Este 2025 será recordado como el año en que Telefónica levantó campamento en América latina. La sentencia de desinversión se había firmado el 27 de noviembre de 2019. En ese momento ya se había tomado la decisión de retirarse de América central y el proceso estaba en marcha. Pero durante este año, los antecedentes le dieron forma a una retirada que podría culminar en 2026.
En enero de 2025, Telefónica despidió de la compañía a José María Alvarez Pallete, que venía conduciendo a la operadora desde 2016. En su lugar, asumió Marc Murtra, proveniente de Indra, quien tomó la decisión de ejecutar lo que se había anunciado en la prepandemia. Y desde entonces, la desinversión anunciada se aceleró.

Telefónica
El 24 de febrero de 2025 el sector tembló desde el sur del continente cuando se conoció la venta de Telefónica Argentina a Telecom por 1.245 millones de dólares. Se trató de una operación que se resolvió en pocas horas, y que se concretó en un fin de semana. La novedad fue comunicada internamente al mediodía para ser oficializada durante la tarde.
Las empresas que habían competido, discutido y acudido a la Justicia a lo largo de 30 años por distintas cuestiones vinculadas con el sector, ahora se convertían en una sola. La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) objetó la compra porque, en su visión, genera riesgos significativos para la competencia y el interés económico en general. Puso foco también en la concentración de espectro, tema de resolución del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) que aún no se expidió sobre el tema.
El 13 de abril de 2025, la ola expansiva desinversora llegó a Perú, cuando se conoció que Integratel, una empresa argentina desconocida hasta el momento, se quedaba con la principal operadora de telecomunicaciones de ese país por apenas 900.000 euros. Telefónica Perú venía arrastrando una deuda superior a los 4.838 millones de soles (más de 1.400 millones de dólares) de acuerdo a los datos auditados por PwC. Más de la mitad de ese monto corresponde a un pasivo con la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat).
La compra se resolvió sin muchas vueltas y el mercado peruano continúa manteniendo a cuatro operadores en acción. Meses después Integratel, al igual que Claro, Bitel y Entel accedieron a espectro 5G. La nueva compañía continúa utilizando, no obstante, la marca Movistar Perú como parte del proceso de transición.
Telefónica ya no toma mate
El 22 de mayo de 2025, el sur volvió ser noticia. Ese día, Telefónica Uruguay pasó a manos de Millicom, que hasta entonces era el tercer operador regional, con fuerte presencia en Centroamérica y algunos países de Sudamérica. La niña bonita del Río de la Plata fue vendida por 440 millones de dólares. Como en Perú, el ingreso de la dueña de la marca Tigo, no supuso concentración de mercado, ya que se mantiene con tres operadores móviles: Antel, Claro y, ahora, Tigo Uruguay.
Esta transacción se resolvió rápidamente, incluidas las autorizaciones regulatorias pertinentes en octubre de 2025. Sobre el último tramo del año se inició el proceso de ajuste de personal, un camino que se advierte ineludible en algunas operaciones donde se ha producido este proceso.

La operación se cerró a nivel regulatorio en octubre de 2025, con un adicional para la compradora: poco tiempo después se firmó la nueva concesión del servicio y en el último tramo del año, accedió a 100 MHz de espectro 5G, lo que anticipa inversiones de cara a 2026.
Las filiales pendientes
¿Qué pasó en el medio con el resto de las operaciones que aún están en poder de Telefónica, tal como se informa en su balance?
Colombia es una historia aparte, con muchos capítulos avanzados y varios pendientes. En julio de 2024 Alvarez Pallete anunció el acuerdo no vinculante para venderle a Millicom Telefónica Colombia. Ese proceso tuvo un paso concreto en marzo de 2025 cuando Telefónica vendió su participación de 67,5 por ciento en la compañía por 368 millones de dólares. Proceso que obtuvo el visto bueno de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) en noviembre de este 2025 que se va.
¿Por qué Movistar Colombia continúa apareciendo esta filial en el balance de Telefónica? Porque todavía faltan acuerdos y aprobaciones de parte del Ministerio de Hacienda de Colombia y de Empresas Públicas de Medellín (EPM) que es socia de Millicom en Tigo-UNE y que en el segundo semestre de este 2025 decidió vender su participación en ese operador móvil. Sin olvidar, además, que el Estado Colombiano todavía posee el 32,5 por ciento de Movistar Colombia y no hay certezas sobre la decisión que tomará.
Todo indica que Millicom, ya dueño del 67,5 de Movistar Colombia, accederá a la participación de EPM en Tigo-UNE en el primer trimestre de 2026. Las autoridades regulatorias tendrán que expedirse en ese sentido, y eso dará un nuevo panorama de cara a la desinversión de Telefónica en este país. El año 2026 es electoral en Colombia y habrá que ver si acelera o frena este proceso.
Danza de especulaciones
Chile, México y Venezuela son los otros tres países que continúan en la cartera de Telefónica. Durante 2025 hubo muchos rumores en torno a los dos primeros, pero aun no hay hechos concretos, aunque el destino de Chile podría verse resuelto en 2026.
Movistar Chile decidió este año invertir en la actualización de sus redes fijas y móviles gracias a un crédito de casi 400 millones de dólares expedido por la casa matriz. Hay una danza de nombres interesados en esta operación, desde Claro hasta Entel, Beyond One y Paradise Mobile. Algunos de esos acercamientos se interpretan más como una manera de conocer los números reales de Telefónica en Chile que por querer adquirirla. Lo cierto es que hay un movimiento en torno a esta filial que acumula una deuda superior a los 1.000 millones de dólares.

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Beyond One es uno de los candidatos mencionados para quedarse con Movistar México que sólo tiene clientes para ofrecer como activo, y algunos edificios. El caso de la filial de este país es particular porque se trata de un Operador Movil Virtual (MVNO) ya que decidió devolver el espectro que acumuló en décadas anteriores, uno de los activos más preciados en procesos de este tipo.
Movistar Venezuela es la última filial para evaluar una eventual venta. Paralizada en términos de inversiones durante varios años por la situación propia de Venezuela, accedió a espectro 4G en enero de este año, cuando la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) volvió a licitar este recurso. La operadora se encuentra desplegando red 4G, y no se conocen movimientos concretos en torno a una eventual venta.
Así se cierra el panorama de Telefónica en América latina, que recaudó algo más de 2.000 millones de dólares, y se sacó de encima deudas por, al menos, una cantidad equivalente aunque su pasivo al 30 de septiembre de 2025 superó los 28.300 millones de euros y en los últimos días de diciembre decidió dejar de cotizar en Bolsa.
La compañía que supo vibrar en los 90 y en la primera década del milenio con inversiones e innovaciones en la región, decidió retirarse en la segunda mitad de los 2010. Y en este 2025 ese proceso se aceleró. ¿Será el 2026 el año del adiós definitivo?
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