Exitoso y resistido al mismo tiempo. Así podría calificarse a Mundo, la operadora de telecomunicaciones surgida en Concepción, a 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile, que superó el millón de clientes de fibra óptica y que tiene desplegada esta tecnología desde Arica hasta Puerto Montt. Antes de finalizar septiembre, la operadora lanzó servicios inéditos a nivel latinoamericano: Internet de 50 gigas, WiFi7 y FTTR y FTTO para el mercado empresarial, aunque no duda en proveer al residencial si así lo demanda.
TeleSemana.com dialogó extensamente con su CEO, Enrique Coulembier, un argentino que gestiona la compañía desde Sevilla, España, y que cada uno o dos meses recala en Chile para conversar cara a cara con el plantel jerárquico y el personal, un sello de su gestión. El ejecutivo no duda en construir infraestructura en las zonas rurales, considera que es el sector el que debe generar la necesidad de conectarse a Internet y que el modelo de negocios eficiente de la industria pasa por tener el control de toda la cadena de valor, y no separar la infraestructura de los servicios, como se ha venido pregonando en los últimos años.
¿Qué es Mundo hoy?
Es un desafío, más que marketing. Mundo nació como una compañía de gente de televisión en una región y creció gracias al equipo de trabajo. El centralismo se repite en todos lados: en Chile es Santiago, en Argentina es Buenos Aires, y el resto queda discriminado. A pesar de las distancias, el clima y las barreras geográficas, logramos expandirnos.
Estamos desde Arica, en el extremo norte, en zonas mineras donde apenas hay transporte y alojamiento. Ahí mantener personal propio es casi imposible, pero igual llegamos. Con el tiempo, pasamos por compras y ventas -hoy somos parte de un fondo de inversión- y en un país como Chile, cuando se valora más el edificio que la gestión, tuvimos que demostrar con hechos lo que éramos capaces de hacer.
¿Cuál fue ese aporte concreto?
Estamos convencidos de que la conectividad de Chile se la dimos nosotros. Cuando se habla de Chile como referencia en conectividad, hay que recordar que en 2015 fuimos los primeros en desplegar fibra. En 2017 y 2018 Movistar advirtió que íbamos en serio y lanzó sus propios despliegues masivos. Hoy existen dos grandes redes: Movistar, con 4,2 millones de hogares pasados, y nosotros con 4,5 millones. Tenemos 18.000 kilómetros de backbone con tecnología de última generación.
¿Cómo está la industria?
El problema no es conseguir dinero sino gestionarlo. En telecomunicaciones los principales gastos son recursos humanos y contenidos (Internet, telefonía, TV). Nosotros apostamos a tener todo propio: CRM, sistemas de provisión, inteligencia artificial, análisis predictivo. Eso nos permite menos estructura, mejores sueldos y menos errores.
¿El desarrollo interno es para evitar depender de proveedores externos?
No solo eso, también guardamos el know how dentro de la compañía y motivamos a los equipos a crecer. Cuando otros despiden “dinosaurios”, nosotros los contratamos: los que enchufaban los cables, los que levantaron a Ericsson o a las grandes telcos. Las compañías son personas, no un RUC o un CUIT.
¿Por qué le va bien a Mundo?
Fuimos los primeros en desplegar fibra incluso en comunidades mapuches o pueblos de montaña donde nadie quería entrar. Mientras otros países las operadoras se resisten a invertir en zonas alejadas, nosotros lo hicimos al 100 por ciento, con tecnología XGS-PON. También nos diferenciamos en televisión: eliminamos el fútbol porque era impagable y negociamos con programadores basados en datos de audiencia. Creamos Mundo Go, una plataforma de streaming donde lo más importante son los datos, que nos permiten ajustar costos y generar cercanía. Hoy trabajamos con más de 70 canales locales, fomentando empleo y noticias de proximidad, porque en las provincias es relevante la información que ocurre en su zona.
¿Qué objetivos tienen con el lanzamiento de 50 gigas, Wi-Fi 7 y FTTO/FTTR?
Siempre buscamos desafíos. Como te dije antes, hoy nosotros nos sentimos totalmente responsables de haber dado conectividad a Chile y haber subido la penetración de Internet por cómo desplegamos nuestra red de las zonas rurales hacia las ciudades. Cuando lanzamos 1 Giga en 2018, la industria me mandó cartas pidiéndome que dejara de hacerlo porque “perjudicaba” al mercado. Lo mismo pasó con 10 Gigas. Desde hace cuatro años seguimos ganando el premio de mejor calidad, pero no es solamente ganar un premio de red más rápida de Latinoamérica: es todo lo que viene detrás, es la tecnología, es el ancho de banda que tiene la red, es la forma que construimos nuestras redes y todo para que funcione. Ahora vamos por 50 Gigas. Primero será un servicio mayorista porque las casas todavía no están preparadas, pero vamos a subir el listón de la industria. Pasamos de ser “el nene pobre” de las telecomunicaciones al operador con mejor calidad de red de Latinoamérica.
¿Qué recomendaría a una industria en crisis?
Trabajar en la productividad de su empresa y en la cercanía con los trabajadores. Las empresas no son un logo: son las personas.
¿Qué opina sobre 5G, donde Chile se destaca?
El 5G es un ejemplo de inversión sin demanda clara. Se obligó a los operadores a gastar fortunas, pero sin aplicaciones concretas ni infraestructura adecuada. Para que funcione de verdad, debería haber antenas cada 100 metros. Hoy no existen autos autónomos ni aplicaciones masivas que lo justifiquen. La culpa es de las grandes telcos y de los gobiernos que venden discursos bonitos.
¿Cómo gestionan la relación con el Estado?
En proyectos como el de la isla de Chiloé, donde ganamos un FDT (Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones), será el primer proyecto de subvención a la demanda. Estamos obligados a vender un paquete de servicios a un precio determinado, y me pregunto por qué. Nosotros vamos a terreno, hablamos con la gente, firmamos preacuerdos con privados y avanzamos. No esperamos que desde Santiago resuelvan. Somos mucho más aterrizados.
¿Qué cambió con Digital Bridge como inversor?
La diferencia de los fondos es la ambición de negocios. Digital Bridge, un fondo de 85.000 millones de dólares, se arriesgó a tener clientes finales con nosotros. La diferencia de los inversores pasa por el plan de negocio a futuro que puedas hacer. Yo fui el primero que vendía en España redes por un lado y servicios por el otro, y hoy digo que las redes separadas -infraestructura por un lado y servicios por el otro-, se convirtieron en una burbuja porque las grandes compañías vendieron torres, infraestructura de fibra, y perdieron parte de su calidad, de su valor. Estoy convencido de que separar redes e infraestructura de servicios es una burbuja: en Europa muchas telcos ya perdieron rentabilidad con ese modelo.
¿Cuál es la estrategia comercial de Mundo?
Nos acusan de “romper el mercado”, pero en 2015 teníamos 8.000 clientes a los que les vendíamos 1 mega por 14.990 pesos chilenos (15,7 dólares). Hoy damos 800 megas o 1 Giga al mismo precio. Mientras otros venden barato por compromisos con dueños de redes, nosotros mantenemos una política estable: entramos con promociones limitadas y luego pasamos a tarifa plena.
¿Qué rol juega la inteligencia artificial?
Hoy la usamos para gestión interna: calidad de servicio, experiencia del cliente, optimización de recursos, es para mejorarnos a nosotros. Es eficiencia pura.
¿Qué lugar ocupa el negocio móvil?
Tenemos unos 170.000 clientes en nuestro MVNO. Integramos soluciones de Internet y telefonía con reglas de eficiencia: si no hay cobertura en una red, el servicio se mueve automáticamente a otra. El único problema que tenemos es el desafío la compartición de infraestructura. El modelo no tiene que ser gratis, sino basado en un precio justo.
¿Qué falta para que Chile dé el próximo salto?
Hoy la penetración fija es 69 por ciento, mientras que en países desarrollados llega al 95 por ciento. La diferencia es que allí se generó necesidad, incluso con subsidios o Internet gratuito por un tiempo. Después la gente ya no quiere volver atrás. ¿Por qué los demás países tienen el 95 por ciento? Porque generaron la necesidad, no la demanda. Generaron la necesidad con subvenciones, lo regalaron seis meses y un año después le quitaron ese beneficio pero ese viejito se empezó a meter a Facebook, empezó a tener amigos en Facebook cuando antes estaba solo en la casa. Siempre digo a los políticos: regalen Internet. Es la forma de cerrar la brecha y que nadie quede afuera.
Freddy
Muy potente e importante el concepto de crear necesidad y no tener que aguardar primero la existencia de demanda. Una estrategia que no cae en el cortoplacismo que exge retornos rápidos
Andrea Catalano
Es un concepto marketinero pero que pareciera sonar novedoso en el sector. El tiempo también permitirá ver si se trató de una estrategia adecuada o no.
Gracias por el comentario Freddy.
Andrea