Los tribunales chilenos avalaron la acusación de Wom por “competencia desleal” contra Claro. Tras análisis, declaraciones y cargas probatorias, la respuesta fue la condena.
Este lunes el 24° Juzgado Civil de Santiago notificó a Wom que acogió la demanda por actos de competencia desleal interpuesta en contra de Claro Chile hace dos años. La acusación involucraba que Claro había adoptado como estrategia comercial “una serie de prácticas que no sólo han perjudicado comercial y reputacionalmente (…) , sino también al clima de confianza en el mercado de la telefonía y, en última instancia, a los consumidores”.
“Durante el año 2023 y lo que va de año 2024 han existido una serie de actuaciones por parte de la demandada que han enlodado dicha competencia sana y necesaria dentro del mercado en que compiten”, se señalaba en la denuncia presentada por Wom en el Día del Consumidor en la que se advertía que “Claro Chile se ha valido de diversos medios sumamente ilegítimos y contrarios a la normativa vigente para atraer clientela de Wom hacia sus servicios telefónicos y de banda ancha móvil, cuestión que repudiamos enormemente y que ha causado una alteración en la dinámica del mercado”.
Y eso fue lo que convalidó este 17 de noviembre el 24° Juzgado Civil de Santiago, que identificó una “conduca dolosa” por parte de Claro, a quien ordenó cesar prácticas que involucran la suplantación de la identidad de ejecutivos de Wom, el uso de información comercial sensible y ofertas consecutivas engañosas.
Según reza el comunicado oficial, hay tres medidas que acompañan la sentencia, que evidencian la suplantación de identidad e información falsa donde “ejecutivos de Claro se hicieron pasar por ejecutivos de Wom, entregando información falsa a los clientes sobre supuestas alzas de planes, la posibilidad de perder sus números, o el supuesto estado de quiebra de Wom”.
También se identificó el uso de “información comercial sensible de los clientes de WOMom”, entre los que se enumeraron datos de sus contratos actuales y montos que pagan, que fueron usados para el beneficio de Claro.
Tercero y último, el anuncio subrayaó que “inmediatamente o de forma consecutiva, los clientes de Wom recibían otra llamada de personas identificadas como ejecutivos de Claro, ofreciendo el cambio de compañía a partir de la información falsa entregada previamente. El Tribunal consideró explícitamente que las conductas de Claro eran dolosas y constitutivas de actos de competencia desleal”.
Y, como es de esperase, ordenó a Claro el cese inmediato de las prácticas de competencia desleal descritas y afirma el derecho de que Wom exija y cuantifique los daños y perjuicios resultantes de estos actos, agregando que estas conductas son contrarias a la buena fe y a las buenas costumbres, buscando desviar clientela por medios ilegítimos.