Brasil avanza en los detalles de dos letras de política pública estratégica, la de Cables Submarinos y de Centros de Datos, cuyos lineamientos serán publicados en enero. La novedad corrió por cuenta de los propios funcionarios del Ministerio de Comunicaciones (MCom) en el marco del Simposio TelComp Brasilia 2025, celebrado este miércoles. Allí, se recordó el posicionamiento estratégico del país en ambos sentidos con un norte claro: contar con una normativa ad hoc que les propicie soberanía.
De la política de cables submarinos
Juliano Stanzani, director del Departamento de Política Sectorial del MCom, adelantó que ya comenzaron a analizar todas las contribuciones recibidas a la consulta pública lanzada hace un trimestre con una treintena de preguntas al respecto del desarrollo de la estrategia de cableados submarinos en el país, sobre la que reunieron más de 24 comentarios, asociados en su mayoría a la infraestructura pero también a la cuestión medioambiental. “Escuchar a la sociedad es fundamental para una política sólida y sostenible”, afirmó.

Imagen creada con IA
Esta urgencia por la soberanía de las comunicaciones fue planteada también en el marco de los BRICS de caraa lograr un tendido resiliente para el Sur Global. “Queremos generar políticas nacionales bien estructuradas y complementarias, capaces de transformar a Brasil en un polo de la economía digital”, reforzó Stanzani.
Hasta el momento, el gobierno de Brasil no difundió avances o conclusiones sobre el tema, pero si la visión de garantizar cierta flexibilidad administrativa e incentivar la inversión. Una posibilidad, inclusive, involucra que se vuelva a realizar una consulta sobre el borrador del contenido delineado. Con todo, la expectativa es que la letra definitiva será presentada en enero de 2026, en paralelo con la definición de la Política Nacional del Centro de Datos, que también se encuentra en desarrollo
También, centros de datos
La infraestructura y conectividad de los centros de datos involucró el lanzamiento de una consulta aparte del MCom, el pasado 15 de agosto, con el afán de desarrollar su estrategia nacional por entenderla como otra infraestructura crítica cuya salud se enmarca entre sus objetivos de largo plazo.
En este caso, fue el ministro Frederico de Siqueira Filho quien dijo en el Telcomp 2025 que Brasil cuenta con condiciones únicas para convertirse en un referente mundial en infraestructura de centros de datos.
“Brasil es un país muy atractivo para la infraestructura de centros de datos. Además de contar con abundante agua y energía, tenemos una posición estratégica en el tráfico internacional de datos, impulsado por la red de cables submarinos que conecta continentes. Para lograrlo, necesitamos asegurar que todo el mecanismo de conectividad esté listo: desde la selección de puntos de fibra óptica hasta la distribución de energía a gran escala”, dijo el funcionario.
Como es de esperarse, este proceso permitirá que la sociedad civil, el sector privado y expertos colaboren con ideas y sugerencias para construir un marco regulatorio moderno y sólido, cuyo llamado está disponible aquí y está abierto hasta el 29 de septiembre; y que involucra el aporte interministerial del MCom pero también de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior y de Hacienda, entre otros. La visión es que el país se enfrenta a la necesidad de abordar la cuestión de la infraestructura, la conectividad, la sostenibilidad, la seguridad y la gobernanza.
La normativa viene a regular un sector que ya tiene desarrollo. Según la Asociación Brasileña de Data Centers (ABDC), este territorio cuenta con 162 centros de datos distribuidos: 110 en sudeste; 27 en el sur, 15 en la región nordeste, 8 en Centro-Oeste, y 2 en Norte.
“También se analizarán estándares de calidad, ubicación estratégica, formación profesional e integración con políticas públicas existentes, como la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, la Política Nacional de Ciberseguridad y la Estrategia de Gobierno Digital”, dijo el Ministerio y apostó a que, junto con la Política Nacional de Cables Submarinos, se “fortalecerá la infraestructura digital de Brasil, ampliará la conectividad en regiones desatendidas, especialmente en el norte del país, y posicionará a Brasil como un actor líder en el panorama mundial de las telecomunicaciones”.
La apuesta es de largo plazo y se inscribe en un recorrido ya varias veces contado en este medio, de neoindustrialización donde las telecomunicaciones son un habilitador del desarrollo país, con inteligencia artificial, con ciberseguridad, con achicamiento de la brecha digital. Larga vida a eso.


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