¿Competencia o complementación? Una energética más decidió asociarse con una operadora de telecomunicaciones en España para brindar servicios de conectividad. Se trata de Audax, un compañía de energías renovables que acaba de sellar un acuerdo con MasOrange para sumar telecomunicaciones a la provisión de electricidad y gas. Un año atrás, esta última había iniciado su propio camino para vender, junto con la conectividad, energía para el hogar, luego de haber encarado una prueba piloto junto a Euskaltel.

¿Competencia o complementación? Las dos cosas. Si bien se apoyará en la red de MasOrange, lo que supone como mínimo un acuerdo de compartición de infraestructura, también será competencia: la energética aspira a llegar a 19.000 líneas de fibra y 30.000 líneas de telefonía móvil hacia 2030. Objetivo que incluye también la provisión de servicios de TV paga y de eSIM propias.
Aumentar la facturación
La estrategia de Audax, cuya área de influencia se extiende por Barcelona, se focalizará tanto en el segmento residencial como de empresas, y parece estar confiada en lo que producirá puertas adentro de la organización: convertirse en una compañía multiservicios, le permitirá pasar de una rentabilidad estimada en 35 millones de euros en 2025 a 85 millones en 2023, es decir, más de tres veces.

Imagen: heinzremyschindler/ Pixabay
Para Audax, será ingresar en el mercado de las telecomunicaciones y salir a competir en un escenario maduro en territorio español. Para MasOrange, convertida en la mayor operadora de telecomunicaciones de España tras la fusión, se trata de sumar a un quinto jugador a su red aunque proveniente de otra industria, puesto que ya tiene acuerdos con Parlem Telecom, Avatel, Jazztel y Simyo.
MasOrange no está sola en este escenario de compartición, complementación y competencia: Onivía, una operadora de red neutral, también facilita a prestadoras de energía la posibilidad de brindar servicios de telecomunicaciones y, al mismo tiempo, vende energía con la marca Cableluz, que también puede ser aprovechada por los prestadores de telecomunicaciones montados en su red. Un enroque de ida y vuelta.
“Lo interesante del caso español no es la relación entre las compañías de electricidad y el operador telefónic, algo que existe desde hace tiempo de manera voluntaria o forzada por el regulador´que obliga a unos y otros a compartir infraestructura, sino porque toca el mercado minorista”, explicó a TeleSemana.com, Gabriela Macra, directora de Proyectos Internacionales de Sofrecom. Para la ejecutiva, “en el mercado minorista se ven pocos casos como el que aparece en España, son más bien empresas pequeñas, alternativas, de electricidad que lanzan ofertas para capturar mercaro pero pueden llegar a extenderse”, agregó.
Perspectivas a futuro
En 2024, Audax cerró el mejor año de su historia en términos financieros ya que su facturación se ubicó en los 1.980 millones de euros, hecho que le permitió tener una ganancia de 63 millones de euros. Hasta ese momento, contaba con más de 436.000 clientes distribuidos no sólo en Barcelona, sino en otros países de Europa, además de mostrar un crecimiento importante en la energía suministrada y la cartera gestionada.

Fuente: Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)
En España, Audax atiende a más de 148.000 clientes del mercado eléctrico y más de 36.000 clientes del sector de gas, según lo informado por la compañía en 2023 a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Es decir, que espera alcanzar a un 25 por ciento aproximadamente de esa base con los servicios de telecomunicaciones, sin dejar de lado la posibilidad de sumar nuevos clientes.
“El problema que tienen todos -proveedores de energía y de telecomunicaciones- es que necesitan efectivizar el circuito de ventas, bajar costos en dos industrias que se volvieron commodities, al menos en países desarrollados. La venta conjunta es un buen método de fidelizar, sobre todo para el operador eléctrico porque los clientes están más atados a su teléfono que a su proveedor de energía, mientras que para el de telecomunicaciones supone llegar a nuevos nichos”, amplió Macra.
¿Competencia o complementación? Parecieran ser las dos cosas en simultáneo, tanto de las energéticas como de las operadoras de telecomunicaciones. Lo que está claro es que unas como otras buscan una misma cosa: incrementar sus ingresos a partir de la compartición de infraestructura, un concepto que se irradia desde España, principalmente, para ganar en eficiencias a la hora de desplegar redes, cada vez más caras cuando se las contratasta con los niveles de ingresos que se obtienen por ellas.
Como lo resumió Macra: “Lo que hoy es oportunista tiene muchas chances de volverse una tendencia en los próximos cinco años”.
La propuesta multiservicio, por ahora, es el terreno sobre el que operadoras de telecomunicaciones y de energía ensayan con la mirada hacia adelante.
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