en el desarrollo social" del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México). Contacto: [email protected]

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